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Destaca además que la generación de energía y la cadena de valor alimentaria, así como industrias relacionadas con la manufactura, vestido y agricultura son las principales perjudicadas ante la inminente crisis del agua. (GFR Media)

La escasez de agua potable a nivel mundial es un riesgo que incrementa la problemática social y económica, según el último Informe Global de Riesgos, publicado por Marsh & McLennan Companies en colaboración con el Foro Económico Mundial.

Según el reporte que data de este año, la crisis de agua potable se ubica en el cuarto lugar de entre los 10 principales riesgos a nivel mundial a nivel de impacto. Según el reporte, la escasez hídrica pudiera afectar a más de 2,100 millones son afectados al carecer del acceso a este líquido.

Destaca además que la generación de energía y la cadena de valor alimentaria, así como industrias relacionadas con la manufactura, vestido y agricultura son las principales perjudicadas ante la inminente crisis del agua. 

La operación de estos sectores, según el informe, se vería afectada, incluso, en su etapa más básica, lo cual provocaría afecciones de  salud, así como desestabilización social y económica en todos los niveles. 

En Puerto Rico, por ejemplo, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos, más del 86% continúa bajo condiciones anormalmente secas, con más de 790 mil residentes en las zonas perjudicadas. 

Estas condiciones de sequía han provocado, por ejemplo, la puesta en vigor de un plan de racionamiento nacional de agua, desde el 22 de febrero de 2019, en municipios de las zonas este, noroeste y centro de la Isla. 

Ante esto y con motivo de concienciar en el Día Mundial del Agua (22 de marzo), indican que es necesario incluir políticas corporativas y públicas que generen un cambio positivo para el medioambiente. 

“El compromiso de las empresas para incluir dentro de sus objetivos de negocio un plan proactivo de contingencia y riesgo, ante esta situación, es una necesidad que aseguraría la sostenibilidad de las operaciones nacionales y globales”, afirmó Gerardo Herrera Perdomo, Risk Consulting Latin America Managing director, en Marsh & McLennan Companies.

“Aún estamos a tiempo de neutralizar este impacto, pero se requiere -sobre todo- la ayuda de los gobiernos y las empresas. Estas últimas deben comenzar a concientizar y crear planes proactivos para alentar hacia una cultura de prevención que contribuya a la continuidad de sus operaciones y para poder mitigar esta crisis”, agregó.

Por su parte, Carlos Picaporte, líder de Segmento Corporativo y de Ventas de Marsh Saldaña comentó que la necesidad de nuevos procesos es una urgencia que la sociedad y las empresas no pueden dejar de lado. 

“Poner en marcha un plan de riesgos permitirá que, las instituciones públicas y privadas se den cuenta de los grandes beneficios obtenidos gracias a la neutralización del impacto, de la crisis del agua”, destacó. 


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