Las botellas de agua están ubicadas en una de las pistas de la antigua Base Naval Roosevelt Roads, en Ceiba. (Captura / Twitter) (semisquare-x3)
Las botellas de agua están ubicadas en una de las pistas de la antigua Base Naval Roosevelt Roads, en Ceiba. (Captura / Twitter)

La Administración de Servicios Generales (ASG) trató de justificar esta mañana el hallazgo de miles de botellas de agua en la pista del aeropuerto José Aponte de la Torre, en Ceiba, alegando que el líquido sabía mal.

En un escueto comunicado de prensa firmado por Ottmar Chávez, administrador de la ASG, se sostiene que para mayo de este año la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) reportó haber tenido un exceso de agua embotellada, por lo que la ASG le reclamó al ente federal 20,000 paletas de agua embotellada.

“Esas aguas se reclamaron en mayo de 2018 para entregarla a los municipios, agencias y diversas entidades”, indicó Chávez en el escrito que levanta más dudas que las preguntas que busca contestar.

Chávez precisó que se inició la repartición en 12 ayuntamientos y la televisora WIPR.

Tras haber entregado más de 700 paletas, la ASG recibió diversas quejas sobre el color y el sabor del agua recibida de FEMA”, indicó Chávez.

El funcionario alegó que está en contacto con FEMA y el Departamento de Salud para realizar pruebas de inventario recibido por la agencia federal.

“Vamos a devolver esas aguas al inventario de US GSA”, dijo Chávez al aludir al nombre del programa de FEMA en que se ubica suministros en exceso.

Chávez no explicó por qué las paletas de agua embotellada fueron colocadas en la pista del aeropuerto de la antigua base naval.

Mientras, el secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Héctor Pesquera, dijo en entrevista con WKAQ 580-Univisón Radio que no cree que las botellas lleven un año a la intemperie.

No obstante, reconoció que aún no ha recibido la documentación que le solicitó a ASG sobre el recibo y despacho del agua. “Si ASG la recogió en mayo, tiene que haber venido en algún tipo de ‘container’. Esa es la parte que hoy durante el día voy a recibir la información de ASG y FEMA”, dijo.

Anoche el periodista estadounidense David Begnaud publicó en su cuenta de Twitter que el policía Abdiel Santana, de la Unidad Aérea de la Policía, le indicó que vio por primera vez las paletas de agua en el aeropuerto entre octubre y noviembre del año pasado.

De hecho, Santana, quien sobrevuela casi toda la isla como parte de sus labores, afirmóa Primera Hora que las cajas “llevan ya casi un año ahí”.

“Imagino que fue ayuda que llegó tras el paso de María, pero el tiempo que llevamos volando las hemos visto allí”, expresó.

Esta mañana Delyris Aquino, portavoz de FEMA en Puerto Rico, confirmó que el agua fue llevada a Puerto Rico por el ente federal y entregada a la ASG.

¿Van a pedir que se investigue esto?, se le preguntó a Aquino.

“No puedo ofrecerte declaraciones en cuanto a eso. Aclaramos que el agua no es nuestra”, dijo Aquino al afirmar que la titularidad de los suministros, pagados con fondos federales, pasó al gobierno central tras ser entregada.

“En este momento la información que tengo es que no me han dicho que se vaya a mandar a investigar. Lo primero que se está haciendo es comunicarse con el gobierno estatal para ver qué información tenemos”, dijo Aquino a El Nuevo Día en horas de la mañana.

Por su parte, el alcalde de Ceiba, Ángelo Cruz, aseguró que se enteró del hallazgo de las cajas cuando vio las fotos en las redes sociales. “Esa es un área de FEMA restricta, que ahí no puede entrar nadie, es imposible llegar”, dijo el alcalde, quien aclaró que “el municipio no tiene nada que ver con eso”.

Cruz coincidió con Pesquera en que el agua no puede llevar un año allí expuesta. “Estuvimos distribuyendo agua hasta marzo, debe tener quizás unos cinco meses allí”, indicó.

Según el ejecutivo municipal, el agua se pudo haber almacenado dentro de alguno de los hangares de la pista. “Pero como eso estaba a cargo de FEMA y el Ejército de Estados Unidos desconocemos qué tipo de movilización hubo en ese momento y si había espacio disponible en alguno de los hangares”, manifestó.

Por otra parte, Carlos Acevedo, director del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, aclaró que su agencia no está involucrada con esa distribución. “Cuando una entidad o agencia le hace una petición directamente a FEMA, no la hacen a través del negociado. El negociado no tiene el inventario del total de aguas que entregó y cómo FEMA las distribuyó”, indicó.

La Fortaleza aún no ha reaccionado sobre el hallazgo que tiene indignada a la ciudadanía.

Mientras, el chef español José Andrés, quien repartió 3 millones de platos de comida caliente tras el paso del huracán María a través de su organización World Central Kitchen, denunció en las redes sociales que su equipo sabía de la existencia de estas cajas de agua, y que la había solicitado a FEMA. 

"Primero ellos dijeron que no podíamos usarlas, meses más tarde ya el agua no era buena para el consumo hmano. Estábamos 'comprando' agua porque no nos las querían dar. Ricardo Rosselló necesitamos una investigación oficial independiente", publicó el chef. 

El presidente de la Cámara de Representantes, Carlos “Johnny” Méndez, le solicitó al DSP una explicación “lógica y creíble” al respecto. Además, aseguró que van a investigar lo que ocurrió con esos suministros.

“Para mí, es una falta de respeto”, declaró Méndez mediante un comunicado de prensa. “No puedo entender cómo puede haber tanta agua tirada en un área de Roosevelt Roads sin que aquí se les brindara información a nosotros, los legisladores, a los alcaldes, sobre esos abastos de agua. Sobre todo, esos abastos debieron haber sido distribuidos ya. Eso se debió haber llevado a las casas alcaldías”, señaló.

Estas miles de botellas de agua se unen a los vagones con suministros que se encontraron en la Comisión Estatal de Elecciones y otros furgones cargados con suministros que FEMA ha encontrado a casi 365 días del paso del ciclón en el que, según un estudio de la Universidad de George Washington (GWU, por sus siglas en inglés), murieron más de 2,000 personas.

El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, lamentó la situación y aludió a negativa del Departamento de Justicia de investigar los hallazgos de esos vagones.

“El hallazgo de un cargamento de cajas de agua potable perdiéndose a la intemperie en la base naval de Ceiba quizás tampoco provoque una investigación del Departamento de Justicia. Será necesario que alguien radique una querella”, expresó Rivera Schatz en las redes sociales. 

La reportera Jessica Ríos Viner colaboró en esta historia. 


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