El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recurrió a Twitter para hablar sobre Puerto Rico. (EFE) (semisquare-x3)
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recurrió a Twitter para hablar sobre Puerto Rico. (EFE)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó hoy a una invención de los demócratas la cifra de cerca de 3,000 muertes -que el propio gobierno de Puerto Rico ha reconocido como oficial- como consecuencia del huracán María.

Con tuits publicados esta mañana, el presidente Trump ha vuelto a evitar hacer alguna expresión de empatía o solidaridad con Puerto Rico, tras estudios de la Universidasd de George Washington y de investigadores de la Universidad de Harvard que calculan en unos 3,000 el total de muertes ocurridas tras el paso del ciclón.

3,000 personas no murieron en los dos huracanes que azotaron a Puerto Rico. Cuando salí de la isla, DESPUÉS de que la tormenta había golpeado, tenían entre seis y 18 muertes. Con el paso del tiempo, no subió demasiado. Luego, mucho tiempo después, comenzaron a reportar números realmente grandes, como 3,000”, publicó en Twitter.

De inmediato, les atribuyó a los miembros del Partido Demócrata la divulgación de la presunta información incorrecta para hacerlo lucir mal.

"Esto fue hecho por los demócratas para hacerme quedar ver tan mal cuanto sea posible, cuando he recaudado con éxito miles de millones de dólares para ayudar a reconstruir Puerto Rico. Si una persona murió por cualquier motivo, como la vejez, simplemente agréguela a la lista. Eso es mala política. Yo amo a Puerto Rico”, añadió el presidente.

Trump publicó estos mensajes luego de haber hablado durante los pasados días sobre los esfuerzos de recuperación que los federales han realizado en Puerto Rico. En una de sus expresiones, de hecho, volvió a atacar a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz.

El miércoles pasado, por ejemplo, se quejó en un tuit porque a su juicio, el gobierno federal realizó “una tarea magnífica que ha sido menospreciada”.

"Recibimos las máximas calificaciones por nuestra respuesta a los huracanes en Texas y Florida (y la tarea en Puerto Rico fue una tarea magnífica que ha sido menospreciada, a pesar de que es una isla inaccesible con muy mala electricidad y una alcaldesa de San Juan que es totalmente incompetente) ¡Estamos listos para este gran huracán que se avecina!", tuiteó el mandatario.

Asimismo, Trump ha insistido en que la respuesta federal a Puerto Rico fue un “éxito increíble que no ha sido reconocido”, se ha otorgado un "10 de10" y "A plus". Ha hecho referencia a que el número de muertes era de 16 a 18. 

Cuando Trump visitó a Puerto Rico, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares le informó que se habían reportado 16 muertes a causa del huracán María. Tiempo después, el gobierno estipuló que la cifra oficial había sido de 64 fallecimientos.

Ante las críticas que surgieron del pueblo y los políticos en torno a que este número era mayor, Rosselló Nevares encomendó en febrero pasado un estudio a la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken, de la Universidad George Washington, en la capital federal. El objetivo era revisar la cifra de muertes asociadas al devastador ciclón.

Mientras se realizaba este análisis, la Universidad de Harvard publicó el 29 de mayo un estudio que promedió en 4,645 la cifra de muertes relacionadas al huracán María. Como respuesta, el gobierno mantuvo la cifra oficial de muertes en 64.

Esta nueva información avivó aún más la controversia. La situación escaló a tal grado que el Centro de Periodismo Investigativo demandó al Registro Demográfico para que emitiera información relacionada a los decesos registrados durante la emergencia ocasionada por el huracán María. Los estimados que esta agencia brindó fueron que las muertes en exceso alcanzaban las 1,427.

No fue hasta el pasado 28 de agosto que Rosselló Nevares acogió como oficial la cifra de muertes divulgada en el estudio de la Universidad de George Washington. Esta fue de 2,975 fallecimientos.

El estudio planteó que la diferencia de las cifras presentadas por el gobierno y las encontradas en su análisis se debieron a la forma de atribución que se utilizó.

“El estimado oficial del gobierno de 64 muertes a causa del huracán es bajo, principalmente porque las formas utilizadas para la atribución causal sólo permitieron la clasificación de muertes atribuibles directamente a la tormenta, por ejemplo, las causadas por el colapso estructural, escombros voladores, inundaciones y ahogamientos. Durante nuestro estudio más amplio, se encontró que muchos médicos no estaban orientados en la certificación del protocolo adecuado”, indica el estudio.

¿De quién es la culpa?

El gobernador, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, y el secretario de Estado, Luis Rivera Marín, han rehusado continuamente echarle la culpa a Trump por las continuas denuncias sobre la lenta e ineficiente respuesta federal, que complicó la falta de servicios de electricidad, salud y transporte durante meses después del azote del huracán María.

Para Rosselló Nevares, la culpa es la de la relación colonial entre Puerto Rico y Estados Unidos.

Rivera Marín estuvo ayer en la Casa Blanca, en una reunión en que se buscó, entre otras cosas, definir el mensaje oficial del gobierno federal de cara al primer aniversario de la catástrofe causada a raíz del huracán María.

Pero, una encuesta del Washington Post reveló ayer que solo el 15% de los residentes de Puerto Rico le otorga buenas notas a la respuesta de Trump a la emergencia. En el caso del gobernador Rosselló Nevares, el porcentaje de aplausos se queda en 31%.

Por su parte, los demócratas no han hecho los estudios sobre las muertes ocurridas en los días, semanas y meses posteriores al huracán, pero sí han denunciado con fuerza la respuesta federal.

“La gente de Puerto Rico aún se está recuperando de este desastre humanitario, y Donald Trump se da palmaditas en la espalda por hacer poco más que tirar unos rollos de papel toalla a los refugiados. Cerca de 3,000 ciudadanos estadounidenses perdieron sus vidas como resultado del huracán María. Y nunca sabremos cuántas de esas vidas podrían haberse salvado si el presidente hubiese respondido con rapidez y de manera competente cuando los puertorriqueños clamaron por ayuda”, indicó el Partido Demócrata de Estados Unidos en una declaración escrita.

Para el director de la Iniciativa de Política Pública Económica y Alivio para Puerto Rico del grupo de estudio Center for American Progress (CAP), Enrique Fernández Toledo, Trump ha demostrado no tener vergüenza por lo sucedido en Puerto Rico. Consideró que ha sido una muestra de racismo en la respuesta federal, como se denunció también cuando ocurrió el huracán Katrina, en 2005.

A las críticas a los gobiernos de Estados Unidos y Puerto Rico sobre el manejo de la emergencia, se ha sumado el descubrimiento de cientos de miles botellas de agua abandonadas en el aeropuerto de Ceiba. FEMA y el gobierno de Puerto Rico han buscado en las últimas horas quitarse la responsabilidad sobre la falta de distribución y uso de esas botellas de agua.


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