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“Los planes médicos no cubren todos los costos y por eso es que llegan ahí (Fondo de Enfermedades Catastróficas)”, Víctor Ramos, presidente del Colegio Médico.

La estabilidad del Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables (FSECR) peligra, luego de que un dinero sobrante del año fiscal 2017-2018 fuera congelado y el presupuesto asignado para el 2018-2019 sufrieran una reducción de 5%.

Esta situación pone en riesgo la vida de cientos de pacientes que dependen de este dinero para recibir servicios médicos que podrían salvarlos de la muerte si reciben el tratamiento que urgen.

“Los casos vistos en el Fondo para Servicios contra Enfermedades Catastróficas Remediables son pacientes entre la vida y la muerte, por lo que sus vidas dependen de estos donativos”, expresó la doctora Elba Morales Medina, presidenta de la FSECR, en una carta enviada el pasado 18 de octubre al secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, y a la subsecretaria de Salud, doctora Concepción Quiñones de Longo, en la cual explica la situación y pide ayuda.

No fue posible conseguir ayer una reacción de Salud a través de la petición realizada a Eric Perlloni, portavoz de prensa de la agencia.

Según se desprende de la carta, cuya copia obtuvo El Nuevo Día, resolver este asunto apremia. Una comparación de fondos asignados en años previos y de facturas tramitadas por servicios prestados a pacientes evidencian que la cantidad asignada suele quedarse corta ante la necesidad real. Por ejemplo, en el 2017-2018 se asignaron $9,574,588.29 y las facturas por servicios prestados ascendieron a $9,912,977.18. En años previos, la deficiencia ha sido mayor.

Para el 7 de noviembre, la cantidad de casos aprobados de pacientes pendientes a trasplantarse ascendía a 168, en su mayoría personas en espera de un trasplante de riñón. Estos requerían $14,325,853.60 para poder costear sus procedimientos médicos. Al día de ayer, mientras tanto, la lista iba por 166 pacientes y el costo total de sus gastos médicos ascendía a $13,538,000.

En entrevista ayer con Morales Medina, esta informó que actualmente el FSECR cuenta con unos $4 millones. Asignar estos fondos dependerá de la posibilidad de que los pacientes en la lista logren ser trasplantados.

Según explicó, la Ley del Derecho a la Salud en Puerto Rico (Ley 150 del 1996) especifica que el Fondo se nutrirá de $8 millones, como mínimo, de asignaciones anuales del Fondo General y otros $2 millones recurrentes anuales de la Lotería de Puerto Rico, además de otros donativos que se reciban.

Sin embargo, advirtió que en los últimos años, la cantidad obtenida de la Lotería ha sido “tan pequeña que no queda ni identificada”. Para este año fiscal, dijo, solo han recibido $386,687.07 de la Lotería. Además, resaltó que este año fiscal se le redujo 5% a los fondos asignados al FSECR del Fondo General y recibieron $7,790,000.

Mientras tanto, por primera vez, se le congeló al Fondo un sobrante de $219,121.13del año fiscal 2017-2018, dinero que en otros años suele pasarse al próximo año fiscal. Esto ocasionó que no hayan podido pagar tres facturas del año 2017-2018, de acuerdo con Morales Medina. Una restricción del Departamento de Hacienda advierte que las facturas de un año fiscal solo deben ser pagadas con el presupuesto asignado para ese año particular.

“Lo que nos urge es que no congelen esos fondos, que nos restituyan el 5% que nos quitaron y que, contrario a otras agencias, podamos obligar ese dinero antes de que nos lleguen las facturas”, señaló Morales Medina.

El doctor Obed García, representante del Colegio Médico ante la Junta Evaluadora del FSECR, explicó que una vez se le aprueba el dinero al paciente que solicita ayuda del Fondo, el hospital donde va a recibir el trasplante lo pone en una lista de espera. La mayoría, lamentó, fallece en la espera pues hay casos que tardan años en lo que son llamados para recibir el trasplante. Agregó que la Junta evalúa unos 15 a 25 casos de niños y adultos cada dos semanas, aunque no todos son casos nuevos pues algunos son renovaciones de año en año.

El riesgo de limitar y restarle dinero al FSECR, advirtió García, es que habrán centros de tratamiento, especialmente en Estados Unidos, que por problemas de pago podrían no recibir más pacientes del país. Agregó que los fondos se le pagan directamente a la entidad que atiende al paciente.

“Esto es asunto de vida y muerte. No se puede estar jugando, por cuestiones económicas, con la salud de los pacientes, especialmente los más vulnerables”, manifestó el doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio Médico.

El Departamento de Hacienda no emitió una reacción sobre esta situación a pesar de la solicitud enviada a Iliana Rivera, portavoz de prensa de la agencia.


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