Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Cuentan que los mortales olvidamos las palabras que se pronuncian. También olvidamos el impacto de las acciones. Pero nunca olvidamos lo que alguien nos hizo sentir. Premisa pertinente al efecto que logró Marisol Malaret Contreras, la joven que en el 1970 al ganar un certamen de belleza, levantó la moral y el ánimo de todo un pueblo. Tanto así que hoy sigue siendo “la reina de belleza”, aunque ella no crea necesario recordarlo.


💬Ver 0 comentarios