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Con el propósito de aumentar la cantidad de usuarios al Tren Urbano (TU), ayer comenzaron formalmente las labores de construcción de un sistema de transporte colectivo que pretende fortalecer el patrocinio a esta modalidad de acarreo.

Básicamente, este nuevo proyecto consta de un vehículo tipo “trolley” que transitará en dos carriles exclusivos por la PR-22 y la PR-5.

Según explicó ayer el gobernador Luis Fortuño, en su fase inicial este nuevo proyecto, que tardará unos 18 meses, conectará los municipios de Bayamón y Toa Baja.

“Metro Urbano, como lo hemos llamado, es un sistema de transportación pública integrada que nos unirá a las guaguas de la AMA (Autoridad Metropolitana de Autobuses) y al Tren (Urbano) en Bayamón”, manifestó Fortuño en conferencia de prensa.

En esta primera etapa de la obra, los usuarios del Metro Urbano tendrán la opción de dejar sus vehículos en una estación de transbordo que ubicará en las cercanías del peaje de Toa Baja.

Allí, ubicará un estacionamiento tipo “park and ride” con una capacidad inicial para unos 500 vehículos.

Desde allí, los usuarios abordarán los “trolleys” para llegar a la estación del Tren Urbano en Bayamón, donde podrán abordar el moderno sistema de ferrocarril o las guaguas de la AMA para poder llegar a sus destinos.

Según explicó el secretario del DTOP, Rubén Hernández Gregorat, como parte de esta obra se construirán dos puentes elevados donde transcurrirán los carriles exclusivos del Metro Urbano.

Estos trabajos de construcción se harán en horas de la noche para no afectar el tránsito, según prometió el funcionario.

“(Los conductores de la PR-22) se ahorrarán (con la utilización del Metro Urbano) unos 20 a 45 minutos de viaje”, dijo sobre beneficios que tendrán los ciudadanos que lo patrocinen.

A nutrir el Tren Urbano

Según se informó, esta nueva obra ayudará a aliviar la congestión de tránsito y permitirá que los miles de conductores que transcurren por esta vía ahorren gasolina y tiempo.

Según Fortuño, datos del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) revelan que unos 130,000 vehículos transitan diariamente por la PR-22. En horas pico y por la congestión en la zona, los autos que transcurren por esta carretera no exceden las ocho millas por hora.

El propósito principal de Metro Urbano, sin embargo, es “suplirle miles y miles de usuarios al Tren Urbano”, obra inaugurada en diciembre de 2004 a un costo de $2,250 millones. “Lo que queremos es que la gente utilice los métodos de transporte del Tren Urbano”, recalcó el Primer Ejecutivo.

Para el alcalde Aníbal Vega Borges esta obra ayudará a conectar a “estudiantes y envejecientes” de Toa Baja al área metro, mientras el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera, indicó que su patrocinio ayudará al ambiente.

Se buscan fondos federales

Este sistema tipo “bus rapid transit” emula otras estructuras de transporte masivo implantadas en otros estados, como Florida, explicó el Ejecutivo.

Según informó, esta obra era un “compromiso programático” que, posteriormente, se proyecta continuar hasta Dorado, Caguas y Canóvanas.

Para esto, Fortuño recalcó que necesitaría una inyección de fondos federales.

En el anuncio de la obra, de hecho, estuvieron presentes el Comisionado Residente, Pedro Pierluisi, además del congresista John Mica y el administrador de la Administración federal de Carreteras, Víctor Méndez.

Esta primera fase se logra con una inversión de $76.3 millones del Plan de Estímulo Criollo.

Se espera que esté listo para octubre del próximo año y que ayude a conectar a residentes de los municipios de Dorado, Manatí, Arecibo, Corozal, Vega Alta y Toa Baja al área metropolitana.


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