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Usaron desde tractores de agricultores hasta sus propias manos para empujar e instalar los postes que el huracán María destruyó. (Suministrada)

Los vecinos del sector El Progreso del barrio Pulguillas, en Coamo, decidieron tomar el destino en sus manos.

No les quedaba de otra. Al paso que van las reparaciones del servicio eléctrico a cuatro meses del huracán María, estaban convencidos de que los contadores de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en sus casas no se moverían hasta verano.

Es que (la comunidad) está bien lejos”, dijo Eric Rivera, nacido y criado en El Progreso.

El puñado de casas de la comunidad queda a más de media hora del casco urbano de Coamo. Más cerca quedan las plazas públicas de Barranquitas y Aibonito.

Yo hago viajes en mi camión para FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) y veo cómo se mueve la cosa. Así que les dije que la AEE no iba para allá en buen tiempo”, relató Rivera.

Pero los vecinos no se quedaron de brazos cruzados y decidieron reemplazar los postes que destrozó el huracán María y adelantar los trabajos para la compañía que se le asigne el trabajo.

Según Rivera, así empezaron las reuniones, se organizaron y establecieron grupos. Los mismos vecinos y sus allegados ofrecieron camiones, grúas, tractores, sierras y sencillamente sus manos para la obra. Otros aportaron con logística o preparando comida para “las brigadas vecinales”.

Salimos a buscar ayuda. El alcalde de Coamo (Juan Carlos García Padilla) nos ofreció un camión canasta que le había prestado a un grupo en (la comunidad de) Santa Ana, pero nos dijo que los hoyos los teníamos que hacer nosotros”, dijo Rivera.

Nos contactó con la (oficina) técnica de Barranquitas (de la AEE) para los postes. Allí nos dijeron que todavía no podían ir a ponerlos, pero yo les dije: ‘Dámelos acá, que nosotros los ponemos’. Nos advirtieron que era bajo nuestro riesgo y nos dieron las instrucciones. Los fuimos a buscar y rompimos a poner postes”, agregó.

Desde entonces nada los ha detenido. Con la asesoría de contratistas y retirados de la AEE, los vecinos de El Progreso lograron reemplazar los 17 postes, incluyendo “los de metal para las líneas primarias y los de madera para las secundarias”, explicó Rivera.

La extraordinaria voluntad de esta comunidad quedó documentada por imágenes en las redes sociales.

Excavaciones a mano

Mientras, los vecinos no han escatimado en hacer excavaciones a mano para los postes, en aquellos lugares donde la maquinaria o tractores no han logrado subir para hacer los hoyos.

Y, como si eso pareciera poco, uno de los vídeos muestra a un grupo de personas empujando con sus propias manos unposte para instalarlo.

Por allí andaba una brigada (de una compañía privada) de americanos. Nos dijeron que los daños fueron tantos, que había que cambiar todas las líneas, pero que estaban teniendo problemas con la AEE. Como no nos podían dar seguridad de nada, seguimos con nuestro plan”, comentó.

Ya están todos los postes. Ahora mismo lo único que necesitamos es un empuje, que por lo menos nos pongan la línea primaria. Si no pueden ponernos las (líneas) secundarias, ya el alcalde nos dijo que puede enviarnos una gente retirada de la AEE que le está ayudando con eso en los barrios”, añadió Rivera.

La gesta de los vecinos de El Progreso ha tenido un efecto contagioso, pues ya otras comunidades rurales se les han acercado para que los ayuden a organizarse de igual forma.

“El barrio está unido. No hay rojos, azules ni verdes… Esa es la mayor satisfacción. Hasta gente que estaba enemistada… todo el mundo está trabajando juntos. Esa es la única forma. Es un área tan lejos, que los jóvenes se han ido para poder trabajar y lo que queda es gente mayor, retirada. Uno solo no puede, por eso todo el mundo está dando la mano”, manifestó Rivera.


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