Varios congresistas visitaron los municipios de Yabucoa y Adjuntas

Yabucoa - Gladys Colón Lara llegó hace dos semanas a su casa. Tras el huracán María se refugió con familiares en los Estados Unidos. No había regresado desde entonces.

Cuando piensa en la recuperación tras el ciclón, se percibe frustrada. Los techos remendados con toldos azules, los escombros acumulados en cada esquina y las comunidades oscuras, sin servicio de energía eléctrica, todavía definen una buena parte del panorama en su pueblo. Este no era el panorama que esperaba encontrarse diez meses después del temporal.

“Hay muchos que todavía no tienen con qué defenderse, todavía no tienen techo”, dijo Colón Lara, de 70 años.

“Aquí los postes todavía están sin focos. Las calles están oscuras. Ya es demasiado tiempo así”, comentó, por su lado, Paula Díaz, de 65 años.

“No es solo la luz. Aquí hay sitios en los que no ha llegado el agua después del huracán”, afirmó José Antonio Rivera, de 59 años.

Algunas de las necesidades en Yabucoa no han cambiado mucho desde los primeros días del ciclón. Las carencias más comunes son de vivienda segura y estabilidad en los servicios de energía eléctrica y agua potable.

“Aquí nos dejaron para lo último. Fuimos los más afectados y los olvidados”, sostuvo Díaz.

Ayer, un grupo de congresistas demócratas buscaba palpar las necesidades de la gente en Puerto Rico, específicamente en esa zona sureste en la que se sintieron los vientos más intensos y el huracán María causó mayor destrucción. Cuando el ciclón entró por Yabucoa, tenía vientos sostenidos de 155 millas por hora. Dos millas más y el temporal caía en la categoría 5, reservada para los ciclones más intensos y destructivos.

Los congresistas interpretaban estas quejas como manifestaciones de la lentitud en el proceso de recuperación. Tras un recorrido por varios puntos de Puerto Rico, la promesa de la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes federal, Nancy Pelosi, era presionar para que se eliminen las trabas que retrasan la recuperación.

En ocasiones, son inconvenientes burocráticos o requisitos que no toman en cuenta el desarrollo socioeconómico de las distintas jurisdicciones a las que les aplican las leyes federales. A nivel individual, por ejemplo, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, indicó que no se le debe denegar ayuda a una familia porque no tienen el título de propiedad de su vivienda, como la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) ha hecho con miles de casos en Puerto Rico.

A nivel gubernamental, la ayuda federal también enfrenta tropiezos. Pelosi afirmó que algunos requisitos de las leyes y reglamentos que buscan salvaguardar el buen uso de los fondos tienen en la práctica el efecto de retrasar el desembolso del dinero y, por ende, los proyectos de recuperación.

“Lo que aprendimos hoy (ayer) es que necesitamos buscar formas para hacer las cosas más rápido”, dijo Pelosi en una rueda de prensa. La funcionaria no dio soluciones específicas para el problema. Se limitó a señalar algunos estatutos que exigen documentos o procesos que para algunas instituciones o gobiernos no son tan fáciles cumplir.

Incluso, aun cuando los procesos discurren con pocos contratiempos, se requieren tantos pasos que la liberación de los fondos es tardía. Por ejemplo, no será hasta agosto próximo que los primeros fondos de la asignación inicial de $1,500 millones para la recuperación comenzará a ser desembolsada por el gobierno federal. Esto es casi 10 meses después que se anunciaron estos fondos como parte del programa de Subvención de Desarrollo Comunitarios de recuperación de desastres (CDBG-DR, por sus siglas en inglés).

Por otro lado, todavía el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal no ha completado los pasos iniciales para el desembolso de más de $18,500 millones asignados a Puerto Rico en el segundo paquete de ayudas para las jurisdicciones afectadas por desastres naturales.

Queremos asegurarnos de que honramos el contrato con el pueblo de Puerto Rico. Cuando ocurren desastres naturales como estos tenemos que estar aquí”, dijo, por su parte, la congresista puertorriqueña Nydia Velázquez.

Pelosi afirmó que, más allá de la asignación de fondos federales a la isla, hay algunas iniciativas que no deberían generar controversias entre los políticos de mayoría y minoría en la capital federal. Mencionó, por ejemplo, los créditos contributivos para personas de bajos ingresos y los fondos del programa Medicaid que de manera consistente necesita Puerto Rico para poder mantener a flote el sistema de salud.

Actualmente, la llamada tarjeta de salud es costeada con una asignación especial que hizo el Congreso tras el huracán María. Se estima, sin embargo, que los fondos cubrirán los gastos del programa por dos años. Previo a esto, las autoridades locales buscaban que a Puerto Rico se le apliquen las mismas fórmulas que el gobierno federal utiliza para determinar cuántos fondos del programa Medicaid le otorgan a otras jurisdicciones.

Renovación energética

Durante la conferencia de prensa, Pelosi hizo hincapié en la necesidad de robustecer el sistema energético con fuentes de energía renovables que detengan los altos costos por el servicio de electricidad y añadan resistencia ante un evento atmosférico. Esto, dijo Pelosi, ayudaría a que Puerto Rico tenga el crecimiento económico que necesita tras más de una década de depresión.

De hecho, en su recorrido visitaron la organización Casa Pueblo en Adjuntas, que ha desarrollado una serie de iniciativas comunitarias instalando placas solares en techos de hogares, proveyendo neveras que funcionan con energía del sol y mejorando la resiliencia de la zona ante tormentas.

Arturo Massol Deyá, portavoz de la organización, indicó que más que dádivas federales, Puerto Rico necesita un proceso de descolonización que debe comenzar con el Congreso facilitando un proceso de independencia energética.

Además de Pelosi, estuvieron presente los congresistas Luis Gutiérrez (Illinois), Nydia Velázquez (Nueva York), Sheila Jackson Lee (Texas), James McGovern (Massachusetts), Gregory Meeks (Nueva York), Betty McCollum (Minnesota), Terri Sewell (Alabama), Michelle Luján Grisham (Nuevo México), Raúl Ruiz (California), Robin Kelly (Illinois), Dwight Evans (Pensilvania), Adriano Espaillat (Nueva York), Val Demings (Florida) y la delegada de las Islas Vírgenes, Stacey Plaskett.

La crisis de la deuda

Por otro lado, Pelosi dijo ayer desconocer los detalles de la propuesta de los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, que busca que se le condone a Puerto Rico toda deuda que no esté garantizada con una fuente de repago.

La también expresidenta de la Cámara de Representantes estadounidense afirmó, sin embargo, que más allá de legislar cualquier rebaja en lo adeudado por el gobierno de Puerto Rico, se deben examinar iniciativas que impidan una nueva “explotación” financiera de la isla por parte de los intereses económicos en Wall Street.

“Tenemos que ver el tema de manera integrada para alejarnos del camino de la explotación”, dijo Pelosi en la conferencia de prensa al final de su recorrido por la isla. La acompañaban 15 de sus compañeros de la delegación demócrata y la comisionada residente, que se alínea con los republicanos en la capital federal.

La congresista indicó que próximamente estará examinando la medida pero recordó que la aprobación de una propuesta como esta estaría en manos de la mayoría republicana en el Congreso.

Ante esto, refirió el asunto a la comisionada residente, quien no hizo expresiones al respecto. Pelosi indicó, a modo de broma, que si necesitaban votos demócratas que le consultaran.


💬Ver 0 comentarios