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Desde el viernes, personas han dejado zapatos frente al Capitolio en protesta por la forma en que el gobierno ha manejado las muertes asociadas al huracán María. (Vanessa Serra Díaz)

La negativa del gobierno de entregar datos sobre los decesos ocurridos en Puerto Rico tras el azote del huracán María comenzó justo después que varios demógrafos, con sus cálculos, contradijeran los números oficiales sobre las muertes asociadas al ciclón.

Las peticiones de datos preliminares sobre los decesos eran ignoradas por los oficiales del gobierno, lo que obstaculizó el análisis de las cifras públicamente.

El demógrafo Alexis Santos Lozada, tras pedir insistentemente los datos, recibió una contestación del Registro Demográfico en la que le comunican que están completando un proceso de “revisión y calidad de datos” para "evitar interpretaciones y conclusiones apresuradas o equivocadas que confundan la opinión pública”.

“Creo que ellos entendían que políticamente no les convenía que la gente supiera que murieron más de lo esperado para esa fecha”, expresó, por su parte, el demógrafo Raúl Figueroa.

Para finales de noviembre y principios de diciembre, los primeros cálculos extraoficiales apuntaban a que, tras el paso de los huracanes Irma y María, se reportaron unas 1,000 muertes más de lo habitual para esa época del año. Esto sugería que esa cantidad de personas fallecieron directa o indirectamente por el paso del ciclón por Puerto Rico.

La cifra oficial de fallecidos por la tormenta es de 64. La Universidad George Washington está revisando esa cifra a petición del gobierno de Puerto Rico.

“El proceso (de revisión de datos) toma tiempo, pero podían dar datos preliminares”, manifestó Figueroa. La publicación de cifras preliminares, en lo que se completa el proceso de revisión de datos, es la práctica usual de las autoridades en el manejo estadístico, explicó.

El Registro Demográfico hasta ignoró los pedidos de información que hizo el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, entidad que sirve como un ente regulatorio en el manejo de datos en Puerto Rico. La situación llegó al punto que, el jueves, el Instituto demandó al Registro Demográfico para solicitar el acceso a la información que, sin embargo, estaba siendo compartida con el Instituto Nacional de Estadísticas de Salud.

“Nadie sabe realmente por qué no había acceso a esos datos. Ahora lo que tienen es un juego de piernas diciendo que querían dar la información, pero no la daban”, sostuvo Antonio Fernós Sagebien, presidente de la Junta de Directores del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico.

Aduce transparencia

La directora del Registro Demográfico, Wanda Llovet Díaz, sin embargo, alegó que “la información pública sobre las fatalidades se proveyó consistentemente conforme a la política pública de transparencia”.

Indicó el viernes que hay una información personal de los fallecidos que no pueden proveer por disposición de las leyes vigentes.

Muchas de las peticiones, sin embargo, no requerían información personal de los fallecidos, sino la cantidad de decesos. Esa información no estuvo disponible ni para los investigadores ni para los medios de comunicación, constató este diario.

“También ellos dicen que quieren cuadrar eso antes de publicar. Lo que pasa es que la gente no puede esperar dos años en lo que se cotejan”, sostuvo Fernós Sagebien.

El panorama repentinamente cambió el pasado viernes, luego que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, en una entrevista con la cadena CNN, fuera confrontado por el pobre acceso a la información sobre las fatalidades. En medio de la controversia que generó el tema, el Registro Demográfico distribuyó una tabla con las cifras mensuales de decesos.

Los datos sugieren que, entre septiembre y diciembre de 2017, murieron 1,397 personas más que durante esos meses el año anterior.

El tema resurgió cuando un estudio liderado por la Universidad de Harvard, y en coordinación con instituciones académicas en Puerto Rico, como la Universidad Carlos Albizu y la Escuela de Medicina de Ponce, estimó en 4,645 el exceso de muertes ocurridas entre septiembre y diciembre de 2017.

El estudio, que se basó en una encuesta, tiene un amplio intervalo de confianza, por lo que la cantidad de decesos en ese periodo puede variar entre 793 y 8,498 personas.

Los datos del Registro Demográfico tampoco estuvieron disponibles para los investigadores.

“El estimado de 4,645 es alto, pero el estudio es honesto. Es una metodología validada. Que el margen de error sea amplio es algo implícito en este tipo de estudio. Por eso, se establecen unas cifras mínimas y máximas. Cualquier valor intermedio es posible. El estudio pudo ser diferente, pero al parecer, ellos no tuvieron tampoco acceso a los datos”, puntualizó Fernós Sagebien.

Según cálculos a partir de la información provista el viernes por el Registro Demográfico, en septiembre de 2017 murieron 561 personas más que el mismo mes en el 2016. Esta diferencia, para el mes de octubre, fue de 683 muertes, y para noviembre, de 187 casos.


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