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La mayoría de los jueces del máximo foro judicial estadounidense determinó que impedir el matrimonio gay, como hasta el momento ocurre en 13 estados, representa una violación de la enmienda 14 de la Constitución federal. (AP)

WASHINGTON - En una decisión histórica (5-4), el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha determinado hoy que es inconstitucional prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que obligará al gobierno de Puerto Rico a iniciar los procedimientos para reconocerlo. La mayoría de los jueces del máximo foro judicial estadounidense decidió que impedir el matrimonio gay, como hasta el momento ocurre en 13 estados, representa una violación de la enmienda 14 de la Constitución federal, que mantiene que todo ciudadano debe recibir igual protección de las leyes.

La determinación  del Supremo federal, aunque se basó en casos de Michigan, Kentucky, Ohio y Tenesí, tiene el efecto de invalidar el artículo 68 del Código de Civil de Puerto Rico que ha definido el matrimonio la unión entre un hombre y una mujer, y prohibido expresamente el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo.

La mayoría de los jueces, incluida la puertorriqueña Sonia Sotomayor, determinó que el matrimonio es un derecho fundamental, por la vía del estado.

La implantación de la decisión de hoy, según expertos, puede depender de los procedimientos en tribunales de menor instancia o en las acciones de gobiernos estatales.

"Es claro que las leyes que son impugnadas infringen la libertad de las personas del mismo sexo, y se debe entender que impiden preceptos de igualdad", indicó el juez Anthony Kennedy, quien emitió el voto decisivo y escribió la opinión de la mayoría.

Junto a Kennedy y Sotomayor votaron a favor de declarar inconstitucional la prohibición del matrimonio gay los jueces Elena Kagan, Ruth Bader Ginsburg y Stephen Breyer. 

Al referirse a las personas de la comunidad LGBTT que reclamaron el derecho al matrimonio, Kennedy escribió que “su esperanza es no ser condenadas a la soledad, excluidas de la institución más antigua de la civilización. Ellos piden igual dignidad ante los ojos de la ley. La Constitución les garantiza ese derecho”.

Los disidentes fueron los conservadores John Roberts, juez presidente, Samuel Alito, Clarence Thomas y Antonin Scalia.

En su opinión disidente, Roberts mantuvo que se debió dejar al proceso democrático y político resolver el asunto en las jurisdicciones en que el matrimonio gay aún no era legal. “Si están entre los estadounidenses – de cualquier orientación sexual-, que favorece expandir el matrimonio entre personas del mismo sexo, celebren esta decisión. Pero, nada tiene que ver con la Constitución”, sostuvo.

Desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama afirmó que la decisión reconoce el principio bajo el cual se formó Estados Unidos, que todas las personas fueron creadas iguales.

"Hoy se da un gran paso en el camino hacia la igualdad. Las parejas gay y lesbianas ahora tienen el derecho a casarse, como cualquier otra persona", indicó Obama.

En San Juan, el gobernador Alejandro García Padilla afirmó que  “el reconocimiento del derecho al matrimonio fortalece las libertades de todos y todas. Celebremos la igualdad ante la ley”.

Tras la decisión, activistas celebraron en las mismas escalinatas del Tribunal Supremo y entonaron el himno de Estados Unidos.

Al momento de la decisión, 37 estados y Washington D.C. ya reconocían el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Justo hace dos años, el 26 de junio de 2013, el Tribunal Supremo estadounidense aceleró el cambio social al derogar la parte de la ley federal DOMA que describía el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Hasta ese momento solo había una docena de jurisdicciones que reconocían el matrimonio gay.

En Puerto Rico, el pasado 20 de marzo, el gobierno de Alejandro García Padilla – en el caso pendiente ante el Primer Circuito de Apelaciones-, dejó de defender el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y asumió la política pública de que prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo constituye una discriminación inconstitucional por orientación sexual.

"Hoy es un gran día para la igualdad y la dignidad humana. Hoy es un día histórico para las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales. Hoy, ante la ley, empezamos a ser tratados un poco más iguales que ayer, pero aún queda mucho para lograr una ciudadanía plena – con todos nuestros derechos. Esta es una victoria trascendental para la libertad, la igualdad, la inclusión y, sobre todo, el amor", afirmó el activista puertorriqueño Pedro Julio Serrano, quien reside en Nueva York.

Desde finales de 2014, cinco parejas, encabezadas por Ada Conde e Ivonne Álvarez, que se casaron en 2005 en Boston (Massachusetts), han encabezado en San Juan el caso judicial federal que ha impugnado la constitucionalidad del artículo 68 del Código Civil de Puerto Rico, que no solo define el matrimonio como únicamente la unión entre un hombre y una mujer, sino que además, de forma expresa, prohíbe el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo.

El caso de Puerto Rico fue detenido en el Primer Circuito de Apelaciones federales, en Boston (Massachusetts), en espera de la decisión de hoy.

Conde sostuvo que la inconstitucionalidad de la prohibición del matrimonio gay se  suma a un día que ya era histórico debido al caso USA versus Windsor,  en el cual el tribunal  declaró inconstitucional la parte de la ley federal DOMA que describía el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. En ese caso, el voto decisivo fue también del juez Kennedy.

El 26 de junio de 2003, además, el Tribunal Supremo de Estados Unidos, en el caso Lawrence versus Texas, anuló la ley de sodomía texana y de otros 13 estados, lo que legalizó las relaciones del mismo sexo en toda jurisdicción federal.

Este fin de semana, la plena legalización del matrimonio gay será celebrada en  multitudinarios festivales de la comunidad gay en San Francisco (California) y Nueva York.

Entre sectores religiosos ha existido la percepción de que aun cuando el Tribunal Supremo de EEUU determinara la inconstitucionalidad de prohibir el matrimonio gay, el debate no cesará, pues sectores conservadores buscarán lograr una enmienda a la Constitución federal.

Al aludir a esos posibles esfuerzos, el doctor César Vázquez, del grupo Puerto Rico pro Familia, se ha referido a la controversia que aún genera el caso sobre derechos reproductivos Roe versus Wade, de 1973, que reglamenta el aborto.

"Para nosotros no se trata de privilegiar las inclinaciones románticas de los adultos, sino del sitio donde se forma la familia, donde surgen los nuevos miembros de la sociedad y se crían",  ha indicado Vázquez, al defender el estatuto puertorriqueño.

El constitucionalista Carlos Ramos González, de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana, ha expresado la preocupación de que "el cabildeo religioso haga más tortuoso la necesaria revisión integral" de las normas puertorriqueñas.


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