(semisquare-x3)
El estado de las carreteras y de los semáforos, entre otros factores, desinflan la certidumbre sobre la situación del país, según La Encuesta. (GFR Media)

Aunque el clima de optimismo gana terreno entre la población de Puerto Rico, el sentido de desesperanza se ha agudizado, sobre todo si se compara con el que prevalecía en marzo, a solo seis meses del paso del huracán María.

En una inmensa mayoría de los aspectos medidos por La Encuesta de El Nuevo Día respecto al nivel de esperanza, se observan caídas estadísticamente significativas contra los resultados presentados en el análisis de marzo.

En ese entonces, según expertos consultados por este diario, la ciudadanía exhibía niveles atípicamente altos de optimismo ante la expectativa de que, en poco tiempo, algunos de los problemas más apremiantes de la isla estarían resueltos o en vías de atenderse.

“Después de un desastre natural como el que pasó Puerto Rico, se crea un nivel de esperanza elevado artificialmente porque hay una expectativa de que la ayuda va a ser inmediata, de que las cosas en el país van a mejorar, de que va a haber una mejoría en la infraestructura, en la situación económica”, destacó José D. Alfonso, presidente de The Research Office, a cargo de la encuesta. 

Seis meses después del huracán María, en el renglón de las condiciones de las carreteras, un 76% sentía “mucha” o “alguna” esperanza de que se viese una mejoría, pero hoy ese nivel de esperanza ha mermado a 40%, lo que representa una caída de 36 puntos porcentuales en ocho meses.

Otros aspectos que muestran un margen de caída estadísticamente diferente en el nivel de “mucha” o “alguna” esperanza, entre La Encuesta de marzo y esta edición, incluyen el funcionamiento de los semáforos (15 puntos), las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos (13 puntos), la sana convivencia con los vecinos (12 puntos) y la disponibilidad de alimentos (11 puntos). 

“Lo que ha pasado los últimos ocho meses es que esa mejoría no se ha dado, al ver el estado en que se encuentran las carreteras todavía, una cantidad de semáforos innumerables sin servicio, la esperanza se va desinflando porque no se cumple esa expectativa que tenían los ciudadanos”, comentó Alfonso.

Esa sensación poco alentadora también se refleja en la percepción sobre el rumbo que lleva el país, pues la noción de que las cosas marchan “por mal camino” muestra un avance de siete puntos, de 43% a 50%, durante el mismo período.

El nivel de esperanza también refleja señales de deterioro si se plantea cuál será la situación de la isla los próximos dos años. En específico, un 55% afirma hoy que tiene “mucha” o “alguna” esperanza en ver una mejoría general en el país en dos años, pero hace ocho meses esa sensación prevalecía entre el 68% de los consultados.

A su vez, la falta de esperanza aumentó de 30%, en marzo, a 44% ahora.

Un futuro seguro

Casi la mitad de los encuestados, el 45%, siente que tiene para sí un futuro seguro el próximo año, mientras que el 35% opina que no hay un futuro seguro para ellos. El restante 20% tiene dudas y no sabe qué opinar.

En La Encuesta realizada a seis meses del huracán María, las percepciones fueron casi idénticas, con un 47% que veía un futuro seguro, un 34% que no lo veía y 19% sin opinión.

Sin embargo, cuando se hace esta pregunta proyectada a los próximos dos años, existe un marcado contraste comparado con los resultados de marzo. En específico, 48% de los participantes en La Encuesta ven hoy un futuro seguro para ellos en el país en ese plazo, pero hace ocho meses, la proporción fue de 53%. Quienes no ven un futuro certero para ellos aumentaron de 27%, en marzo, a 35% ahora.

En cambio, existe menos certeza sobre el futuro de Puerto Rico hoy con relación a lo que se percibía seis meses después del ciclón.

En La Encuesta de marzo, la mitad de los participantes, el 51%, opinó que la isla tenía un futuro seguro los próximos años. Hoy, esa opinión es del 44%. Quienes no le ven futuro seguro al país son, en contraste, más numerosos que hace ocho meses con 33% en marzo y 38% actualmente.

Alfonso destacó que es más común que los participantes demuestren un mayor grado de certeza sobre aspectos individuales que colectivos.

“Hay más certeza, más seguridad, más esperanza sobre mí porque yo me controlo. Como individuo, puedo tomar las riendas de mi destino, tener un control sobre mis finanzas, mi empleo, mi entorno, versus el país, que es más incontrolable. El país está al mando de otras personas que están fuera de mi alcance inmediato”, resaltó el encuestador.

¿Dónde radica la esperanza?

A los encuestados se les preguntó su nivel de esperanza en asuntos específicos de la vida. La Encuesta de El Nuevo Día fue realizada mediante entrevistas personales, casa a casa, y entre adultos de 18 años en adelante residentes en todo Puerto Rico -excepto Vieques y Culebra- entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre de 2018.

Entre quienes sienten “mucha” o “alguna” esperanza, dominan en la lista la salud personal (64%), la disponibilidad de alimentos (60%), la calidad de vida a nivel personal (59%), el turismo que llega al país (58%), la calidad de vida en general (54%) y la felicidad del pueblo (54).

Por otro lado, en la suma de quienes sienten “poca” o “ninguna” esperanza, predominan temas como los niveles de crimen y violencia (60%), las condiciones en las carreteras (59%), la seguridad en los lugares frecuentados (58%), la renovación del sistema eléctrico (55%), la solidez y desempeño de la economía (54%) y el funcionamiento de los semáforos (54%).

En el ámbito de los esfuerzos de recuperación luego del huracán María, el análisis refleja que existen dudas sobre el uso de los fondos federales asignados para atender la emergencia y las obras de restauración.

Solo una minoría de 16% cree que el dinero se utiliza correctamente, frente al 49% que opina lo contrario. Mientras, el 30% de los participantes opina que algunos fondos sí se están usando de manera acertada, pero que otros no corren la misma suerte. Un 5% no supo qué responder.

Ese sentir se muestra en total paridad por género, grupos de edad y área geográfica contra el total de la muestra.

Respecto a la inversión del gobierno estadounidense en la infraestructura de la isla, La Encuesta revela que el 51% está “totalmente” o “algo” de acuerdo con que las autoridades federales han tomado las iniciativas adecuadas para hacer a Puerto Rico más resistente ante otro fenómeno atmosférico.

Un 27% se siente más indeciso en ese aspecto y opina que no está de acuerdo ni en desacuerdo. Y el 19% se muestra “algo” o “totalmente” en desacuerdo con esta inversión por parte del gobierno federal en la infraestructura del país. El restante 3% no supo qué opinar.


💬Ver 0 comentarios