Reparar los daños en Jayuya requerirá una gran inversión de dinero debido al trabajo de ingeniería que hay que hacer en las áreas escarpadas. (horizontal-x3)
Reparar los daños en Jayuya requerirá una gran inversión de dinero debido al trabajo de ingeniería que hay que hacer en las áreas escarpadas. (Xavier Garcia / GFR Media )

El alcalde de Jayuya, Jorge González Otero, no tiene un estimado de los daños causados por el huracán Irma en su municipio, pero la cuenta empieza con el menoscabo de un puente, muros de contención y carreteras destruidas por deslizamientos, casi dos decenas de residencias afectadas  y caminos cerrados por el colapso de árboles y tendido eléctrico.

“Esto es lo que yo esperaba que ocurriera en muchos caminos”, dijo el ejecutivo municipal al advertir que, aunque hubo daños, el ciclón generó menos deslizamientos de los que esperaba con el cercano azote  de un huracán con vientos de 185 millas como Irma.

Aunque son menos los daños en comparación a los que experimentó este pueblo hace casi dos décadas con el paso del huracán Georges, el ejecutivo municipal advirtió que repararlos requerirá una gran inversión de dinero debido al trabajo de ingeniería que hay que hacer en las áreas escarpadas.

Por ello,  el alcalde jayuyano evalúa las alternativas que tendría para reparar el puente si es que la Administración Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) no hace una declaración de desastre en su municipio.

“Yo quisiera hacerlo todo nuevo, pero son trabajos costosos. Lo único que puedo hacer es mitigar los daños, hacer arreglos a lo que existe”, comentó González Otero.

Personal de FEMA visitó ayer los lugares afectados en Jayuya para emitir un informe preliminar de daños.

Uno de los lugares que inspeccionó Juan Velázquez y el ingeniero Carlos R. Oquendo, como parte de la preparación de ese informe a la agencia federal, fue el  sector Altura del barrio Collores, donde las corrientes pluviales de Irma se llevaron un muro de 80 pies lineales.

“FEMA viene a restaurar las cosas a su estado original, pero hemos tenido experiencias en las  que terminaron haciendo proyectos mejorados”, mencionó el ejecutivo municipal.

Otro deslizamiento rompió el camino Joe Delgado en la comunidad Abras Dulces. Una reparación allí suele ser compleja porque está en la cuenca del río Grande de Jayuya, por lo que, incluso, se tienen que tramitar permisos con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos, indicó el director de la Oficina Municipal de Manejo de Emergencias (OMME), Edilberto Santiago.

Del mismo modo, las fuertes corrientes del río Sama de este municipio perjudicaron el puente y lo dejaron con  un declive en uno de sus extremos.

“Este puente ha resistido embates a través del tiempo, pero debería ser más alto”, señaló González Otero. “Si el puente se va, deja incomunicadas a 40 o 50 familias”, añadió.

Los vientos que azotaron en Jayuya afectaron residencias como las de las familias Vidal Montalvo y Meléndez Arroyo, que perdieron sus pertenencias porque los techos de sus residencias se desprendieron.

Joel Meléndez narró que estaba con sus hijas en el balcón de la casa de sus padres, donde esperaban el paso del huracán, y desde allí vieron que  el viento levantó el techo de su hogar.

“Hemos sacado algunas cositas para ponerlas a salvo y ver qué cosas se pueden arreglar”, dijo Meléndez.

El alcalde señaló que ya la mayoría de los caminos están abiertos porque se ejecutó un plan que elaboraron tras Georges.

En esta ocasión, dejaron maquinaria distribuida en distintos sectores para acelerar la tarea de abrir paso.

Ayer, gran parte del casco urbano tenía  energía eléctrica al igual que algunos barrios. En el refugio ya no quedaba ninguna de las 130 personas que se albergaron durante el azote del ciclón.


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