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Foundation for Puerto Rico extendió su ayuda a más de 125,000 damnificados del huracán María en diferentes comunidades. (horizontal-x3)
Foundation for Puerto Rico extendió su ayuda a más de 125,000 damnificados del huracán María en diferentes comunidades. (Suministrada)

Superada la fase de respuesta inmediata, la organización Foundation for Puerto Rico regresará a sus raíces sin dejar a un lado la labor humanitaria que le permitió extenderles ayuda a sobre 125,000  damnificados del huracán María.

Bottom Up Destination Recovery Program es el nombre que le ha dado la organización a la nueva iniciativa que les permitirá apoyar a comunidades y comerciantes locales en un proceso de recuperación, que ha resultado lento, doloroso y escabroso, especialmente para quienes tienen  pequeños y medianos negocios y aún carecen de los servicios esenciales de agua y  luz.

Alma Frontera, directora de Proyectos Estratégicos y Alianzas, explicó que  en este  nuevo año la organización inicia  la fase de recuperación con la mencionada iniciativa que impactará  zonas geográficas cuidadosamente seleccionadas para desarrollar un proyecto piloto que le permitirá ayudar a este golpeado sector.

“Vamos a comprobar que la economía del visitante y que la ayuda enfocada en un mismo lugar pueden sacar adelante ese espacio de una forma más rápida a lo proyectado”, explicó Frontera.

La economía del visitante se refiere a una estrategia económica que involucra todo el ecosistema y la oferta que tiene el destino, en este caso Puerto Rico, para una gran variedad de visitantes. Esta se define como toda la actividad económica directa, indirecta o inferida que tiene que ver con la visita de una persona, explicó previamente el presidente de  la Junta de Directores de Foundation for Puerto Rico, Jon Borschow.

Frontera, quien se unió al equipo de  Foundation for Puerto Rico tras el impacto del huracán María, indicó que como parte del proyecto piloto, el primer municipio a ser impactado es Orocovis, específicamente lo que se conoce como la Ruta de la Longaniza.

 La colorida y sabrosa zona abarca –entre otras cosas– a varios restaurantes que incluyen en su oferta gastronómica platos con el popular embutido.

 También, incluirán el área del casco urbano del pueblo y el parque ecoturístico Toro Verde, reconocido por turistas locales y extranjeros por sus ziplines.

  “Creemos en los negocios, creemos en la economía del visitante. Necesitamos volvernos a levantar en ese aspecto para nosotros seguir con el trabajo de impulsar esa economía del visitante”, expresó Frontera.

Junto con Orocovis,  se seleccionaron los municipios de Ponce,  Humacao,   Aguadilla e Isabela. En estos últimos dos municipios   se desarrollará un proyecto en conjunto.

 Como parte del proceso de selección, detalló, se tomó en consideración la viabilidad del comerciante para retomar las operaciones del negocio,   el ánimo de cooperación de la comunidad y de los gobiernos municipales, así como  la ubicación.

 “Se están escogiendo áreas geográficas bien específicas para poder cuantificarqué es lo importante... queremos recuperar la data suficiente, la buena y la mala, para saber qué está funcionando y qué hay que cambiar”, señaló.

 A los participantes se les están llevando aquellas herramientas esenciales para reactivar la actividad económica.  Se les otorgan cash grants, luces solares, filtros de agua y conexión satelital en aquellas zonas que aún carecen de conectividad para realizar transacciones de tarjetas de crédito y débito.

  “Lo ideal sería llegar a todos los pueblos, pero depende de la disposición de cada uno y qué obtengamos de ellos”, dijo.

 “Tiene que haber un ánimo de cooperación por parte de la comunidad. Tú puedes inventir millones de dólares y si la comunidad  no está en actitud de recibir y de ser parte, no va a funcionar”, sostuvo Frontera.

Dan la mano

Durante el período de respuesta inmediata, Foundation for Puerto Rico trabajó mano a mano con comunidades comerciales en San Juan, Aguadilla y Orocovis sin descuidar la ayuda humanitaria que necesitaban los sectores más vulnerables.

La idea era estabilizar a pequeños negocios a través del otorgamiento de dinero en efectivo, ya sea para la compra de un generador, gasolina o alimentos.   Uno de los primeros sectores impactados fue la calle Loíza, en Santurce.

“Nuestra misión es apoyar a empresarios como estos que no se han quitado aun entendiendo todas las dificultades. Ellos son los verdaderos héroes en todo esto”, indicó Arnaldo Cruz, director de Investigación y Análisis.

 La primera fase de mitigación se inició con un fondo de $50,000 para reactivar barrios comerciales claves en la calle Loíza, Aguadilla y Ponce. Algunas de las empresas impactadas han sido Punto Medio, Rumores, Envío mi Tierra, la Coctelera y Double Cake. Próximamente, esperan impactar la isla municipio de Culebra.

 El dinero otorgado fluctuaba entre  $1,000 y $5,000. “Hay requisitos de empleomanía y de que estés listo para operar. O sea, que lo que le falte sea ese pequeño push”, señaló Frontera al agregar que una de las mayores necesidades de estos comerciantes era la compra de alimentos.

 Una investigación de campo, que confirmó esa  inhabilidad operacional, reveló además que en algunos casos los seguros o préstamos eran insuficientes para abarcar sus necesidades,  o tomaban mucho tiempo.

 También, hubo quienes necesitaban el dinero para cumplir con la última  y próxima nómina de los empleados. “Todos sabemos que el cierre de negocios, local o no local, tiene un efecto dominó... nosotros lo que estamos tratando de hacer es ir a esa fuente inicial para evitar ese efecto dominó”, sostuvo.

Como requisito para recibir el dinero, los empresarios debían recibir asesoría gratuita con el Centro para Emprendedores sobre cómo reestructurar su negocio o mercadearlo de acuerdo con la realidad actual del país.

“Decidimos que además de ofrecer la ayuda inmediata, teníamos que hacer más y ayudar a los microempresarios, que son los que mueven nuestra economía y los que ofrecen lugares de esparcimiento para los locales y los que nos visitan”, subrayó María Juanarena, vicepresidenta ejecutiva de Foundation of Puerto Rico.

El dinero otorgado a estos comerciantes salió del  fondo que abrió la organización, Hurricane Maria Relief Fund, que se ha nutrido de otras entidades, privadas y del tercer sector, así como de individuos.

En un esfuerzo adicional para ayudar a los comerciantes, crearon una plataforma  digital para conocer qué negocios están abiertos. La herramienta les permitió, además,  realizar un censo sobre las necesidades de cada uno de estos negocios y agilizar la selección de comerciantes para el fondo de ayuda.

 cambio de estrategia

Aunque la visión de Foundation for Puerto Rico es transformar el país en un destino turístico  de clase mundial y el desarrollo de estrategias que impulsen la economía del visitante, el huracán María los obligó a  darles un giro a sus funciones tradicionales para enfocarse en los esfuerzos de ayuda.

  Desde entonces, estuvieron a manos llenas trabajando en múltiples iniciativas para que los suministros  llegaran a los afectados. Aparte del otorgamiento de ayudas económicas, la entidad se convirtió en centro de colaboración y  de distribución de agua y alimentos.  

“No podíamos dar la espalda y la realidad es que, como ciudadanos y organización sin fines de lucro, es nuestra responsabilidad atender lo que está pasando en el país, sea ligado o desligado, a lo que en el momento era nuestra visión”, subrayó Frontera.

Una de las primeras respuestas de  Foundation for Puerto Rico fue acoger en su espacio –que contaba con señal inalámbrica de internet, agua y electricidad– a sobre 185 organizaciones gubernamentales, privadas y del tercer sector.

 Igualmente, les proveyeron servicio de logística a diversas entidades  que no contaban con los contactos y el equipo pesado para distribuir la ayuda que recibían del  extranjero.

“La gente se estaba muriendo  por falta de agua y comida. Yo sé que se le hace un poco difícil a la gente visualizarlo, pero todo el que estuvo en el field sabe que esto era una realidad, sabe las condiciones críticas en las que estaba la gente y si no es por estos grupos y organizaciones, la isla no sale de la crisis”, puntualizó Frontera.

 llegó para quedarse

Durante ese proceso de respuesta a la emergencia surge, además, Island Relief, creado por un grupo de jóvenes que pusieron en pausa sus trabajos y estudios para ayudar a Puerto Rico.

  El grupo inició solicitándole a Foundation for Puerto Rico un espacio para trabajar  un proceso de logística y distribución de suministros. “Empezamos a enviar muchachos a la calle para buscar datos y, de momento, nos encontramos que teníamos información de los 78 municipios y a base de eso comenzamos a tomar decisiones y a compartir esa información”, relató Fronteras, quien formó parte de ese esfuerzo inicial.

 “El tener que uno sentarse y decidir a dónde van esas paletas de agua, basado en el mapa y los datos, fue difícil porque todo el mundo estaba mal”, reflexionó Frontera.

   Hoy día, Island Relief es parte de Foundation for Puerto Rico. “Vamos a cerrar el año impactando a 125,000 personas con agua y comida. Hemos repartido 300 filtros, la mayoría para estabilizar égidas; y hemos distribuido  20 sistemas EBT  (señal satelital)”, planteó.

  Al igual que otras entidades, sirvieron de intermediarios entre la  Agencia Federal para el  Manejo de Emergencias (FEMA) y aquellas personas que  desconocían cómo solicitar la ayuda disponible.

 Uno de los primeros proyectos que ejecutaron tras María fue la instalación de internet inalámbrico en la calle Loíza. “Estamos instalando también luces solares en áreas de negocios para impulsar la economía, porque mucha gente no estaba saliendo porque se sentía insegura”, dijo al detallar que esta iniciativa se extenderá, probablemente, al área de Guavate en Cayey.

   “Ayudas así al comerciante a arrancar y al individuo que quiere salir”, dijo.

Otro rol que asumieron fue el de fiscal sponsor de otras fundaciones para que pudieran accesar donativos del exterior. “Ha sido bien rewarding en el sentido de la unión de pueblo que se ve y se palpa y, pues, bien orgullosos de ser parte de eso”, señaló.

   “Esto fue una crisis humanitaria. Hoy estoy esperanzada en lo que visto, en el movimiento del pueblo puertorriqueño, un movimiento que muchas veces lo veíamos con ‘los rubios’ o con Mónica (Puig) ganando el oro y que duraba dos días, pero lo que he visto en la calle me enorgullece”, puntualizó Frontera. 


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