La mayoría de las personas de la tercera edad y con alguna discapacidad viven en sus propios hogares. (GFR Media) (semisquare-x3)
La mayoría de las personas de la tercera edad y con alguna discapacidad viven en sus propios hogares. (GFR Media)

Washington – La Oficina de Contraloría General (GAO) afirmó que cuando ocurrieron los huracanes Irma y María, en septiembre de 2017, ninguna dependencia del gobierno de Puerto Rico mantenía un listado completo de hogares de cuido para adultos mayores o con discapacidades.

En un informe divulgado el miércoles, la GAO sostiene que un funcionario de una organización sin fines de lucro, indicó además que al gobierno le tomó más de un mes conocer la situación de las personas que estaban en hogares para el cuido de ancianos y discapacitados.

Temprano en 2018, el gobierno de Puerto Rico identificó 503 hogares de cuido certificados, con un promedio de 20 residentes por instalación. La mayoría de las personas de la tercera edad y con alguna discapacidad, sin embargo, viven en sus propios hogares.

La GAO revela esos datos como parte de un informe en el que - tras la experiencia con los huracanes Irma y María de 2017-, exhorta a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a dar mejor apoyo a los ancianos y discapacitados durante desastres naturales.

“Funcionarios dijeron que muchas de estas personas requerían asistencia especializada para obtener alimentos, agua, medicamentos y oxígeno, pero a veces la ayuda era difícil de proporcionar”, indicó la GAO en su informe, que había sido remitido el mes pasado a oficinas del Congreso.

De acuerdo al estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de George Washington, que calculó en 2,995 las muertes ocurridas en Puerto Rico a causa del huracán María, el 85% de las víctimas fueron personas mayores de 65 años o más.

El informe de la GAO destacó que llevar alimentos, agua y medicamentos a personas de la tercera edad y discapacitados se hizo particularmente difícil en Puerto Rico, debido a carreteras y sistemas de comunicación dañados.

Por ejemplo, toma nota de que las empresas que suministran oxígeno a la Isa perdieron capacidad de producción debido al derrumbe del sistema energético a causa de la furia del huracán María. Cerca de 50,000 personas en Puerto Rico dependen de que se les suministre oxígeno para vivir, agrega el informe.

La GAO sostuvo que los problemas de transportación y las largas filas también “afectaron la capacidad de algunas personas para solicitar asistencia de FEMA en persona en los Centros de Recuperación de Desastres, según los funcionarios de FEMA, un informe de la organización de derechos de las personas con discapacidad y otros”.

FEMA tiene funcionarios dedicados a atender a las personas de mayor edad y con discapacidad.

Para la GAO, sin embargo, el proceso de registro que tiene FEMA no provee a las personas víctimas de desastres naturales “una clara oportunidad” para advertir de su problema de discapacidad o requerir ciertas acomodaciones.

La GAO, entre otras cosas, recomendó al administrador de FEMA publicar guías para sus colaboradores sobre la forma de asistir a personas de mayor edad o con discapacidad.

También propuso integrar una pregunta más clara sobre la posible discapacidad de una persona en el documento en que se solicita la asistencia de FEMA, precisar los objetivos para acercarse a ese sector de la población y presentarle un plan por escrito a sus oficinas regionales.

La GAO sugirió, a su vez, un plan de entrenamiento a los funcionarios de FEMA y a sus colaboradores cercanos, con los cuales considera deben compartirse mayor información sobre la asistencia a los más vulnerables.

“Funcionarios de Texas, Florida y Puerto Rico que entrevistamos reportaron dificultades para obtener información de FEMA que les ayude a entregar asistencia a individuos, incluidos los de más edad o que tienen alguna discapacidad”, indicó el informe.

Con respecto a los centros de orientación por teléfono, la GAO sostuvo que FEMA tiene el objetivo de contestar llamadas cada 20 segundos. Pero, FEMA reconoció que durante los huracanes de 2017, hasta el 69% de las llamadas no pudieron ser atendidas y que el tiempo de espera por llamadas alcanzó casi una hora y media.

FEMA, por su parte, indicó que cuenta con equipos de asistencia a supervivientes que ayudaron a algunas personas de la tercera edad y con discapacidad a registrarse con la agencia federal.

Al responderle a la GAO, FEMA aceptó seis de las siete recomendaciones, pero no estuvo de acuerdo con la propuesta para establecer una alerta que tenga en sus archivos los pedidos de acomodo para personas con dispacidad.

FEMA indicó que en este momento “carece de los recursos de financiamiento específicos” para mejorar los sistemas que capturan y comunican la información que tienen archivada. En su respuesta, FEMA agregó que poder compartir y alertar sobre información relacionada a personas con discapacidad será más fácil cuando la agencia mejore sus sistemas informáticos de datos.


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