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En el limbo. Así están los resultados del manejo de las cuatro millones de toneladas de desperdicios sólidos que se producen en Puerto Rico anualmente.

A casi 20 años de implantar las primera medida para reducir y reciclar los desperdicios sólidos en Puerto Rico, los resultados concretos de los programas ejecutados se han convertido en un misterio.

El abogado e ingeniero Elí Díaz Atienza, director ejecutivo de la Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS), admitió en una entrevista con este diario que aunque tienen cifras globales del material que se ha reciclado en la Isla en la última década y media, la agencia que dirige no puede precisar cuánto material potencialmente reciclable ha generado cada municipio y tampoco el por ciento de participación ciudadana.

De hecho, las estadísticas de reciclaje no han sido actualizadas desde hace tres años. Según Gisela Franqui, oficial de prensa de la ADS, los datos que tienen disponibles son hasta 2008 pero aseguró que se encuentran en proceso de validar los datos del 2009 en las próximas semanas, aunque no especificó la fecha.

Según Díaz Atienza la imprecisión en las estadísticas de reciclaje por cada municipio se debe a que las alcaldías informan el 30% de lo que reportan las empresas encargadas de separar el material. Por lo tanto, no se sabe qué sucede con el otro 70%.

Tampoco pueden determinar la procedencia de la basura porque las empresas contratadas para acarrear los reciclables cruzan las fronteras municipales al hacer sus rutas y fulminan la posibilidad de saber qué pueblo produjo el material. Las compañías también se niegan a recoger los desperdicios reciclables por municipio porque eso encarece el transporte significativamente, explicó el director.

Por ley, cada municipio debe tener un programa de reciclaje. Sin embargo, Díaz Atienza reconoció que el panorama sigue siendo sombrío pues no hay forma de que la agencia pueda fiscalizar la disposición de los desperdicios si ni siquiera conocen su procedencia.

Explicó, además, que es bien difícil precisar el progreso del reciclaje por municipio porque nunca se había registrado la información. “Pudimos calcular que hubo alrededor de 140 mil familias (participando) en el 2008 cuando hicimos un ejercicio porque nadie llevaba esa data. Es ridículo que la ley que tenemos es desde el 95 y nadie ha llevado esa estadística”.

Carl Soderberg, director de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés) en Puerto Rico y el Caribe y Díaz Atienza coincidieron en que los municipios de Guaynabo y Carolina tienen los programas de reciclaje más efectivos en la Isla.

Por ejemplo, en Guaynabo, 36 mil unidades de vivienda están siendo impactadas por los programas de reciclaje, según Milton López, director del programa de reciclaje.

“No hemos inventado la rueda, estamos utilizando sistemas que se utilizan en San Francisco, California”, sostuvo López, quien entiende que la ciudadanía va a cooperar con el reciclaje en la medida que se le dé el servicio.

Sin embargo, los altos costos en los programas de reciclaje mantienen a la mayoría de los municipios sin programas de reciclaje efectivos. Díaz Atienza enfatizó en varias ocasiones que el gobierno tiene la responsabilidad de disponer de la basura, pero la ciudadanía tiene el deber de cuidar el ambiente y colaborar con el reciclaje, que a fin de cuentas es para el bienestar común.

El mismo director admitió que el reciclaje representa un gasto adicional para las administraciones municipales. Pero aseguró que a través del Programa de Asistencia Económica de la ADS, que asigna fondos para establecer el programa de recuperación de material mixto de casa en casa, proveerán equipos a los municipios y en el 2012 aumentarán la tasa de participación ciudadana a 500 mil familias recibiendo servicios en sus hogares.

Díaz Atienza dijo que la implantación de un sistema de radicación de informes electrónicos para registrar la procedencia del material desviado por municipio también ayudará a validar los porcentajes de desperdicios y conocer la procedencia de los mismos.

Pero el escenario es muy diferente para Soderberg, quien aseguró que desde hace 20 años todas los programas de reciclaje en la Isla han sido inefectivos y el bajo porcentaje de reciclaje lo confirma.

Problema viejo

Para Soderberg, las irregularidades en el manejo de los desperdicios en la Isla explican el escaso 11.3% de reciclaje, que es “inaceptable en cualquier liga”. La ley exige un 35% que nunca se ha cumplido.

El director de la EPA por 19 años, se negó a pronosticar un progreso en el porcentaje de reciclaje en cinco años. “Cuando se estableció la ley se creía que esa tasa de reciclaje iba a mejorar, pero ya han pasado 20 años... y no, no ha pasado”, dijo Soderberg.

Pero Díaz Atienza apuesta que con programas como el de asistencia económica en el 2016 se va cumplir con el 100% de reciclaje que exige la Ley.

“La tasa de reciclaje es muy baja para una isla como Puerto Rico que tiene una población de 3.7 millones de personas con unas de las densidades poblacionales más alta en las Américas, que somos la número dos generando basura”, expresó Soderberg.

El porciento de reciclaje es una medida de resultados específicos a base de la cantidad de los materiales reciclables recuperados y la cantidad de desperdicios generados. Esta cantidad fluctúa porque depende de la cantidad de basura que produzca la ciudadanía.

Documento: Conoce el mercado de reciclaje por materiales

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