Un trabajador se cubre la cara con un paño. (AP)

Birmingham, Alabama — La peligrosa ola de calor que azotaba al sureste de Estados Unidos cedió un poco el miércoles, cuando un frente frío atravesó la región, aunque causó tormentas dañinas.

La combinación sofocante de calor y humedad hizo que se sintieran temperaturas como si se trataran de 120 grados Fahrenheit, dijeron los meteorólogos. Ahora hay condiciones un poco menos calurosas.

El calor cedió debido a un frente que causó tormentas nocturnas y que destruyeron techos y derribaron cableado eléctrico y árboles en el noroeste de Alabama. No se reportaron lesionados.

Las alertas por ola de calor emitidas inicialmente desde el sur hasta el centro-occidente de Estados Unidos ahora regían sólo para los estados que lindan con el Golfo de México, además de Georgia y Carolina del Sur.

El llamado índice de calor -que es una combinación de la temperatura y humedad- rondará los 110 grados Fahrenheit, según los meteorólogos.

Se esperaban temperaturas más altas en el centro de California y otras partes del sudoeste del país, donde los meteorólogos pronosticaron temperaturas vespertinas que podrían alcanzar los 115 grados Fahrenheit.

Incluso hacía calor en Alaska. La oficina del Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos en Anchorage tuiteó que la temperatura mínima durante la noche fue de 63 grados, lo que empató el récord existente. Lo común suelen ser 51 grados, afirmó.

Para poder lidiar con el calor, el sindicato de maestros de Baltimore pidió donaciones de ventiladores para las escuelas, pero según el diario Baltimore Sun, las autoridades advirtieron que la red eléctrica local no está en condiciones de soportar esa demanda.

En Alabama, las labores de los presidiarios al aire libre fueron suspendidas debido al calor. Un vocero de prisiones dijo que las autoridades también empleaban ventiladores grandes y que daban agua y hielo adicional a los reclusos.


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