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Se habían confeccionado sobre 1,500 mini compras que consisten de arroz, habichuelas, galletas, sazón, papel higiénico, agua y pañales para adultos mayores y bebés. (Suministrada)

La iniciativa del Municipio de San Juan de repartir comida y artículos de primera necesidad para empleados federales arrancó hoy, un día antes de lo previsto, ante la llegada a los predios del Estado Hiram Bithorn de trabajadores que cualifican para la ayuda.

A eso de las 12:00 p.m. sobre una veintena de vehículos habían pasado por el estacionamiento, donde la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, ubicada bajo una carpa, conversó brevemente con algunos de los beneficiados.

Entre estos se encontraba Lixia Maldonado, empleada del Servicio de Rentas Internas, quien, como muchos empleados federales, no cobra desde el 29 de diciembre.

“Estábamos dándole largas al asunto y muchos no solicitamos ayudas debido a que habíamos pasado por cierres anteriormente y no habíamos confrontado este tipo de situación. Pero todos fuimos impactados por el huracán María, hemos pasado por situaciones difíciles y hemos tenido que usar los fondos de emergencia”, contó la mujer a El Nuevo Día.

Ayer, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que se había alcanzado un acuerdo para reabrir el gobierno, pero con asignaciones presupuestarias hasta el 15 de febrero.

“Cualquier ayuda que nos puedan dar es bien recibida”, dijo la mujer mientras Cruz Soto se le acercaba.

“Le agradezco a la alcaldesa por darnos esta ayuda”, comentó la mujer al resaltar todas las ayudas de empresas privadas y el gobierno estatal, también en favor de empleados federales.

En entrevista con El Nuevo Día, Cruz Soto explicó que ya se habían confeccionado sobre 1,500 mini compras que consisten de arroz, habichuelas, galletas, sazón, papel higiénico, agua y pañales para adultos mayores y bebés. Comentó que la iniciativa fue sufragada con $100,000 de la Fundación Somebody Help Us, que ha sido inyectada con dinero de donaciones y fondos recibidos por la alcaldesa por premios que obtuvo durante el pasado año y medio.

“Durante el huracán, el gobierno de Estados Unidos se portó horrible con Puerto Rico y continúa haciéndolo, pero el pueblo tuvo otra visión y ayudaron con lo que pudieron”, dijo la alcaldesa al describir el cierre gubernamental federal como una “pataleta” de Trump diseñada para obtener el dinero que requiere la construcción del muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

“Todo el mundo le ha dicho que la seguridad nada tiene que ver con eso”, dijo.

El Municipio también está ofreciendo ayudas con un tope global de $100,000 para residentes de San Juan que sean empleados federales y que necesiten el dinero para pagar utilidades, cuidos de menores y matrículas de escuelas. También pueden utilizar las instalaciones médicas de la capital libre de costo.

La repartición de ayudas, que continúa mañana entre 11:00 a.m. y 4:00 p.m. y se repite el sábado, domingo y lunes de la semana que viene, se basa en el número de personas que componen la unidad familiar del empleado federal, quien tiene que presentar una identificación que lo acredita como empleado del gobierno estadounidense.

“Es una pequeña ayuda. Se puede decir que ahora van a cobrar, pero no es inmediatamente y esa apertura da dinero hasta el 15 de febrero y no sabemos si la obstinación del presidente provocará que se cierre el gobierno. Y hay mucho subcontratista que no cobra”, dijo Cruz Soto.

Al estacionamiento del Hiram Bithorn se presentó Limarie Méndez, también empleada del Servicio de Rentas Internas. Dijo que la actividad del gobierno de la capital es un “alivio”.

“Pero estamos con la preocupación de que (la reapertura del gobierno) es hasta el 15 de febrero, así que no sabemos qué va a pasar a partir de esa fecha”, afirmó a El Nuevo Dia.

Rebecca Carmona, vecina de Carolina, no reveló para qué dependencia trabaja, pero reconoció que ya en su casa están “escasos” de víveres. En su residencia viven cinco personas.

Carmona no cobró durante el cierre gubernamental y reconoció que no estaba preparada.

“Soy de los empleados que trabajamos de cheque en cheque”, dijo. “El anuncio de ayer es un alivio porque vamos a cobrar, pero está la inseguridad de saber lo que pasará después del 15 de febrero. Si vuelve lo mismo, estaremos en el mismo barco”.


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