Sergio Marxuach, director de Política Pública del CNE. (semisquare-x3)
Sergio Marxuach, director de Política Pública del CNE. (GFR Media)

Washington - Trece meses después del huracán María el proceso de reconstrucción de Puerto Rico se mueve aún con lentitud y los poderes de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) sobre el gobierno electo representan un reto adicional, acentuó hoy el Centro para una Nueva Economía (CNE).

Esto a través de un informe divulgado hoy, miércoles, en Washington.

Por un lado, el grupo de estudio recordó que en febrero pasado el Congreso colocó también el proceso de reconstrucción de la isla bajo la supervisión de ese organismo, que ha tenido una relación antagónica con el gobierno electo y “no tiene las capacidades, experiencia, y recursos” para ejecutar el mandato que le han dado.

Puerto Rico es la única jurisdicción que conocemos se enfrenta simultáneamente (a) un proceso de bancarrota supervisado por un tribunal; una recesión económica de 12 años; una crisis fiscal y de deuda; a la imposición de una junta de supervisión no electa; y a un proceso de recuperación a gran escala después de un desastre natural masivo”, advirtió Sergio Marxuach, director de Política Pública del CNE.

El grupo de estudio presentó su informe en una conferencia en Washington D.C. en la que destacó además que desde agosto, bajo la dirección de Rosanna Torres, tiene una oficina a tiempo completo en la capital estadounidense.

“Somos la única representación no politica de Puerto Rico en Washington”, indicó el presidente del CNE, Miguel Soto Class.

Marxuach destaca además que la relación colonial de Puerto Rico es un desafío para la reconstrucción de la Isla, en momentos en que el gobierno de la Isla considera que el gobierno estadounidense se ha comprometido a entregar poco más del 40% de los cerca de $100,000 millones en fondos federales que dicen se necesita.

El análisis del CNE indica que bajo su programa tradicional para atender desastres, la Agencia federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ha destinado más fondos para mitigar los daños causados por el huracán María que a las devastaciones que dejaron los huracanes Harvey, Irma y los fuegos forestales en California.

La entrega de los fondos de FEMA, después de una respuesta federal lenta e ineficiente, se ha movido además con más retraso en la Isla.

Hasta el 31 de agosto, FEMA había asignado a Puerto Rico -bajo su programa tradicional- alrededor de $14,900 millones para mitigar los daños causados por el huracán María, en comparación con unos $5,800 millones para asistir al desastre generado por el huracán Harvey, principalmente en Texas; y $3,300 millones en torno a Irma, sobre todo en Florida.

Pero, FEMA había gastado solo el 60% asignado hasta agosto. En comparación con otras emergencias, el 78% en Harvey y  el 75% en Irma.

En términos de la asistencia individual que ha otorgado FEMA, los fondos asignados a la Isla han sido también proporcionalmente y notablemente más bajos.

Solo el 17% de los fondos de FEMA relacionados al huracán María han ido al programa de asistencia a familias e individuos, en comparación con el 47% en el caso del ciclón Harvey y el 32% en torno a Irma.

“A un año de la tormenta, en la isla se respira una especie de normalidad ansiosa y, aunque no debemos minimizar el trabajo que se ha hecho desde el año pasado, es importante comprender la magnitud de las tareas y los retos que tenemos por delante. Las bases económicas de la Isla siguen frágiles, el sistema eléctrico sigue inestable, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) todavía necesita generadores eléctricos para operar las bombas de agua y, a pesar del esfuerzo de todos los sectores por estar alertas y preparados para otro desastre natural, existe mucha incertidumbre con respecto a cuán capacitados están el Gobierno central y los municipios para capear otra tormenta”, subrayó Marxuach en el informe del CNE.


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