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Tras el huracán María, FEMA asignará $142 millones para revitalizar los planteles de la isla. El gobernador Ricardo Rosselló y la secretaria de Educación, Julia Keleher, te explican.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) asignará $142 millones para la restauración de las más de 800 escuelas públicas que estarán abiertas el próximo año escolar como parte de la mitigación de daños tras el paso del huracán María.

La primera fase del proyecto de reconstrucción impactará 266 escuelas que fueron designadas por el Departamento de Educación (DE) como “escuelas receptoras” -lo que significa que recibirán a los alumnos de planteles cerrados- y se prevé que las labores culminen antes del inicio del año escolar el agosto, detalló la secretaria de la agencia, Julia Keleher.

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares señaló que para adelantar los trabajos, tres agencias se harán cargo de la coordinación, ejecución y supervisión. Por un lado, FEMA asignará los fondos, luego Educación se hará cargo de identificar las prioridades de los planteles. La Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) estará a cargo de las contrataciones de las compañías que manejarán las reparaciones, así como de proveer informes semanales a la secretaria de Educación y al gobierno sobre el progreso de las labores.

“Los planteles escolares, históricamente, tenían una serie de deficiencias que se tapaban en el comienzo del año escolar. Un tanto se hacía un lavado de cara, pero no se atendían algunos problemas crónicos”, sostuvo Rosselló.

En su presupuesto para el próximo año fiscal, la partida para el mantenimiento de la infraestructura escolar solo ascendía a $40 millones, detalló la secretaria de Educación.

Ahora, los fondos federales que llegarán a la isla serán usados, en primer lugar, para resolver problemas apremiantes de los planteles, como las filtraciones en los techos, mitigación de hongos, reparaciones de baños y comedores escolares, acondicionamiento de salones y construcción de rampas, señaló el director ejecutivo de AFI, Eduardo Rivera Cruz. Además se realizarán trabajos para remover asbesto y plomo en las estructuras que aún contienen estos materiales, indicó Rosselló Nevares.

Los fondos también serán usados para la adquisición de vagones que podrían ser colocados en las escuelas para funcionar como salones y oficinas temporeros mientras se realizan reparaciones.

“Nuestra intención es que se le dé a las escuelas el mantenimiento que requieren, en vez de reparar cosas cada vez que se rompe algo”, expresó el mandatario.

Los funcionarios no ofrecieron detalles sobre la cantidad de escuelas en la que se han detectado problemas o los planteles que necesitarán las mayores reparaciones. Keleher señaló que esos informes aún se están trabajando.

A más de nueve meses del ciclón, la dependencia federal completó hace unas semanas la evaluación de los daños que sufrieron los planteles escolares, un proceso que se pospuso para finales del año escolar, informó la secretaria. La dilación se hizo a propósito, para que los trabajos se pudieran realizar sin la presencia de estudiantes en los edificios, añadió.

“Nos dimos a la tarea de ir a las escuelas y se identificaron las necesidades, lo que tenemos que mitigar para que todas las escuelas sean más resilientes y más eficientes de cara al futuro”, sostuvo el primer ejecutivo.

Al tener este inventario sobre lo que hace falta en cada plantel, no se asignará una cantidad fija de fondos para cada escuela.

“Habrá algunas escuelas que recibirán dos o tres veces más de lo que recibirán otras, la escuela A recibirá más que escuela B. Puedo coger una escuela totalmente devastada y a base de eso puedo invertir para arreglar escuela A porque tengo visibilidad de lo que hace falta. Como se hacía antes es que se asignaba, digamos, $50,000 para cada escuela y eso no necesariamente daba para las necesidades de algunos casos”, expresó el gobernador.

Fuentes de financiamiento

Al momento, se contrataron 40 empresas para encargarse de los trabajos en el primer grupo de escuelas, pero la cantidad de contratistas aumentará pues aún no se han asignado todos los planteles, detalló el director ejecutivo de AFI.

En total, 93 empresas fueron invitadas a participar del proceso de entrega de propuestas para realizar arreglos en escuelas, de las cuales 70 completaron el proceso, indicó Rivera Cruz.

El plan es que esta primera fase tome un año para completarse, pero los funcionarios están concientes que pudiera extenderse por más tiempo.

“Sabemos que ahora mismo hay dificultades para conseguir materiales de construcción, hay materiales que no se consiguen, y si se encuentran situaciones ocultas, esos son elementos que pueden retrasar los trabajos”, sostuvo Rivera Cruz.

El director ejecutivo de AFI señaló que los contratistas que llegarán a las escuelas tendrán instrucciones precisas de la corporación pública sobre los trabajos que deben realizar, pero las listas se pueden ampliar si las empresas consultan con el gobierno sobre situaciones adicionales que se encuentren en las estructuras.

Las reparaciones que se realizarán en las escuelas durante el próximo año serán financiadas por el programa de asistencia pública de FEMA y se designan como proyectos de categoría B, lo que implica que son medidas de protección de emergencia. El gobierno federal y la administración Rosselló acordaron que todos los proyectos categoría B realizados después del 20 de marzo requerirían que la agencia local pague un 10% del costo y FEMA cubriría el 90%.

Keleher sostuvo que la agencia invirtió unos $19 millones en los primeros meses tras el paso de María para mitigar daños en las escuelas, dinero que ha sido acreditado por FEMA como el 10% necesario para dar paso al financiamiento de proyectos de emergencias.

“Así que no tenemos que pagar nada más”, señaló la secretaria. “Lo único que tiene que poner Educación son $3 millones, pero no es un pareo, sino que es como un revolving credit account(línea de crédito revolvente). Nosotros usamos $3 millones, ellos nos lo reembolsan y cuando los tenemos de nuevo los volvemos a usar”, explicó Keleher.

En el 2019, el gobierno local iniciará el proceso de planificación para completar las obras permanentes necesarias para reemplazar o construir nuevas instalaciones educativas en los casos que haya escuelas con pérdidas mayores al 50% de su valor estimado. Aún no se ha determinado cuánto dinero se pudiera recibir para estas obras, clasificadas como categoría E, precisó el gobernador.

Tampoco incluye dinero del programa de Fondos para el Desarrollo Comunitario (CDBG, por sus siglas en inglés) que pudieran recibir las escuelas, añadió Rosselló Nevares.

La última gran inversión en infraestructura escolar se realizó en el 2010, cuando la administración de Luis Fortuño anunció la inversión de $756 millones mediante una alianza público privada para la modernización de 103 escuelas públicas a través del programa bautizado como “Escuelas para el Siglo 21”. No obstante, no todos los trabajos fueron completados como fueron diseñados, las construcciones de algunos planteles se extendieron más allá de lo esperado y se reportaron vicios de construcción -como grietas en las paredes o problemas en los baños- en múltiples escuelas.

Tanto Keleher como Rosselló coincidieron en señalar que muchos de los problemas de infraestructura identificados en las escuelas se deben a la falta de mantenimiento adecuado. Aunque las escuelas que sufrieron los mayores daños tras el impacto del huracán María no volvieron a abrir o fueron cerradas en mayo, Keleher indicó que es posible que algunos planteles requieran arreglos mayores.

“No es lo mismo cuando uno está acostumbrado a ver algo a cuando viene alguien de afuera, con otros ojos, y ve los daños y las cosas que hay que arreglar en las escuelas”, sostuvo.


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