Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
Un grupo de congresistas ha estado activo en los temas de Puerto Rico en los pasados meses. (GFR Media)

Washington - Las influencias que tienen, las gestiones que ponen en marcha y los obstáculos recientes comienzan a definir el debate de quiénes en el Congreso sacan la cara por Puerto Rico en busca de mitigar la emergencia que aún agobia a la isla.

Hay hechos que ya sobresalen. Por ejemplo, cuando el sector privado y el gobierno de Puerto Rico han buscado insertar medidas significativas para la isla en el Senado han tenido como principales aliados a dos demócratas: Robert Menéndez (Nueva Jersey) y Bill Nelson (Florida).

Debido a la forma en que opera la Cámara, donde las reglas permiten a la mayoría -si tiene consenso en su caucus-, aprobar medidas sin contar con la minoría, los debates decisivos se han estado dando en el Senado.

Menéndez y Nelson son miembros del Comité de Finanzas del Senado, que aún tiene pendiente los reclamos de las autoridades de la isla a favor de por lo menos mantener el mismo nivel de asignaciones de Medicaid que obtuvo Puerto Rico mientras existieron fondos de la ley Obamacare y medidas tributarias relacionadas con la isla.

La comisionada residente Jenniffer González atribuye al presidente del Comité de Finanzas, el republicano Orrin Hatch (Utah), frenar los esfuerzos por suavizar los efectos de la reforma contributiva federal sobre Puerto Rico y el uso del plan de salud infantil para aplazar el abismo fiscal en el sistema de salud, con una asignación de por lo menos $1,000 millones en fondos de Medicaid.

En medio de ese ambiente, la Asociación de Industriales resalta el respaldo de Menéndez y Nelson. “En el Senado han sido los más vocales. No les ha temblado el pulso”, dijo el presidente de la Asociación de Industriales, Rodrigo Masses.

Menéndez y Nelson llegaron a presentar una enmienda que persiguió excluir a Puerto Rico del nuevo impuesto de hasta 13.1% sobre la propiedad intelectual de las empresas foráneas que impuso la reforma contributiva federal y que el gobierno y el sector privado temen desincentive la inversión en la isla de empresas de Estados Unidos. 

Pero, además, por años han promovido también las principales iniciativas que han cabildeado los representantes de la industria de salud de Puerto Rico.

El rol de Rubio

Los republicanos de la isla cuentan en gran medida en el Senado con Marco Rubio (Florida), quien fue el primer senador federal en llegar a San Juan y envió a cinco de sus empleados a trabajar en los esfuerzos de reclamar asistencia para mitigar los daños por el huracán María.

Como miembro del Comité de Asignaciones y miembro de la mayoría, Rubio tendrá un rol significativo en los reclamos de las autoridades de la isla en el Senado.

González, quien hace caucus con los republicanos y preside el Partido Republicano de Estados Unidos en Puerto Rico, ha defendido a Rubio.

Hace unos días, el senador confirmó junto a ella que, de cara a la próxima resolución de asignaciones suplementarias para mitigardesastres, ha abrazado las propuestas que defiende la comisionada, que coinciden en gran medida con las del gobernador, como darle paridad a la isla en Medicaid por lo menos durante dos años, y pleno acceso a los residentes de Puerto Rico al crédito contributivo por niños dependientes.

Rubio propone reducir a la mitad, temporalmente, la deducción por nómina del Seguro Social y Medicare, lo que aliviaría el bolsillo de trabajadores y empresas.

El senador -que advirtió que no hay ambiente en el Senado para aprobar un proyecto para convertir a Puerto Rico en el estado 51-, ha sido criticado por el gobernador Ricardo Rosselló y Masses, que consideraron que no buscó frenar el nuevo impuesto a las foráneas en Puerto Rico.

“Plan Marshall”

Entre los muchos legisladores demócratas que han reclamado un “Plan Marshall” para Puerto Rico, destaca el proyecto de ley del senador independiente Bernie Sanders (Vermont), que propone asignar más de $100,000 millones a Puerto Rico, y tiene el apoyo de varios senadores, entre ellos Elizabeth Warren (Massachusetts).

Sanders y Warren son dos potenciales aspirantes a la candidatura presidencial demócrata de 2020. Warren también prepara una legislación independiente. Los dos aglutinan esfuerzos de sindicatos y grupos cívicos de la diáspora. “La estrategia de Bernie y Warren ha sido tener metas ambiciosas para empujar la discusión hacia el lado progresista y promover pedazos de sus medidas en la que se mueva finalmente como resoluciones de asignaciones”, dijo Federico de Jesús, quien fue portavoz hispano de la primera campaña de Barack Obama y subdirector de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA).

En la Cámara, González y la congresista demócrata boricua Nydia Velázquez (Nueva York) son los puntos de contacto principales en sus respectivos caucus sobre el tema fiscal de Puerto Rico.

Como muchos demócratas, los boricuas José Serrano, con su influencia en el Comité de Asignaciones; Luis Gutiérrez, entre los boricuas el de mayor acceso a los grandes medios de Estados Unidos, y Darren Soto, representante de la diáspora boricua de Florida, han sido voces de denuncia constantes sobre la “lenta e ineficiente” respuesta del gobierno federal.

Relación cercana

González ha logrado una relación de trabajo cercana con el speaker Paul Ryan y los presidentes de comités claves, como los de Energía y Comercio, Recursos Naturales y Medios y Arbitrios.

Pero Ryan, quien parece haber recibido el mayor número de donativos desde Puerto Rico en esta sesión del Congreso, no pudo cumplir en 2017 con todas las expectativas que se tenían sobre el abismo fiscal de Medicaid, ni con la promesa a González de “hacer mejoras a nuestra legislación en materia de reforma tributaria en lo que se refiere a Puerto Rico, cuando vayamos a conferencia”.

En la primavera de 2017, republicanos y demócratas acordaron asignar $296 millones en fondos de Medicaid, pero el precipicio fiscal del sistema de salud puede llegar a finales de marzo sin una solución para todo 2018.

En defensa de su grupo, la comisionada considera que la Cámara baja hubiese aprobado en diciembre cerca de $6,000 millones adicionales en fondos de Medicaid -como parte de la tercera resolución de asignaciones suplementarias para mitigar desastres-, de no haber sido porque los demócratas han preferido “pedir más” y que el debate ha estado integrado al futuro de la medida para normalizar la vida de indocumentados que llegaron a Estados Unidos de la mano de sus padres.

Velázquez fue la primera congresista en llegar a la isla tras el huracán, como parte de una delegación de Nueva York encabezada por el gobernador Andrew Cuomo.

Por su cercanía con la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, y la relación de trabajo con el líder demócrata del Senado, Charles Schumer, la congresista Velázquez es el cable de tierra de las negociaciones demócratas sobre la isla.


💬Ver 0 comentarios