El presidente estadounidense Donald Trump arriba a un acto en la Mohegan Sun Arena en Wilkes Barre, Pennsylvania (horizontal-x3)
El presidente estadounidense Donald Trump arriba a un acto en la Mohegan Sun Arena en Wilkes Barre, Pennsylvania. (AP)

La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de participar activamente en las campañas para las elecciones de noviembre causa preocupación entre algunos republicanos que temen que esté complicando las estrategias de candidatos del partido.

A estos dirigentes les preocupa que el triunfo o derrota de sus candidatos dependa de la popularidad de Trump, lo que confunde su camino para mantener el control del Congreso. 

Pero Trump no tiene planes de apartarse de las candilejas. Además de un acto proselitista en Ohio el sábado, planea realizar dos eventos de recaudación de fondos en su club de golf Trump National en Bedminster, Nueva Jersey, la semana próxima para candidatos republicanos al Congreso, de acuerdo con un funcionario de campaña familiarizado con los eventos. El funcionario habló a condición de preservar el anonimato. 

Trump se presenta como la estrella de los comicios, se inserta ávidamente en primarias estrechamente disputadas, encabeza concentraciones en estados cruciales y multiplica sus esfuerzos de recaudación para republicanos. La semana pasada, Trump aceptó donar parte de sus fondos de reelección a las campañas de 100 candidatos republicanos al Congreso. 

Y se espera que se vuelva aún más activo a medida en que se acercan los comicios. Funcionarios de la Casa Blanca dicen que va a reservar espacio en su calendario para viajes y eventos de recaudación que se prevé superarán en magnitud a los de los expresidentes George W. Bush y Barack Obama. 

Al Cardenas, expresidente del Partido Republicano en Florida, dijo que “no se trata de Donald Trump. Es una estrategia de alto riesgo y hay mucho en juego”. 

La pregunta que enfrentan los republicanos es si apelar a los partidarios de Trump es suficiente para ganar distritos disputados o si sus senderos a la victoria dependen más de capturar una porción de los independientes y mujeres suburbanas desalentados por el torbellino que es el primer período del presidente. 

"Si perdemos la contienda por gobernador por primera vez en 20 años, de pronto las probabilidades de Trump de ganar en el 2020 bajan con un gobernador demócrata”, dijo Cardenas. “No puedes ganar una elección presidencial si eres republicano y no ganas Florida”. 

Los colaboradores de Trump dicen que nadie anima a los republicanos como éste, apuntando a los miles que esperan en colas para asistir a sus eventos de campaña: Trump ha realizado 17 desde que asumió la presidencia. Dicen que el objetivo es conseguir que los votantes locales que respaldaron a Trump en el 2016 participen ahora en los comicios de noviembre. 

Pero hay indicios de que la impopularidad de Trump con el electorado en general pudiera dañar más que ayudar a candidatos republicanos individuales. 

Aunque los republicanos han ganado elecciones especiales desde que Trump llegó a la Casa Blanca, han logrado márgenes más estrechos que en años previos. Además, los demócratas han conseguido dos importantes y sorpresivas victorias, por un escaño senatorial en Alabama y uno de representante en Pensilvania. 


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