Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (default-x3)

Miami - Organizaciones a favor de los derechos humanos pidieron hoy al Departamento de Justicia investigar la muerte de un reo que murió en una prisión del condado de Miami-Dade tras ser sometido a una ducha de agua muy caliente como castigo.

Amnistía Internacional y la Unión de Libertades Civiles (ACLU), entre otras organizaciones, cuestionan en una carta enviada al fiscal general, Eric Holder, que "el condado ha evitado la investigación y la responsabilidad pública" por la muerte de dicho recluso, que fue encontrado muerto en una ducha en junio de 2012.

Darren Rainey, un reo con problemas mentales, fue encerrado en una ducha. "Él se quedó sin vigilancia, y después de unas dos horas de haber sido abatido con agua hirviendo fue encontrado muerto. Su piel se separó de su cuerpo", cuestionó en un comunicado ACLU de Florida.

"La muerte de Darren Rainey es una de las siete muertes en prisiones de la Florida ahora bajo escrutinio", señala la misiva.

Las organizaciones instan al fiscal Holder a investigar esta "escandalosa y perturbadora muerte" y también los "abusos a detenidos con enfermedades mentales en correccionales de la Florida".

Según ACLU, a pesar de que la autopsia se completó hace 18 meses, el médico forense de Miami-Dade se ha negado a difundir el informe.

Jeffery Beasley, inspector general del Departamento de Correcciones de Florida (DOC), informó el pasado 13 de junio de la apertura de una investigación administrativa relacionada con el caso Rainey, la cual no interferiría con la investigación en curso por parte del Departamento de Policía de Miami-Dade.

Sin embargo, ACLU teme que esta entidad no investigue si alguien debe ser responsable por la muerte de Rainey, quien estaba bajo custodia en el Instituto Correccional de Dade. 


💬Ver 0 comentarios