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Donald Trump. (AP)

El presidente de Estados Unidos Donald Trump señaló esta tarde que la presencia de un guardia armado en la sinagoga hubiera sido clave para detener al tirador activo que mató a al menos ocho personas e hirió a otras esta mañana en Pittsburgh, Pensilvania.

Sus expresiones surgieron a preguntas sobre el control de armas en Estados Unidos. Según el presidente, la situación “tiene poco que ver con el control de armas” y dijo que es “una pena” y una “tristeza tremenda” que situaciones como esta continúen ocurriendo.

El presidente sostuvo que "ciertamente es una opción" que todas las iglesias e instalaciones de grupos religiosos tengan un guardia armado, aunque aseguró que "odia pensar de ese modo".

"Tenían a un maníaco caminando (dentro de la sinagoga) y no tenían ninguna protección", añadió.

Asimismo, señaló a preguntas de los medios que perpetradores como el de hoy, merecen “pagar el último precio” y sugirió que las regulaciones sobre la pena de muerte deben ser revisadas y fortalecidas.

“Cuando personas hacen cosas así deberían recibir la pena de muerte y no esperar años y años. Todo el que haga cosas así a personas inocentes, deben pagar el último precio”, aseguró.

“Algo debe hacerse. Esta situación ha sido más devastadora de lo que originalmente se creía”, expresó Trump.

Se espera que el presidente haga más declaraciones durante una conferencia de jóvenes granjeros a la que va dirigido en estos momentos.

La policía tiene al sospechoso de entrar a la sinagoga Tree of Life en la comunidad Squirrel Hill bajo custodia luego de un intercambio de disparos con oficiales. 

El hombre fue identificado como Robert Bowers, de 48 años, según varios medios.

Al momento se desconocen los motivos del ataque, pero medios reportan que el sospechoso entró a la sinagoga gritando "todos los judíos deben morir". 


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