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Es fuerte la competencia que se produciría en este rublo si la esperada apertura se consuma,

LA HABANA.- La apertura de embajadas entre Cuba y Estados Unidos no sólo inicia un mero proceso diplomático, sino que perfila que traerá a largo plazo una tempestad de oportunidades comerciales entre ambos países, por lo que el mercado del ron será uno de esos campos de batalla que habrá que mirar de cerca. 

Omar Vargas Camero, director general de la distribuidora Rones de Cuba, dijo a El Nuevo Día que la posibilidad de una apertura del mercado estadounidense, sea allá en suelo de Estados Unidos o mediante la visita de turistas en masa a la isla, no los tomará por sorpresa.

“Llevamos varios años preparándonos para esa posible apertura y existe un apoyo productivo de una tradición de más de 150 años, mediante la cual estamos listos, no sólo para asumir los compromisos de exportación, sino para tener aquí en Cuba el efecto vitrina de cara al turismo estadounidense que llegará. Estamos preparados para enfrentar ese desafío y otros escenarios que se están diseñando”, dijo Vargas Camero.

Su visión es compartida por otros dos ejecutivos de la empresa estatal cubana, que vende su ron prácticamente en todo el mundo, menos en suelo estadounidense.

“El ron cubano se ha venido preparando para este momento desde hace muchos años”, dijo Jorge Cardoso, director de exportaciones de Rones de Cuba.

“El mercado americano estamos seguro de que va a ser una oportunidad más, después de ser la fruta prohibida por tantos años, en el futuro va a llegar al mercado y va a ser consumido por eso. Dada su calidad, muchos van a optar por consumirlo primariamente”, expresó César Augusto Martí Marcelo, maestro ronero cubano.

Un escenario de apertura, sobre todo ante la eliminación del bloqueo o embargo económico, permitiría a legendarios rones cubanos, como el Havana Club, Santiago o Cubay, entrar al mercado estadounidense, lo cual crearía seria competencia para marcas producidas en Puerto Rico, como Bacardí o Don Q.

Y este no es un tema para tomarse a la ligera, pues el crecimiento del ron cubano en el resto del mundo se ha sostenido, según los ejecutivos entrevistados por El Nuevo Día.

“El ron cubano en estos momentos está en pleno crecimiento. Hoy el ron Havana Club está vendiendo más de cuatro millones de cajas y eso es algo importante, porque ha ido creciendo el consumo del ron a pesar de que la crisis económica mundial ha afectado el consumo de espíritus en muchos mercados”, dijo Cardoso.

“Ron Santiago y Ron Cubay son dos marcas genuinas de nuestra cultura ronera y llevan años vendiéndose muy bien en Europa, con más de 80,000 cajas en cada país. Y ahora vamos a entrar a los países asiáticos, donde no hay cultura ronera, pero vamos a la conquista”, agregó.

Ese éxito se debe, según Martí Marcelo, a la larga tradición que la industrial del ron tiene aquí, donde ese espíritu elaborado de la caña de azúcar es tan común que se dice popularmente que “en ninguna casa en Cuba falta una botella de ron”. 

“El ron cubano está muy ligado a la cultura cubana. Ha estado en los momentos de alegría y de pena, en los momentos de gloria de artistas, deportistas, científicos, así que es una gran expresión de nuestra identidad como pueblo”, sostuvo. 

“El ron cubano se distingue por cuatro elementos que podemos decir lo hacen distintos a los demás rones. Primero, por la tradición de la cual somos herederos y depositarios; en segundo lugar, la caña de azúcar con la cual se produce el ron está bendecida por un clima particular que la hace una de las mejores del mundo; tercero, uno de los grandes secretos que nos distingue en la forma que tenemos los cubanos de hacer el ron, el proceso; cuarto, los hombres, generaciones de maestros roneros que han pasado esos conocimientos a las nuevas”, agregó.


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