El presidente Donald Trump. (EFE) (semisquare-x3)
El presidente Donald Trump saluda a Nancy Pelosi. (EFE)

Washington - El presidente Donald Trump intentó anoche lograr un equilibrio entre su dura retórica sobre inmigración y la seguridad en la frontera con México, y la búsqueda de consenso en iniciativas como un plan de inversión en infraestructura.

“Juntos podremos quebrar décadas de estancamiento político. Podemos salvar viejas divisiones”, dijo Trump en su mensaje sobre el estado de la Unión, en el que argumento que “nuestra economía es la envidia del mundo” y exhortó a los demócratas, en referencia a las pesquisas legislativas que se avecinan sobre su gobierno, a dejar a un lado “investigaciones partidistas ridículas”.

Aunque no anunció la declaración de una “emergencia nacional” para justificar el desvío de fondos para financiar partes de un muro en la frontera con México, el presidente de Estados Unidos mantiene esa amenaza y dedicó gran parte de su mensaje a ese asunto.

“Tenemos el deber moral de crear un sistema de inmigración que proteja las vidas y los empleos de nuestros ciudadanos. Ningún tema ilustra mejor la división entre la clase trabajadora y la clase política de Estados Unidos que la inmigración ilegal. Políticos ricos y donantes presionan para abrir fronteras mientras viven sus vidas detrás de muros y puertas y guardias", indicó.

Trump aludió a supuestas “caravanas” de personas que vienen camino a EE.UU. y buscó nuevamente vincular a los indocumentados con el crimen y el tráfico de drogas.

"Ahora el momento para que el Congreso muestre al mundo que Estados Unidos está comprometido a poner fin a la inmigración ilegal y sacar del negocio a los despiadados coyotes, cárteles, traficantes de drogas y traficantes de personas", señaló.

Trump aludió a supuestas “caravanas” de personas que vienen camino a EE.UU. y dijo que ahora “es el momento para que el Congreso muestre al mundo que Estados Unidos está comprometido a poner fin a la inmigración ilegal y sacar del negocio a los despiadados coyotes, cárteles, traficantes de drogas y traficantes de personas",

El mensaje de Trump tuvo lugar en momentos en que un comité de conferencia del Congreso busca un consenso sobre las medidas de seguridad en la frontera del sur y los proyectos que financiarían el gobierno federal por el resto del año fiscal 2019, para evitar, a partir del 15 de febrero, un nuevo cierre parcial del gobierno federal.

El tono del mensaje del inquilino de la Casa Blanca puede incidir en esas conversaciones, después de que su insistencia en conseguir $5,700 millones para el muro en la frontera con México provocara el más largo cierre parcial del gobierno federal, que duró 35 días.

Revive aquí las incidencias.

Trump  insistió además en avivar la posibilidad de  un plan de inversión de infraestructura. “Ambas partes deben poder unirse para una gran reconstrucción de la desmoronada infraestructura de Estados Unidos”, afirmó.

Su agenda para esta sesión incluirá, además, medidas para bajar el costo de  los medicamentos recetados, exigiendo “que las compañías farmacéuticas, las compañías de seguros y los hospitales revelen precios reales para fomentar la competencia y reducir los costos”. También dijo que propondrá en su presupuesto fondos para eliminar en 10 años la epidemia del virus HIV, que causa el SIDA,  y $500 millones para durante la próxima década financiar la lucha contra el cáncer infantil.

En momentos en que los más liberales demócratas, encabezados por la congresista puertorriqueña Alexandria Ocasio Cortez – quien se define como socialista democrática -, defienden iniciativas como ‘Medicare para todos’, matrícula gratuita en las universidades públicas y aumentar la tasa contributiva de los multimillonarios, Trump sacó un minuto de su mensaje para hacer una expresión contra las ideas “socialistas”, como si fuera una nueva amenaza.

En el plano internacional, Trump reafirmó su intención de retirar las tropas estadounidenses de Siria y Afganistán, y su respaldo a un cambio de gobierno en Venezuela, bajo la tutela del líder legislativo Juan Guaidó.

Admeás, Trump anunció que se reunirá con el líder norcoreano Kim Jung Un los días 26 y 27 de febrero en Vietnam y defendió su decisión de retirar a EE.UU. del tratado de fuerzas nucleares de rango intermedio con Rusia.

El discurso de Trump estuvo marcado por la presencia de la speaker Nancy Pelosi, sentada justo detrás del presidente de EE.UU. y simbolizando la nueva división de poderes en Washington. Pelosi le extendió la mano a Trump cuando el presidente se acercó a entregarle una copia de su discurso.

Lideradas por Pelosi gran parte de las congresistas demócratas – entre ellas las boricuas Ocasio Cortez y Nydia Velázquez (Nueva York)-, acudieron al  discurso vestidas de blanco, como un homenaje a la lucha de la mujer por el derecho al voto.

Los demócratas tienen ahora la mayoría de la Cámara baja, 235 a 199 con un escaño sin decidir, mientras los republicanos mantienen una mayoría ligera en el Senado, 53 a 47.

Pelosi – quien en ocasiones se levantó a aplaudir y en otras pareció preocupada con el contenido del mensaje-, indicó que si hay dos áreas en que puede haber consenso es en la redacción de un plan de inversión de infraestructura y en medidas dirigidas a reducir el precio de las medicinas.

Los dos se saludaron brevemente a la llegada de Trump y al finalizar el mensaje.

Bajo el nuevo Congreso,  se conocerá  el informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016, una investigación en la que ya han ca ído varios colaboradores de Trump, y se desarrollarán múltiples investigaciones relacionadas a su gobierno.

"El presidente dirá que el estado de la Unión es fuerte, pero el estado de la administración es un caos", dijo, en el hemiciclo del Senado, antes del mensaje, el líder de la minoría demócrata, Charles Schumer (Nueva York).

En la respuesta oficial demócrata, la excandidata a gobernadora de Georgia Stacey Abrams, atacó a Trump por el cierre parcial del gobierno federal más largo de la historia, que tuvo una duración de 35 días.

“El cierre parcial del gobierno fue un truco diseñado por el Presidente de EEUU, que desafió todos los principios de justicia y abandonó no solo a nuestra gente, sino también nuestros valores", indicó Abrams.

Para el senador demócrata Robert Menéndez (Nueva Jersey), “un discurso no es suficiente para restituir la confianza en un presidente que miente cada vez que le conviene”.


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