Residentes y comerciantes de este pueblo ven oportunidades económicas con la llamada "ruta corta", mediante la que serían el punto de entrada y salida marítima hacia las islas municipio.

Ceiba - La propuesta de mudar el terminal de lanchas de Fajardo a Ceiba ha causado ronchas entre algunos habitantes del este de Puerto Rico.

Aunque parece haber sido recibido con una aceptación mayoritaria por el extenso historial de problemas que han afectado el servicio de transporte marítimo a las islas municipio, el proyecto anunciado recientemente por el gobierno también ha causado malestar y escepticismo entre alcaldes y ciudadanos.

A mediados de junio, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares informó que el servicio será privatizado y trasladado de Fajardo a la antigua base naval Roosevelt Roads, en Ceiba.

Al hacer el anuncio, destacó que con la movida se lograría la tan mencionada “ruta corta” hacia Vieques debido a que el viaje en lancha de pasajeros se reduciría a cerca 30 minutos.

Opuestos en Culebra

Hasta el momento, ningún ejecutivo municipal se ha pronunciado en contra de que la operación sea privatizada.

Sin embargo, la propuesta de mover la ruta a Ceiba no ha caído bien en Culebra, según su alcalde, William Iván Solís, quien encabeza las objeciones al proyecto por entender que afectará negativamente a sus compueblanos.

“La posición del municipio es que nos va a afectar directamente porque la ruta es más larga para Culebra", sostuvo Solís.

“Entendemos que, para Vieques, es más corta, pero para Culebra, se están extendiendo tres millas adicionales”, subrayó. “Eso puede variar de 25 a 40 minutos adicionales”.

Durante el anuncio, el gobierno indicó que la diferencia para Culebra será de solo 0.2 millas náuticas. Pero, según Solís, un empleado de la Autoridad de Transporte Marítimo (ATM) le indicó que la medida mencionada por la administración de Rosselló Nevares fue tomada “desde una bolla a la salida de Ceiba” y no exactamente desde el Muelle 2 de Roosevelt Roads, donde se ubicaría el terminal de lanchas.

“Soy consciente del mal estado de la infraestructura de Fajardo, y entiendo que la seguridad es primero, pero entiendo que hay muy poca información hacia las administraciones municipales. Me opongo porque la ruta es más larga y porque tenemos poca información”, expuso.

De acuerdo con el ejecutivo municipal, “se va a aumentar el costo de vida para los residentes y el comerciante local”. “Los estudiantes que van a la Interamericana de Fajardo o a hacer sus compras tendrán que llegar más temprano y tendrán menos opciones. Igual, pasará con los ciudadanos que tienen que ir almédico en Fajardo porque tendrán menos tiempo para sus citas médicas”, sostuvo.

Como alternativa, propuso que se mueva primero la ruta de Vieques para que funcione como “proyecto piloto”, mientras que la de Culebra se mantenga en Fajardo durante un “periodo de transición”.

Escépticos en Ceiba

De acuerdo con la propuesta, además de la mudanza, la operación de las lanchas pasaría de la ATM a la empresa privada a través de una Alianza Público-Privada (APP).

Esta APP es uno de seis proyectos que el gobierno tiene contemplados para finalmente desarrollar el potencial económico de los terrenos de Roosevelt Roads, que cerró operaciones en 2003.

Desde entonces, los residentes en Ceiba han observado cómo varias administraciones gubernamentales han barajado proyectos para la antigua base militar con promesas de revivir la economía de la región, sin resultados significativos.

“Fue un tiempo duro”, reflexionó Nicolás Delgado, dueño de la Farmacia América, a pasos de la plaza pública de Ceiba. “Fue bien difícil porque muchos de los clientes y de los que vivían fuera del pueblo que pernoctaban aquí… regresaron a sus pueblos”.

Ahora, tras escuchar que el gobierno moverá la ruta de las lanchas a Ceiba, Delgado cruza los dedos, aunque no puede evitar las dudas. “Todo depende de cómo se canalice”, expresó.

En Ceiba, han recibido el anuncio con una mezcla de esperanza e incredulidad, no están seguros que el flujo de pasajeros se traduzca necesariamente en un impacto económico para la zona.

Desde hace 43 años, Awilda Meléndez reside en la urbanización Vega, muy cerca de la entrada de la antigua base. Su hogar es casi una parada obligada para los locales que pasan por allí, pues su oferta de alimentos incluye “limbers” que salvan del intenso calor ceibeño.

A base de su experiencia con la ubicación del aeropuerto regional en la antigua base, no anticipa un cambio significativo con las lanchas. Piensa que, después de tanto tiempo, los vecinos de las islas municipio buscarán la forma de seguir llegando a Fajardo desde Ceiba para continuar con su rutina de consumo en comercios y recibir servicios.

“Saldrían directamente en carro público o no sé cómo sea. No creo que sea de mucho impacto en el pueblo”, opinó.

Por su parte, el alcalde novoprogresista de Ceiba, Angelo Cruz Ramos, le dio la bienvenida a la propuesta, pero lamentó que la administración municipal quedara nuevamente fuera del análisis de desarrollo económico de la exinstalación militar.

Sostuvo que, durante una reunión informal con Omar Marrero, director ejecutivo de la Autoridad para las APP, se le notificó la determinación sobre la “ruta corta”.

“Lo que se negocia en Roosevelt Roads, el gobierno municipal se entera por los medios noticiosos”, expresó Cruz Ramos. “Nuncanos toman en cuenta de lo que se va a hacer”.

“Ellos (el gobierno central) se reúnen allá porque, como esto es de la Junta de Desarrollo (de Roosevelt Roads), pero se olvidan que está dentro de un municipio”, abundó.

Su interés de tener mayor participación es para impulsar que el desarrollo de los terrenos tome en consideración la fuerza laboral de Ceiba, que se afectó con el cierre de la base y que actualmente ronda el 19% de desempleo.

En enero pasado, el gobierno anunció seis proyectos para establecer en Roosevelt Roads que generarían empleos en la zona.

“Estamos anunciando 750 em- pleos directos, pero pudiésemos estar hablando de un factor mul- tiplicador de entre dos a tres. Cuando cuentas los indirectos y los inducidos, eso puede estar lle- gando en un año hasta 3,000, y ese es el efecto multiplicador que es- tamos buscando”, señaló entonces el secretario de Desarrollo Económico y Comercio, Manuel Laboy.

Pero Cruz Ramos teme que esas compañías no den prioridad a reclutar mano de obra local. Por lo pronto, el gobierno municipal ha comenzado a planificar los ajustes necesarios para intentar que la propuesta de las lanchas redunde en un impacto económico para Ceiba.

“Esa ruta corta va a traer una economía al pueblo de Ceiba, siempre y cuando la gente que venga en la lancha entre al pueblo y haga gastos en el área porque, si salen de la base y se van a sus hogares, pues Ceiba no recibe ingreso ninguno”, advirtió Cruz Ramos.

Expectativa en Vieques

Y las preocupaciones de los ceibeños tienen fundamentos. Tanto el alcalde de Fajardo, Aníbal Meléndez, como su homólogo en Vieques, Víctor Emeric, anticipan que los residentes en las islas municipio podrán continuar con sus rutinas en Fajardo pese al traslado de la terminal.

Según Emeric, los viequenses que todavía tienen reservas con la propuesta mayormente temen el impacto que pueda tener en sus rutinas de décadas en Fajardo.

“La opinión (de la gente) está dividida. La mayoría acepta la ruta corta, pero hay gente que tiene temores”, reconoció Emeric. “Van a tener que viajar de Ceiba a Fajardo, pero tiene que haber una regulación en los precios del transporte. Siempre habrá inconvenientes, pero todo caerá por su propio peso”.

“En la medida que el pueblo vaya dando la transición, va a aceptar que la mejor es la ruta corta. Con más viajes y más cortos, verán que serán más los beneficios”, abundó.


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