(semisquare-x3)
Esta imagen proporcionada por la policía del condado Webb muestra a Juan David Ortiz, supervisor de la Patrulla Fronteriza que fue encarcelado el domingo 16 de septiembre del 2018, acusado de matar a 4 mujeres. (Oficina de la Policía del Condado de Webb v


Laredo - Un supervisor de la Patrulla Fronteriza que confesó haber matado a cuatro mujeres y atacar a otra más que logró escapar seguía encarcelado el lunes, dijo la policía en documentos presentados en corte.

Juan David Ortiz, de 35 años, está preso tras no poder pagar una fianza de $2.5 millones. Está acusado de homicidio, ataque agravado con arma mortal y de retener a personas en contra de su voluntad.

De acuerdo con los expedientes, Ortiz confesó voluntariamente el sábado que mató a las mujeres.

El sospechoso fue arrestado un día después de que lo encontraron escondido en una camioneta en el estacionamiento de un hotel en Laredo, al cabo de lo que los investigadores describieron como una saga de violencia de 10 días.

 Isidro Alaniz, fiscal federal del condado Webb, dijo el sábado que los investigadores "consideran que se trata de un asesino en serie" con víctimas que se cree eran prostitutas. Indicaron que el acusado conocía a las víctimas.

“Tenía la confianza de la mayoría de las víctimas involucradas, así que tomó la oportunidad para cometer el crimen”, dijo el jefe de la oficina del Alguacil en el condado Webb, Federico Garza.

Alaniz describió cómo el sospechoso, que llevaba 10 años con la Patrulla Fronteriza, continuó realizando su trabajo con normalidad durante este período.

"Mientras la policía buscaba al homicida... él se presentaba a trabajar todos los días como siempre", agregó.

Las autoridades dijeron que Ortiz se percató que la policía se estaba acercando a él y comenzó a acumular armas en su casa para una posible confrontación. Al final, los oficiales intentaron arrestarlo en una gasolinera, pero huyó al estacionamiento de un hotel cercano. Detallaron que Ortiz trató de hacer que su teléfono celular pareciera un arma con la esperanza de ser disparado por oficiales, pero fue capturado sin incidentes alrededor de las 2:00 a.m. del sábado.

Garza, por su parte, indicó que temen encontrar más víctimas.

Todo comenzó el 4 de septiembre, cuando se descubrió el cadáver de Melissa Ramírez, de 29 años. De acuerdo con documentos presentados en corte, Ortiz dijo haber matado el día anterior a Ramírez. Al igual que las otras víctimas, Ramírez fue asesinada de un disparo en la cabeza y su cadáver fue abandonado en una zona rural del condado Webb, en el noroeste de Texas.

La víctima tenía dos hijos. Su madre, María Cristina Benavides, dijo al San Antonio Express-News el domingo que ella salió el sábado a la calle a pedir donaciones para pagar por el funeral de su hija.

"Me duele mucho. Todo lo que quiero es justicia. Quiero que ese tipo muera en la cárcel por matar a mi hija", sentenció Benavides.

Otra víctima, Claudine Anne Luera, de 42 años, fue encontrada gravemente herida de bala en una carretera el jueves por la mañana pero aún con vida, según el expediente. Luera, quien tenía cinco hijos, murió horas después ese mismo día en el hospital.


💬Ver 0 comentarios