El reporte del Worker Rights Consortium, en que empleadas de diversas fábricas de jeans en África denuncian acoso sexual. Foto tomada en Washington el 15 de agosto del 2019. (AP/Wayne Partlow)

Mujeres que trabajan en plantas que maquilan jeans para empresas como Levi's, Wrangler, Lee y The Children's Place fueron víctimas de violencia sexual y algunas fueron presionadas a tener relaciones sexuales con supervisores a cambio de mantener sus empleos en África, denunciaron grupos de derechos laborales.

En respuesta a las acusaciones, las marcas accedieron a contratar a firmas externas para asegurarse de que se estén cumpliendo las normas corporativas y que estén protegidas más de 10,000 empleados en cinco fábricas en Lesoto, dice el reporte del Workers Rights Consortium divulgado el jueves.

La agrupación, con sede en Washington, examinó las condiciones en fábricas de jeans de la empresa Nien Hsing Textile en Lesoto, una empobrecida monarquía ubicada dentro de Sudáfrica, tras escuchar denuncias de mujeres que cosen, lavan y maquilan los jeans allí.

Gerentes y supervisores obligaban a las empleadas a mantener relaciones sexuales con ellos a cambio de ascenderlas o de proteger sus empleos, dice el reporte. Añade que, en decenas de entrevistas, las mujeres relataron cómo los supervisores las acosaban, las manoseaban, les pedían favores sexuales o les hacían comentarios vulgares.

Cuando las mujeres se quejaban, eran víctimas de represalias y discriminación, dice el documento. Añade que la gerencia además resistió los intentos de los empleados de sindicalizarse.

Si bien la mayoría de los empleados eran de Lesoto, los gerentes eran tanto locales como extranjeros. Las mujeres se quejaron de que incluso colegas hombres las hostigaban.

“A los empleados varones les gusta tocar a las mujeres de maneras que no son apropiadas”, dijo una de las empleadas.

Relató otra: “Los jefes extranjeros les tocan las nalgas o los senos a las mujeres y a veces se las llevan a casa para acostarse con ellas”.

En el reporte las denunciantes permanecen anónimas para proteger su privacidad.

Michael Kobori, vicepresidente de sustentabilidad para Levi Strauss & Co., afirmó que tan pronto la compañía recibió el reporte de Worker Rights Consortium le dijo a Nien Hsing "que esto no será tolerado y le pedimos que desarrollen un plan de acción”. Un vocero de The Children's Place aseveró que ese fabricante le avisó a la empresa que la continuidad de su relación “depende de la aplicación de cambios significativos y sustanciales”.

Levi's, The Children's Place y Kontoor Brands -fabricante de los Wrangler y Lee-, dijeron en un comunicado conjunto que desean que todos sus empleados, especialmente las mujeres, se sientan “seguros, estimados y empoderados”.

Las compañías estadounidenses están financiando un programa de dos años, junto con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), a fin de establecer una comisión investigadora ante la cual las empleadas pueden elevar sus quejas.

Nien Hsing, propietaria de las fábricas, ha accedido a trabajar con sindicatos y organizaciones de mujeres en Lesoto para elaborar un código de conducta y un procedimiento para tomar medidas en defensa de los empleados.

"Nos esforzamos para tener un lugar de trabajo seguro para todos los empleados de nuestras fábricas", dijo en un comunicado Richard Chen, presidente de Nien Hsing.


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