Imagen de satélite del huracán Lane. (Captura / NOAA) (horizontal-x3)
Imagen de satélite del huracán Lane. (Captura / NOAA)

Honolulu Los vientos huracanados de Lane disminuyeron a 85 millas por hora mientras continúa debilitándose rápidamente al sur de las islas de Hawaii durante esta tarde (8:00 p.m. en Puerto Rico), informó el Centro de Huracanes del Pacífico Central.

El fenómeno se degradó a la categoría 1 de la escala de Saffir-Simpson, la cual tiene un máximo de 5.

No obstante, fuertes lluvias que provocan inundaciones y ráfagas son un riesgo.

Debido a estos efectos, se registraban sobre 1,500 refugiados en centros de emergencias.

 El sistema se mueve lentamente, a dos millas por hora, hacia el norte, noreste. 

Ante la inminente llegada de los efectos del ciclón, anoche chillaban las sirenas mientras los hoteles se protegían con sacos de arena y policías gritaban a los turistas para que se salieran de las playas en Hawaii.

Según informó el Servicio Meteorológico de Honolulu, durante la mañana del viernes Lane solo registraba vientos con fuerza de tormenta tropical sobre las islas. La ráfaga récord que destacaron fue de 43 millas por hora en Honolulu. 

En la noche del jueves, las ráfagas de vientos más fuerte que se habían registrado rondaban entre 49 a 67 millas por hora.

Un huracán se forma cuando los vientos sostenidos del sistema supera 74 millas por hora.

Sin embargo, el ciclón había dejado fuertes lluvias sobre las islas hawaianas. Se estima que en las últimas 24 horas han caído unas 31 pulgadas de lluvia solo en la isla grande.

Rescatan a turistas

Mientras estas condiciones se hacían sentir, equipos de emergencia rescataron a cinco turistas de California de una casa en Hilo que se había inundado.

Los turistas que estaban en la casa inundada narraron a Prensa Asociada que un pequeño arroyo cercano subió de nivel súbitamente y abrumó la vivienda que habían alquilado. 

"Fue una tremenda experiencia porque no estaba en nuestros planes estar en un huracán en medio de nuestras vacaciones”, dijo Suzanne Demerais, una de las turistas, originaria de la zona de Los Ángeles. 

Los bomberos se comunicaron con el dueño de la vivienda y decidieron desalojar a todos los ocupantes antes de que el agua subiera aún más. Los bomberos cargaron a los turistas sobre sus espaldas.

A unas 200 millas al norte de Hilo, en Oahu, empleados del Hotel Sheraton Waikiki llenaban sacos de arenas para proteger el edificio de la marea cercana. 

Varias tiendas en la Avenida Kalakaua de Waikiki colocaban sacos de arena en sus vitrinas, temiendo el impacto de la tormenta. 

Por medio de altavoces, la policía pidió a los surfistas y a los nadadores que salieran del agua. La playa quedó cerrada hasta nuevo aviso. 

El Marriott Resort Waikiki Beach en Honolulu designó el salón de fiestas en el tercer piso como refugio, y empezó a meter las sillas y mesas que estaban afuera frente a la piscina y el mar.

Mientras, se informó que líneas aéreas como United Airlines y Hawaiian Airlines habían cancelado todos sus viajes del día ante las condiciones que se registran.


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