Grupos cívicos en Florida que se dedican a registrar electores indicaron que el tema del status no suele ser mencionado como un asunto que motiva a los boricuas de Florida a votar (semisquare-x3)
Grupos cívicos en Florida que se dedican a registrar electores indicaron que el tema del status no suele ser mencionado como un asunto que motiva a los boricuas de Florida a votar. (GFR Media)

Washington - Desde octubre de 2017, el Partido Demócrata de Estados Unidos rompió con su neutralidad -frente a populares y penepés-, en el tema del status y aprobó una resolución que propone convertir la isla en el estado 51 de EE.UU..

Ahora que desde el lado republicano el presidente Donald Trump ha rechazado la estadidad, el presidente del Partido Demócrata de EE.UU. en Puerto Rico, Charlie Rodríguez, considera que los demócratas deberían aprovechar la oportunidad y promover con fuerza entre los electores boricuas de Florida su apoyo a la anexión de Puerto Rico como el estado 51, de cara a las elecciones legislativas y estatales del 6 de noviembre.

“Ayudaría a motivar que más gente saliera a votar”, afirmó Rodríguez, en referencia a Florida, donde encuestas han señalado que la mayoría de los electores boricuas respaldan la estadidad.

En octubre de 2017, el Partido Demócrata de EE.UU. (DNC) aprobó una resolución en la que exhorta al Congreso “a responder a los daños y la destrucción causada por el huracán María” y a “la voluntad democrática del pueblo de Puerto Rico aprobando legislación sobre la admisión de Puerto Rico como el estado 51 de EE.UU.”.

El presidente del DNC, Tom Pérez, había dado su apoyo a la estadidad una semana después del plebiscito del 11 de junio de 2017, en el que la estadidad obtuvo el 97% de los votos, en medio del boicot de la oposición y con solo el 23% de participación electoral. Pero, en aquel momento lo hizo en su carácter personal.

Seis días antes de la reunión de verano del Partido Demócrata de EE.UU., en Chicago, durante una reunión del comité ejecutivo que se desarrolló por conferencia telefónica Pérez -después de escuchar a una delegada de Washington D.C.-, aludió a la capital de EE.UU. como el estado 51, “seguido por Puerto Rico”.

Pese a que el DNC no utiliza el tema de la estadidad en su campaña en Florida, Rodríguez -vinculado al Partido Nuevo Progresista (PNP)-, sostuvo que el senador demócrata Bill Nelson, y los congresistas Darren Soto y Stephanie Murphy promueven el asunto en sus presentaciones.

El candidato demócrata a gobernador de Florida, Andrew Gillum, quien como Nelson y Soto ha logrado el respaldo de demócratas del PNP y el Partido Popular Democrático (PPD), ha preferido mantenerse neutral y respaldar el concepto de libre determinación para Puerto Rico.

Grupos cívicos en Florida que se dedican a registrar electores indicaron esta semana que el tema del status no suele ser mencionado como un asunto que motiva a los boricuas de Florida a votar.

Para el miembro del DNC John Verdejo, de Carolina del Norte y de origen puertorriqueño, la posición oficial demócrata sobre el status de Puerto Rico no está tan clara como se pudiera pensar.

Verdejo fue el autor principal de otra resolución sobre Puerto Rico aprobada en la reunión de verano de Chicago - el 25 de agosto-, en la que se solicita al Congreso “permitir el trato igual relacionado a salud, educación y otros programas federales” y terminar con el status territorial de la isla.

La medida pide que el sistema contributivo estadounidense trate a Puerto Rico exclusivamente como una jurisdicción doméstica, incluso en lo referente al nuevo impuesto sobre los productos intangibles de las Corporaciones de Control Foráneo (CFC) en la isla.

El gobernador Ricardo Rosselló, sin embargo, aún busca reducir el nuevo impuesto sobre los productos intangibles de las CFC de la Isla, cuyos beneficios tributarios federales se basan en hacer negocios como empresas foráneas.

“Entiendo las diferencias (de status). Mi resolución se centró en el tema de la asistencia”, dijo Verdejo, quien mencionó que en sus comunicaciones sobre la campaña y los electores boricuas en EE.UU., el DNC no ha incluido nada referente al status de la Isla.

El senador José Nadal Power, del PPD, afirmó que aunque sectores demócratas vean el debate de status como un “tema de derechos civiles”, insistirán en que el DNC lo enmarque “como un debate de país a país”. “Tras bastidores demócratas y republicanos dicen lo mismo: mientras Puerto Rico esté en crisis económica y fiscal no hay cambio de status posible”, agregó Nadal Power.

La posibilidad de un cambio de status a corto plazo debe superar además la imposición de la ley Promesa, que creó una Junta de Supervisión Fiscal que controla las finanzas públicas de la Isla y un sistema de bancarrota que solo puede existir bajo el actual status territorial.

Nadal Power dijo que los populares –que perdieron dentro del DNC su intento de anular la elección de Rodríguez y su comité ejecutivo, “no vamos a colgar los guantes” y reclamarán que la formación política vuelva a abrirse a otras opciones de status de cara a 2020.


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