El mandatario buscó vincular el tráfico de drogas a la ausencia de una cerca en la frontera sureña, aunque los informes indican que la mayor parte de los narcóticos que entran ilegalmente lo hacen por puertos oficiales de entrada.

Washington - El presidente de EE.UU., Donald Trump, intentó esta noche convencer a la opinión pública estadounidense de que existe una "creciente crisis humanitaria y de seguridad" en la frontera con México– lo que no validan las estadísticas oficiales-, con el objetivo de insistir en la aprobación de $5,700 millones para un muro como condición para acabar con el cierre parcial del gobierno federal.

“La única solución es que los demócratas aprueben proyectos de presupuestos que defiendan nuestra frontera...Una barrera es absolutamente crítica para la seguridad en la frontera. Es sentido común”,  dijo Trump, en un mensaje televisado desde el Despacho Oval.

Trump buscó esta noche vincular el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a la ausencia de un muro en la frontera sureña, aunque los informes oficiales indican que la mayor parte de los narcóticos que entran ilegalmente a este país lo hacen por puertos oficiales de entrada. 

Según Trump, los indocumentados que llegan por la frontera con México, le quitan empleos a los estadounidenses, principalmente a los hispanos y afroamericanos. Además, consideró que “no tenemos espacio” para recibir más personas indocumentados o poder devolverlos “con rapidez a su país de origen”.

Trump nunca habló en el mensaje de la posibilidad de declarar una emergencia nacional, como ha considerado, lo que significaría emitir un decreto y utilizar poderes asociados a tiempos de guerra. Los demócratas del Congreso han cuestionado si tiene autoridad para asignar fondos para un muro en la frontera sin autorización legislativa.

Hace unos días, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que cerca de 4,000 “terroristas” han sido detenidos durante el año fiscal federal en la frontera con México. Pero NBC informó que  ningún inmigrante ha sido detenido en la frontera sureña bajo cargos de terrorismo en años recientes.

Un análisis del periódico Washington Post, mientras, señala que en 2017 se registró el número más bajo de detenciones de indocumentados en la frontera con México, un total de 303, 916. Aunque el número aumento en 2018 a 396,579, ese número representó aún menos de la mitad de los detenidos en 2007.

Como hizo durante la campaña presidencial, Trump quiso además vincular casos específicos en que un indocumentado ha dado muerto a una persona – esta noche en referencia al asesinato de un policía-, para dar la falsa impresión de que inmigrantes sin autorización para estar en EE.UU. tienen una tasa delictiva más alta que el ciudadano promedio.

Para Trump, él ya ha hecho una concesión a los demócratas al proponer  que el muro sea de acero, no de concreto. Pero, los demócratas no han hecho esa petición.

Al responder al mensaje de Trump, la speaker Nancy Pelosi y el líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer, tampoco cedieron en sus posiciones.

En momentos en que el cierre parcial de oficinas se apresta a entrar en su día número 19, Pelosi sostuvo que el presidente Trump quiere gobernar “a base de miedos”.

“El hecho es que el presidente Trump ha elegido mantener como rehenes servicios críticos para la salud, la seguridad y el bienestar del pueblo estadounidense y retener los cheques de pago de 800,000 trabajadores inocentes en todo el país, muchos de ellos veteranos. Prometió mantener el cierre del gobierno por "meses o años", sin importar a quién duela. Eso es simplemente un error”, indicó Pelosi.

Al lado de Pelosi, Schumer sostuvo que “no debemos gobernar por rabietas”.

“Aquí hay una solución obvia: separe el debate sobre el cierre parcial del gobierno federal de los argumentos sobre la seguridad de la frontera. Existe una legislación bipartidista, apoyada por demócratas y republicanos, para reabrir el gobierno y permitir que continúe el debate sobre la seguridad fronteriza”, agregó.

En su propia respuesta por las redes sociales, el exprecandidato presidencial demócrata y senado por Vermont Bernie Sanders, sostuvo que el acceso a beneficios federales y la seguridad en los aeropuertos se pone en riesgo con el cierre de oficinas federales.

“Nuestros empleados federales merecen ser tratados con respeto, no tomados como rehenes como peones políticos”, indicó Sanders.

A partir del miércoles, los demócratas de la Cámara baja comenzarán a aprobar nuevas medidas de presupuesto, independientes, que tienen el propósito de reabrir casi todo el gobierno federal.

Entre hoy y el viernes, la mayoría en la Cámara de Representantes de EE.UU. espera ratificar -de forma independiente- cuatro proyectos que permitirían reabrir los departamentos del Tesoro, Agricultura, Interior y Vivienda (HUD).

La esperanza de la mayoría demócrata de la Cámara  es que ofrecer los proyectos de presupuesto pendientes uno a uno -tomando como base medidas avaladas por el Senado- ayude a desbloquear el nudo que ha formado el debate sobre la construcción del muro en parte de la frontera con México.

La semana pasada, justo en el inicio de la sesión 116 del Congreso, los demócratas de la Cámara baja  aprobaron  dos resoluciones: una para extender los fondos de Seguridad Interna hasta el 8 de febrero y otra para aprobar el resto del presupuesto pendiente por todo el año fiscal.

Pero, una vez Trump amenazó con vetarlas por no incluir fondos para el muro,  las medidas no fueron consideradas por el Senado, de mayoría republicana (53-47). Los demócratas, por su parte, tienen ahora una mayoría de 235 a 199 en la Cámara de Representantes, con un escaño sin decidirse.



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