El líder comunitario, Pedro Carrión, le narra al alcalde del municipio, Félix Delgado, la devastación del huracán

Empezar de nuevo. Renacer. Tras el paso del huracán María, lo único que le queda por delante a Cataño es arrancar otra vez. A Cataño hay que reconstruirlo. 

El alcalde de este municipio del área norte, el más pequeño de la isla, aseguró esta mañana que el pueblo va a levantarse tras la destrucción que el huracán María ha dejado a su paso por Puerto Rico.

En una de las primeras declaraciones que realizó al conocer los daños que el fenómeno atmosférico causó en su pueblo, Félix “El Cano” Delgado dijo a ElNuevoDía.com que “a esta generación le va a tocar construir el nuevo Cataño”.

“La información que nos llega es que los sectores de Cucharilla, Puente Blanco, La Puntilla, están destruidos”, agregó.

Al poco tiempo de dar a conocer esa información de daños debido a las inundaciones y los vientos que azotaron al pueblo, que suele sufrir desbordes por estar sobre la costa, Delgado recibió informes desde la barriada Juana Matos, donde el 80 por ciento de las 457 casas del área “dejaron de estar ahí”.

La información llegó a través del líder comunitario, Pedro Carrión.

“Vamos a levantar esto. Vamos a levantarlo”, le dijo Delgado para consolar a Carrión que no pudo ocultar la angustia y la emoción al dar el reporte. “Yo sé que sí”, le respondió Carrión.

“Lo que necesito es a ti que eres uno de los troncos de esto. Con fuerza hay que darle el respaldo a la gente y hay que estar positivo”, le insistió el alcalde.

“Pero no deja de doler”, se sinceró Carrión, visiblemente afectado tras llegar al Centro de Diagnóstico y Tratamiento, que es el centro de operaciones del municipio, luego de caminar unos 30 minutos desde el centro comunal de la barriada en la PR-5.

ElNuevoDía.com entrevistó luego de ese encuentro con el alcalde a Carrión: “Ha sido una devastación total, casas derrumbadas, se perdieron los techos, todo lo que las personas tenían se perdió. Enormes de cantidad de árboles que se perdieron. Son daños incalculables”. 

A pesar del sombrío panorama sobre Juana Matos, Carrión confió en que la comunidad saldrá adelante. “Estamos muy positivos en que nos vamos a levantar, pero sí hay muchos sentimientos encontrados porque todos hemos perdido algo en esto”, agregó. 

“No sé cómo está mi familia, mi esposa, mis hijos, mi madre. Toda la noche la hemos pasado trabajando. Cuando ellos vean la situación de cómo quedaron sus viviendas, sus pertenencias, va a haber mucho dolor”, dijo. 

A la comunidad de Juana Matos, de escasos recursos, le ha “costado mucho trabajo poder levantarse y lo poco que uno tiene perderlo en estas condiciones es muy doloroso”, destacó Carrión. 

No esperaba encontrarme con este panorama de devastación total”, señaló. 

En cuanto a la alcaldía, Delgado dijo que la “torre principal está prácticamente destruida” porque entró el agua y se cayeron los plafones. “La alcaldía no se va a poder usar”, agregó.  

La Casa Alcaldía está en el pueblo y queda en el frente marítimo. Cuatro trabajadores que estaban en el edifico tuvieron que refugiarse en el baño del cuarto piso para protegerse. 

En Cataño, abrirán tres centros de orientación. “Después de esto, la gente va a venir a buscar ayuda y orientación. Dónde me puedo quedar, qué tengo que hacer. Y nosotros desde esos centros vamos a estar orientando a la gente”.

Ayer, en Cataño había 260 refugiados y 42 mascotas en tres refugios habilitados. El pueblo tiene 28,200 residentes, es el más pequeño y el que, de momento, parece haber sido golpeado más fuerte por María. 


💬Ver 0 comentarios