El gobernador afirmó que el pago del 10% de la cobertura por los daños es significativo para su gobierno. (horizontal-x3)
El gobernador afirmó que el pago del 10% de la cobertura por los daños es significativo para su gobierno. (Ramón “Tonito” Zayas)

En la medida en que Puerto Rico no reciba el 100% de cobertura de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) para lidiar con los daños de la emergencia que causó el huracán María, el gobierno deberá recurrir a otras partidas de fondos destinados para la recuperación.

Esto pudiese provocar que algunas áreas de las labores de reconstrucción cambien o se queden descubiertas, pero ya hay contratistas del gobierno que han detenido sus trabajos, alertó ayer el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

FEMA ya no cubre el 100% de los gastos asociados con el recogido de escombros y el desarrollo de medidas de seguridad producto de la emergencia. Corresponde ahora que la agencia federal pague por el 90% de los gastos y el 10% restante lo cubre el gobierno de Puerto Rico.

“Ya, del gobierno, muchos contratistas tienen un tanto de suspicacia de si se les va a poder pagar debido a la condición fiscal del gobierno de Puerto Rico. Entonces, se han detenido un tanto esos proyectos, y eso impacta al gobierno central y al municipal”, indicó el primer ejecutivo.

Ese 10%, tal vez, no aparenta que es mucho, pero es significativo. Estamos hablando de cientos de millones de dólares que tendríamos que desembolsar nosotros para tener que culminar esto (los trabajos de emergencia)”, agregó.

Luego que FEMA rechazó una reconsideración para que cubriera todos los gastos, Rosselló Nevares impugnó la decisión ante la administración del presidente Donald Trump.

“Espero una contestación. No estamos esperando un trato diferente cuando pasó algo similar en Luisiana con Katrina. A ellos les dieron la extensión de toda la emergencia y la recuperación. Estamos pidiendo consideración hacia unos cuantos meses más para poder terminar el trabajo de emergencia”, indicó.

Mientras, el gobierno separó $100 millones -de los $1,500 millones que serán desembolsados en fondos del Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario (CDBG)- para cumplir con el pago del 10% con FEMA.

De ser necesario, se utilizarían otros $5,000 millones de los $18,400 millones que recibiría la isla posteriormente, explicaron Rosselló Nevares y el director de la Oficina Central de Recuperación y Reconstrucción, Omar Marrero.

El funcionario explicó que, en el plan de reconstrucción, se separaron $4,000 millones para el copago y $1,000 millones para mitigación de riesgos.

“Es lamentable que ese dinero -que se debe usar para infraestructura, nuevos hogares, para atender envejecientes, conceder títulos de propiedad, para la economía del visitante- se tenga que utilizar para poder hacer el cosharing (copago a FEMA)”, enfatizó Rosselló Nevares.

El gobernador y Marrero insistieron en que el trato a la isla por parte del gobierno estadounidense es discriminatorio.

Para Yolanda Cordero, directora de la Escuela Graduada de Administración Pública del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, el gobierno vive como una familia con poco dinero y con imprevistos. “Probablemente, habrá que posponer cosas que eran importantes porque no le queda de otra. ¿Qué es lo que se afecte? Habrá que ver. Esperemos que no sea algo de una gran importancia porque ahí empezaría un problema social”, puntualizó.


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