Una madre migrante y su hijo están sentados después de acampar en el Puente Internacional Gateway que conecta el centro de Matamoros, México, con Brownsville, Texas. (AP/Fernando Llano)

Ciudad Victoria, México — Migrantes que esperan en suelo mexicano mientras Estados Unidos procesa su solicitud de asilo acamparon en uno de los puentes internacionales que conectan con Brownsville, Texas, lo que causó el cierre del paso el jueves.

Cientos de migrantes provenientes de Centroamérica y otras partes ocuparon el puente antes del amanecer. Algunos incluso durmieron sobre tapetes o sus abrigos; también había niños y bebés.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) confirmó en un comunicado que a partir del mediodía el Puente Internacional Gateway permanecería cerrado.

El tránsito en el puente “estuvo temporalmente detenido alrededor de la 1:30 de la madrugada después de que un grupo de unos 250-300 migrantes sin documentos de entrada se reunieron a medio puente Gateway”, según el comunicado.

La agencia dijo que los migrantes que habían sido regresados a México en espera de las audiencias para sus casos de asilo (una política conocida como Protocolos de Protección a Migrantes, o MMP), pero que no podían cruzar debido al cierre, recibirían nuevas fechas para la audiencia.

Agregó que el tránsito se interrumpió un par de horas antes del amanecer en otro punto, el Puente Internacional B&M, pero después fue reabierto.

Un funcionario mexicano que no estaba autorizado a dar su nombre confirmó el bloqueo del puente. Dijo que los migrantes estaban cansados de tener que esperar su proceso de solicitud de asilo en un cruce fronterizo.

Bajo una práctica denominada dosificación, las autoridades estadounidenses en muchos puentes fronterizos aceptan sólo unos cuantos solicitantes por día. The Associated Press encontró unos 19,000 nombres en las listas de espera en cuatro ciudades de la frontera visitadas a finales de julio.

Previamente, la frustración por las políticas de Estados Unidos para limitar las solicitudes de asilo ha generado intentos masivos para tratar de cruzar la frontera. Sin embargo, el campamento en el puente de Matamoros parecía más una protesta que un intento por cruzar.

No obstante, las autoridades estadounidenses cerraron las puertas de su lado, al parecer como medida de precaución.

El condado de Cameron, que opera el puente Gateway, dijo que este se “usa principalmente para el tráfico local y para el cruce de empleados de maquiladoras, turistas y peatones”. Agregó que por el puente cruza un 80% del tráfico peatonal Brownsville-Matamoros.

El bloqueo causó largas filas en otros puentes internacionales que conectan con Matamoros.

Horas después, el alcalde de Matamoros, Mario Alberto López, caminó por el puente para hablar con los migrantes y tratar de persuadirlos de reabrir el cruce.

Los migrantes le dijeron que vivían en condiciones sucias en Matamoros con poco albergue o acceso a sanitarios.

El alcalde prometió enviar equipos de limpieza y montar instalaciones para aseo, pero señaló que el bloqueo causaba inconvenientes para los residentes de Matamoros que debían cruzar para trabajar, ir de compras u otros motivos.

Cientos de migrantes acampan en carpas cerca del puente y a lo largo de la orilla del Río Bravo (o Grande).


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