En esta imagen del 2 de marzo de 2019 se muestran a agentes de la Patrulla Fronteriza en el lado estadounidense del muro fronterizo con México, al este de Nogales, Arizona. (AP/Charlie Riedel) (semisquare-x3)
En esta imagen del 2 de marzo de 2019 se muestran a agentes de la Patrulla Fronteriza en el lado estadounidense del muro fronterizo con México, al este de Nogales, Arizona. (AP/Charlie Riedel)

Washington — El número de inmigrantes mexicanos que viven en Estados Unidos sin autorización ha disminuido tan bruscamente en la última década que, por primera vez, ya no constituyen la mayoría en ese rubro, de acuerdo con un estimado del Centro de Investigaciones Pew difundido este miércoles.

Pero el número de centroamericanos que están ilegalmente en el país va en aumento: de 1.5 millones en 2007 a 1.9 millones en 2017, reveló el estudio.

La cifra refleja el dilema que Estados Unidos enfrenta en su frontera sur: El número de migrantes centroamericanos que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos aumenta drásticamente, y no son enviados de regreso fácilmente al otro lado de la frontera, a diferencia de años previos, cuando la mayoría de los migrantes eran hombres solos procedentes de México.

Combatir la inmigración ha sido el estandarte político del presidente Donald Trump, pero su estricta postura y las caóticas medidas fronterizas no han logrado frenar el flujo y, de hecho, los números han ido en aumento desde que asumió el mandato.

En 2017, había unos 4.9 millones de mexicanos viviendo ilegalmente en Estados Unidos, 2 millones menos que en 2007. Este decrecimiento fue la causa principal de la disminución de la población total de inmigrantes no autorizados, que fue de 10.5 millones en 2017, la más baja desde 2004.

El grupo de investigación señaló que el punto más alto se registró en 2007, con alrededor de 12.2 millones. Previamente, los mexicanos conformaban más de la mitad de ese sector de la población. Ahora es una combinación, y los centroamericanos representan la segunda mayor cantidad de migrantes, seguidos por los asiáticos con 1.4 millones.

Pew basó sus cálculos en datos del gobierno y utilizó un método conocido como “residual” para determinarel estimado. El método es similar a los utilizados por la Oficina de Estadísticas Migratorias del Departamento de Seguridad Nacional y otros grupos enfocados en la migración, como el Instituto de Políticas Migratorias y el Centro de Estudios Migratorios.

El método utiliza los conteos del censo federal y las encuestas gubernamentales para calcular el número de inmigrantes que viven en Estados Unidos en un año en particular, seguido por las admisiones de inmigrantes y otros conteos oficiales. Se resta el número de migrantes legales para obtener el estimado de los que están en el país sin autorización.

El cálculo incluye a unas 320,000 personas que cuentan con el Estatus de Protección Temporal y a unos 700,000 beneficiarios del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, dos programas que canceló Trump y que están a la espera de que se resuelvan impugnaciones legales.

La investigación halló que los residentes de largo plazo superan en número a los arribados más recientemente. También hay menos personas trabajando que no tienen autorización para estar en el país. Cinco estados registraron incrementos en el número de personas que están sin autorización en el país: Luisiana, Maryland, Massachusetts, Dakota del Norte y Dakota del Sur.


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