Donald Trump (izq.) estrecha la mano del secretario del Departamento de Justicia federal, William Barr. (AP / Andrew Harnik)

Washington — Al ofrecer al presidente de Ucrania la ayuda del secretario del Departamento de Justicia federal William Barr para que investigara a su rival Joe Biden, el presidente Donald Trump una vez más metió al principal funcionario judicial del país en una refriega política.

Es un papel que Barr ha aceptado desde que asumió el mando de la agencia en febrero, particularmente al catalogar el informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la investigación de Rusia como una exculpación para Trump, aunque Mueller señaló que no exoneraba a Trump de haber obstruido la justicia.

Pero incluso siendo uno de los principales defensores del presidente, Barr ha intentado distanciarse de las conversaciones de Trump con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy. El Departamento de Justicia insiste en que Barr no estaba al tanto de que el presidente dijo que ayudaría a investigar a un oponente político.

Los secretarios de Justicia tradicionalmente mantienen un delicado equilibrio político. Como miembros del gabinete, se espera que respalden la agenda del presidente en materia judicial. Barr ha logrado eso al enfatizar algunos de los principales temas de discusión del presidente y al defender decisiones políticas clave. Sin embargo, como jefes del Departamento de Justicia se espera que estén por encima de la política y que no permitan que las consideraciones políticas influyan en sus acciones.

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Trump involucró a Barr en la más reciente tormenta política -una que provocó que la Cámara de Representantes iniciara una pesquisa para juicio político- cuando le pidió a Zelenskiy que encontrara los trapos sucios del precandidato presidencial demócrata Biden, y mencionó que Barr y su asesor de confianza, Rudolph Giuliani, se pondrían en contacto con él.

“Se dice mucho sobre el hijo de Biden, que Biden evitó una acusación y mucha gente quiere enterarse sobre eso, así que lo que puedas hacer con el secretario de Justicia sería grandioso”, dijo Trump en la conversación del 25 de julio, según el borrador de la transcripción que la Casa Blanca publicó el miércoles. No hay evidencia de que el hijo de Biden estuviera en algún momento bajo investigación en Ucrania.

Durante la llamada, Trump aparentemente equipara a Barr con Giuliani, quien no forma parte del gobierno y que, en inconexas apariciones en televisión, es uno de los defensores más ardorosos de Trump.

El representante demócrata Jerrold Nadler, presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos de la cámara baja, dijo el miércoles que Barr debe mantenerse al margen de la investigación de Ucrania ahora que la transcripción demuestra que Trump “arrastró al secretario de Justicia a este desorden”.

Barr no vio necesidad de recusarse después que el Departamento de Justicia fuera informado de una denuncia sobre la conversación y otros asuntos. El supervisor interno de la comunidad de inteligencia exteriorizó preocupaciones de que en la llamada Trump pudo haber violado la ley de financiamiento de campañas.

El Departamento de Justicia no encontró delito y el asunto ahora está cerrado. Aquellos cercanos al secretario de Justicia argumentan que no hubiera habido necesidad de que se recusara, o incluso consultara a autoridades de ética, porque no estaba al tanto de la conversación del presidente cuando ocurrió y no estaba involucrado en ninguna discusión sobre la investigación de Biden y su hijo Hunter.


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