Hacen sus compras de alimentos con menos dinero del Programa de Asistencia Nutricional.

Sentada en la esquina de una céntrica calle de Hato Rey, Carmen Medina no pudo ocultar ayer su molestia cuando recordó cómo, “de la noche a la mañana”, el cheque que recibe del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) le bajó “casi a la mitad”, de más de $500 a unos $300.

“Son tres niñas las que tengo de manutención. He tenido que lidiar a que sea menos el consumo (de alimentos). Ha sido difícil, duro. No está bien que se suba (el pago) de cantazo y se baje de golpe otra vez”, dijo Medina, quien para “empatar la pelea” vende billetes de la lotería.

Su preocupación aumenta ahora en el verano, pues las tres nietas bajo su custodia no tendrán el beneficio –del que gozan de agosto a mayo– de acudir al comedor de su escuela.

“Hay que hacer un estudio de las familias que reciben el beneficio del PAN porque no todas lo usan como es debido. Muchas lo reciben por pala, cuando hay otras que lo necesitan y no lo tienen”, dijo Medina, quien lamentó, además, cómo en Puerto Rico la cuantía del PAN es mucho menor de la que se recibe en otras jurisdicciones de Estados Unidos.

En Puerto Rico, 1.35 millones de personas son parte del PAN.

A principios de marzo, la secretaria de la Familia, Glorimar Andújar, anunció que la reducción en beneficios era consecuencia de que al Departamento de la Familia se le agotaron, el 28 de febrero, los $1,270 millones en fondos de asistencia alimentaria asignados a la isla para atender la emergencia causada por el huracán María.

La titular advirtió entonces que la ayuda de emergencia estaba destinada a durar un año, por lo que el PAN retomó “las tablas originales” que establecen las cuantías de los pagos.

Un proyecto de ley, pendiente de ser aprobado en el Congreso, viabilizaría los $600 millones adicionales en asistencia alimentaria de emergencia que había reclamado el gobierno de Puerto Rico desde el 2018.

Mientras tanto, Judith Nieves es otra de las que ha sentido el golpe. La mujer vive con su madre, Angelina Vázquez, que es beneficiaria del PAN. Antes, a Vázquez le llegaban $248 de este beneficio, pero ahora recibe $140.

“Ha sido difícil. No es lo mismo poder comprarle el Ensure (suplemento nutricional) y otras cositas. No da (el dinero) para la compra porque con lo que yo recibo de Seguro Social complemento para otros pagos, como la luz y el agua”, contó Nieves.

Susan de Jesús recibía $194 del PAN y ahora, el cheque le llega de $125. La mujer coincide con la queja de otros beneficiarios del PAN entrevistados, en que la ayuda gubernamental que recibe de este programa no es suficiente para la compra de sus alimentos.

“Con lo que hago por ahí, vendiendo límber, empato y me mantengo”, dijo, al resaltar que, buscando economías, gran parte de los alimentos que compra son enlatados.

Marilyn Andújar se unió al reclamo de que los pagos del PAN resultan insuficientes.

“Claro que no da, no da para nada. A mi mamá tampoco le da. Es que los bajaron mucho”, dijo.

Su teoría, explicó, es que las reducciones al PAN están “reponiendo” el aumento que se había otorgado previamente.

“Lo que están haciendo (al bajar los pagos) es descontando de los aumentos que habían dado”, opinó la mujer, que de $115 ahora recibe $76 del PAN.

Andújar lamentó que, a pesar de la reducción en la cuantía de este beneficio, el costo de los alimentos ha subido.

“Hay que moderar lo que uno compra. Ahora compro más enlatados”, sostuvo.

Resaltó que, con un trabajo a tiempo parcial de cajera, resuelve otros gastos, e invitó a otros beneficiarios del PAN, particularmente a las mujeres, a trabajar.

“Hay mucha gente que puede trabajar y no lo hace. También hay muchas mujeres con cinco y siete hijos que siguen pariendo pensando como antes, que a más hijos, más cupones. Pero mira ahora que lo bajaron (el PAN) y después el hombre viene y te da de codo. Por eso digo que se pongan a trabajar. Dicen que el trabajo está escaso, pero si llevas 20 solicitudes (de trabajo), seguro que de alguno te llaman”, señaló.

Lenidzel Marrero Flores, madre soltera, también sufrió una baja en el PAN, de $280 a $132. Sin embargo, cuando recientemente le bajaron las horas de trabajo, volvió a experimentar un alza en este beneficio gubernamental y ahora recibe $234.

“Cuando recibía menos esperaba cobrar en mi trabajo y sacaba $100 para completar la compra. Si compras cosas innecesarias, no te va a dar (el beneficio recibido). Hay que modificar”, comentó.


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