La composición de la mayoría de la Cámara de Representantes federal podría cambiar en noviembre (semisquare-x3)
La composición de la mayoría de la Cámara de Representantes federal podría cambiar en noviembre. (AP Photo /Jacquelyn Martin)

Donald Trump seguirá en la Casa Blanca al comenzar 2019.

Ni en el sueño más feliz de los demócratas parece que lo podrán evitar.

Pero, los demócratas sí prevén que las elecciones legislativas les permitirá recuperar poder sobre la agenda en Washington.

La apuesta principal, de cara al 6 de noviembre, está en la Cámara de Representantes. Las encuestas coinciden en que si las elecciones fueran hoy los demócratas ganarían la Cámara baja.

El sondeo más reciente, de Emerson College, coloca a los demócratas con un 8% de ventaja a nivel nacional cuando se pide a los electores escoger en una papeleta genérica entre demócratas y republicanos de la Cámara baja.

Según Real Clear Politics, en estos momentos, los demócratas pueden tener la ventaja en 205 escaños y los republicanos en 194, con 36 en fuerte disputa.

En esta sesión, los republicanos tienen una mayoría de 240-195.

El camino hacia el control del Senado es mucho más complicado. Real Clear Politics calcula que hoy se prevé que los demócratas tienen asegurados 44 escaños, los republicanos 48, y ocho están en contiendas cerradas. En este momento, la mayoría republicana del Senado es de solo 51-49.

Mientras en los comicios del mes próximo se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, en el Senado van a elecciones 35 de sus 100 curules.

Pero, 26 de los 35 escaños del Senado que van a elección son ocupados por demócratas, lo que deja al comité electoral demócrata con un pequeño margen de error, y mantiene a los republicanos como favoritos para retener la mayoría en la cámara alta.

Para Puerto Rico, las elecciones legislativas tendrán implicaciones inmediatas.

Por ejemplo, si los demócratas ganan la Cámara baja, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quedará en minoría en enero, cuando inicia la sesión 116 del Congreso.

Debido a que en agosto de 2019 vencen los nombramientos de los siete miembros de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) a cargo de las finanzas públicas de Puerto Rico, el control del Congreso puede definir el equilibrio de ese ente.

Cambios en la Junta Fiscal

Pero, el escenario no está nada claro. Los miembros que no sean sustituidos por el presidente Trump podrán continuar en sus puestos.

De surgir renuncias, Trump estará obligado a seguir el mismo proceso de nombramientos que se dio bajo el gobierno de Barack Obama, según el abogado Rolando Emmanuelli, quien, a nombre de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), ha impugnado la constitucionalidad de la JSF por entender que viola la cláusula de nombramientos de la Constitución de EE.UU.

Tomando como teoría que los siete miembros de la JSF decidieran renunciar, Trump tendría que escoger dos de las recomendaciones que presente el speaker cameral, dos del líder de la mayoría del Senado, y uno de los portavoces de la minoría. El séptimo lo puede nombrar directamente.

Pensando en que todos decidieran irse, hay tres posibles escenarios.

Primeramente, si los demócratas controlaran el Senado y la Cámara baja, pudieran recomendar cuatro de los siete miembros de la JSF. Segundo, si los demócratas se quedan solo con la Cámara baja, el equilibrio quedaría como ahora, con cuatro recomendados por republicanos y tres por demócratas.

En tercer lugar, si los republicanos ganan la Cámara baja y el Senado, por el contrario, pondrán su acento en cinco de los siete miembros de la junta.

La situación, sin embargo, es mucho más complicada al tenerse en cuenta el apartado de la ley que indica que “una vacante en la Junta de Supervisión será cubierta de la misma manera en que se nombró el miembro original”.

Eso pudiera plantear, como ejemplo, que si el presidente de la JSF, José Carrión III, renuncia, y si la speaker cameral es Nancy Pelosi, debido a que ese nombramiento lo propuso el speaker Paul Ryan, sería la demócrata quien le presentaría la terna de candidatos al presidente Trump.

Bajo la ley Promesa, las certificaciones de reestructuración de la deuda pública de Puerto Rico requieren el voto de cinco de los siete miembros de la junta.

“Las dos variables son que los miembros de la JSF se quieran ir o si el presidente decide sustituirlos”, sostuvo Emmanuelli, quien, sin embargo, por lo que ha visto de la junta, no tiene “ninguna confianza de que un cambio de partido pueda cambiar las circunstancias” referentes a la JSF.

Recuperación y estadidad

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares, por su parte, sostuvo que si por lo menos una cámara del Congreso queda bajo control demócrata tendrá mayores esperanzas de que haya una nueva asignación significativa para mitigar los daños causados por el huracán María.

Un Congreso demócrata, según Rosselló Nevares, alentaría con más fuerza un debate sobre el futuro político de Puerto Rico.

“Como demócrata voy a estar exigiendo no solo mayor compromiso, sino mayor ejecución” sobre su propuesta para convertir a Puerto Rico en un estado de EE.UU., indicó.

Para Rosselló Nevares, la presencia de Trump en la Casa Blanca “no necesariamente” bloquea por todo el cuatrienio la posibilidad de una legislación pro estadidad como la presentada por la comisionada González.

Trump, hace unos días, dio un “no absoluto” a la estadidad, utilizando como excusa que Puerto Rico tiene un “liderato incompetente” y acentuando su guerra pública con la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz. Su representante ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, por su parte,expresó el viernes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que no hay consenso en la isla en torno al status.

El gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) sigue a la espera de por lo menos una audiencia pública en torno al proyecto pro estadidad de la comisionada residente González. Pero, el asunto no está en la agenda del Senado.

“Vamos a seguir empujando esa iniciativa, pues era un compromiso de campaña no solo del candidato Trump sino del Partido Republicano” y, en términos del status en general, del Partido Demócrata, indicó el gobernador.

La comisionada residente González, por su parte, considera que poco cambiará en su agenda si queda en minoría.

“La mayoría de mi legislación es bipartidista. Tengo una excelente relación con el lado demócrata”, dijo González, quien, advierte, sin embargo, que aún tiene esperanza en que los republicanos prevalezcan en los distritos más luchados de la Cámara baja.

Si su proyecto pro estadidad no se aprueba este año, González descarta que sea necesario enmendarlo para ajustarse a ideas de algunos aliados demócratas que estén en mayoría.

Bajo la legislación pro estadidad de González, se propone crear un Grupo de Trabajo del Congreso para examinar los cambios de ley que son necesarios para convertir a Puerto Rico en el estado 51 de EE.UU. La comisionada residente ha dicho que la medida tiene la intención de incorporar de inmediato a Puerto Rico como territorio, lo que se entendería como una promesa de estadidad y supondría el pago de contribuciones federales sobre ingresos.

Debido a que el proyecto prevé que el Grupo de Trabajo rinda su informe unos 14 meses después de la medida ser ley, en teoría, un legislador federal que vote a favor de ese proyecto temprano en 2019 estaría expresando su intención de tomar una decisión sobre la propuesta de estadidad en la misma sesión 116 del Congreso, que concluirá en diciembre de 2020.

Si la medida fuera aprobada en lo que resta de este año, de la manera en que está escrita, un voto a favor de la estadidad quedaría en manos de un próximo Congreso. Y un Congreso no vincula al otro.

“No voy a bajar la guardia con el tema de status. El tema de status es una de las prioridades”, dijo la comisionada González.

Los candidatos boricuas

Si no ocurren sorpresas, en enero debe haber cuatro demócratas de origen puertorriqueño en la Cámara baja: José Serrano (Nueva York); Nydia Velázquez (Nueva York); Darren Soto (Florida); y Alexandria Ocasio Cortés (Nueva York).

Los primeros tres buscan la reelección.

Ocasio Cortés –quien acaba de recibir el respaldo del expresidente Barack Obama-, ha surgido como una nueva voz liberal, después de sorprender al número cuatro de la minoría, Joseph Crowley, en junio pasado.

Otra boricua, Tatiana Matta (California), intenta desbancar al que en este momento es el favorito para ser el próximo speaker republicano de la Cámara baja o líder de la minoría, Kevin McCarthy. McCarthy defiende su escaño en un distrito claramente de tendencia republicana.

Tanto el demócrata Luis Gutiérrez (Illinois) como el republicano Raúl Labrador (Idaho), se retiran del Congreso al terminar diciembre.

Un triunfo demócrata en la Cámara baja colocaría a Serrano como uno de los 13 “cardenales”, pues volvería a estar al frente de uno de los poderosos subcomités de Asignaciones. En mayoría, tendrá más fuerza para tramitar asignaciones para la isla.

Por su parte, Velázquez, enlace principal del liderato demócrata para los temas fiscales y económicos de la isla, regresaría a la presidencia del Comité de Pequeñas Empresas.

La congresista demócrata dio a conocer que los portavoces de su partido en los comités de la Cámara baja tuvieron ya una primera reunión para hablar de la agenda de 2019.

Velázquez planteó en aquel encuentro que en términos de Puerto Rico la prioridad tiene que ser la reconstrucción, incluida la crisis de vivienda, el financiamiento del sistema de salud por medio del programa Medicaid, mejorar el acceso de la Isla al Programa de Asistencia Nutricional (PAN) y revisar el trato a la isla bajo la reforma contributiva federal.

“Tenemos que supervisar la reconstrucción de Puerto Rico de forma cuidadosa. Necesitamos que los miles de millones de dólares que se han otorgado lleguen, tener informes de las agencias federales sobre a donde está yendo el dinero y cómo se utiliza”, indicó la congresista demócrata.

El tema tributario lo trabaja directamente “con la oficina del gobernador” Rosselló Nevares, dijo la legisladora demócrata.

Tanto el gobernador Rosselló Nevares como varios demócratas del Congreso, entre ellos Velázquez y el senador Robert Menéndez (Nueva Jersey), intentaron durante el debate de la reforma contributiva federal que Puerto Rico tuviera una tasa más baja que las demás jurisdicciones en el nuevo impuesto sobre los productos intangibles de las Corporaciones de Control Foráneo (CFC).

Previamente, el liderato demócrata ha dejado claro que buscará investigar la respuesta del gobierno de Trump a la emergencia en Puerto Rico que causó el huracán María. Velázquez sostuvo que quieren conocer cómo se tomaron las decisiones en los momentos más críticos.

Con respecto al status, Velázquez sostuvo que en la reunión del liderato 'demócrata no se trató el asunto.

Pero, el que sería el presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara baja bajo mayoría demócrata, Raúl Grijalva (Arizona), ha descartado –a diferencia del actual jefe de ese comité, Rob Bishop (Utah)-, apoyar un proyecto pro estadidad a base del plebiscito de junio de 2017, debido a la baja participación electoral.

Grijalva ha tenido también un acercamiento distinto al debate sobre la crisis fiscal y de deuda pública, y las posibilidades de rehacer la red eléctrica.

El congresista Grijalva, uno de los más liberales, afirmó que el enfoque de la mayoría republicana “ha sido conocer si la Junta de Supervisión está tratando a los tenedores de bonos puertorriqueños de manera justa”. Ha prometido que eso va a cambiar.


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