El gobierno de Trump también  anunció que estaba suspendiendo la ayuda a los países centroamericanos de donde parte la mayoría de los migrantes. (AP/Gerald Herbert) (semisquare-x3)
El gobierno de Trump también anunció que estaba suspendiendo la ayuda a los países centroamericanos de donde parte la mayoría de los migrantes. (AP/Gerald Herbert)

Washington — Las autoridades fronterizas de Estados Unidos tienen como objetivo cuadruplicar el número de solicitantes de asilo que devuelven cada día a México, una ampliación importante de un esfuerzo del gobierno para abordar el creciente número de centroamericanos que llegan al país, reveló hoy un funcionario del gobierno del presidente Donald Trump.

Este sería el intento más reciente de aliviar un sistema de inmigración que se encuentra abrumado. Cientos de agentes que suelen inspeccionar la carga y los vehículos en los puertos de entrada fueron reasignados para ayudar a manejar a los migrantes.

La secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen pidió voluntarios de agencias no migratorias dentro de su departamento, envió una carta al Congreso a finales de la semana pasada solicitando recursos y mayor autoridad para deportar a las familias más rápidamente, y se reunió con funcionarios centroamericanos y mexicanos.

Estos esfuerzos ocurren mientras el presidente Trump está aumentando sus amenazas decerrar completamente la frontera con México, una medida que tendría repercusiones económicas graves, tanto para Estados Unidos como para México, pero que no impediría que los migrantes cruzaran en las zonas entre puertos fronterizos.

Su gobierno también anunció que estaba suspendiendo la ayuda a los países centroamericanos de donde parte la mayoría de los migrantes.

Por ahora, unas 60 personas en busca de asilo son devueltas cada día a México a través de los puertos internacionales de San Ysidro, Calexico y El Paso para esperar respuesta sobre sus casos, dijo el funcionario. Se les permite regresar a Estados Unidos para recibir la fecha en que deberán comparecer ante una corte.

El programa se anunció el 29 de enero, en parte para frenar el creciente número de centroamericanos que llegaban a Estados Unidos a través de la frontera, pero ha tenido un arranque lento y problemas de planificación.

Con un atraso de más de 700,000 casos de inmigración, los solicitantes de asilo pueden esperar años para que sus casos avancen, y las autoridades dicen que algunas personas manipulan el sistema para vivir en Estados Unidos.

El funcionario dijo que el objetivo es que hasta 300 personas sean regresadas al día para finales de la próxima semana.

Aunque tiene conocimiento de los planes, el funcionario no está autorizado para hablar públicamente de ellos y habló con The Associated Press bajo condición de no ser identificado.


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