El doctor Ricardo Fontanet da detalles sobre los requisitos de vacunación, los que se evalúan todos los años

El año escolar comenzó con un nuevo requisito de vacunar a los niños y niñas de 11 y 12 años contra el virus del papiloma humano (VPH), pero ayer ni el Departamento de Educación ni el Departamento de Salud sabían si se estaba cumpliendo.

Tampoco, pudieron especificar hasta cuándo estos estudiantes continuarán asistiendo a clases sin recibir esta inmunización.

El nuevo requisito de ley fue anunciado, en junio del año pasado, por el secretario de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, quien resaltó entonces que la obligatoriedad aplicaría tanto a estudiantes de escuelas públicas como privadas del país a partir de agosto de este año.

La doctora Concepción Quiñones de Longo, subsecretaria de Salud, le había informado a este diario hace unas semanas que los estudiantes debían contar con al menos la primera dosis de esta vacuna para agosto. Ayer, sin embargo, Salud y Educación desconocían el estado de cumplimiento de la Ley 25 de 1983 en las escuelas del país, particularmente en cuanto al nuevo requisito de VPH, de acuerdo con portavoces de ambas agencias. Este estatuto -que establece todas las vacunas que deben tener los alumnos- dispone que “ningún estudiante o niño preescolar podrá ser admitido o matriculado en una escuela, centro de cuidado diurno, o centro de tratamiento social, si no está debidamente inmunizado”.

Pidieron más vacunas

Las estadísticas más recientes de Salud sobre la cobertura de la vacunación de VPH en el país datan del 2016, y señalan que, entre adolescentes de 13 y 17 años de ambos sexos, el 76% contaba entonces con al menos la primera de dos o tres dosis, dependiendo del tipo de vacuna recibida.

Como se esperaba que la demanda de esta vacuna fuera mayor de la usual, ante el nuevo requisito para estudiantes de 11 y 12 años que generalmente cursan entre el quinto y el séptimo grado, la División de Vacunación de Salud había solicitado más vacunas de este tipo al programa federal Vaccine for Children. A través de este programa, se alimentan las clínicas de vacunación que atienden asegurados de la Reforma de Salud.

“Del 1 de octubre del año pasado a septiembre de 2018, se pidieron dosis adicionales (de la vacuna contra el VPH) para cumplir con la demanda (esperada) y los padres han estado llamando para pedir información sobre dónde conseguirla, están respondiendo al llamado (de vacunar)”, dijo ayer el Ángel Rivera, director del Programa de Vacunación de Salud.

Demandan al gobierno

Al inicio de clases, el pasado 9 de agosto, cuatro padres demandaron al gobierno alegando “inconstitucionalidad sobre libertad de expresión religiosa” en el artículo 5 de la Ley 25 de 1983 que habla sobre las excepciones a este estatuto.

“La exoneración religiosa tiene que ser por creencias sinceras de la persona, que no obligen a estar congregado”, dijo Adrián Díaz, abogado de los demandantes y portavoz de la Coalición Pro Consentimiento Informado y Vacunación No Compulsoria.

Mientras tanto, en los pasados tres años, especialmente en los últimos 12 meses, el pediatra Ángel Pacheco, con oficina en Mayagüez, ha notado un aumento de padres preocupados por la vacunación.

“Me está tomando más tiempo (orientarlos al respecto), a veces hasta una hora, sobre todo en papás jóvenes que, por cierto, sí están vacunados”, dijo el galeno, quien resaltó que, aunque logra convencer a la mayoría, algunos rechazan el vacunar a sus hijos, lo que catalogó como “peligroso para su salud”.

Unos sí, otros no

Con solo dos meses de nacido, ayer Mateo Gómez Brito esperaba junto a sus padres, Stephanie Brito y Joel Gómez, por sus primeras vacunas en el Centro Pediátrico Country Club, de Carolina.

“Por precaución a diferentes enfermedades es que lo traemos a vacunar”, dijo Brito, quien exhortó a los padres a vacunar a sus hijos para evitar que contagien a otros con enfermedades prevenibles a través de la vacunación. Su hija, mayor de 12 años, agregó, ya recibió la vacuna contra el VPH.

Ayer, el grueso de los pacientes que acudieron en horas de la mañana a este centro pediátrico tenían alguna dolencia o enfermedad, pero el doctor Ricardo Fontanet aseguró que fue a principios de este mes cuando se notó una avalancha de padres vacunando allí a sus hijos para cumplir con “la hoja verde de vacunación”.

“En 30 años de experiencia, que llevo en esta oficina, nunca ha habido una reacción (adversa) significativa (a la vacuna), más allá de fiebre o enrojecimiento local (en el área de la inmunización)”, dijo.

El galeno reconoció que hay un grupo de personas, que identificó como generalmente educadas y favorecedores de la lactancia y del uso de pañales de tela, que tienen reparos con la vacunación.

“Cada vez que una tendencia a no vacunar crece, empiezan los brotes de diferentes condiciones serias, como meningitis, pero en Puerto Rico la mayoría de la población (pediátrica) está vacunada”, dijo Fontanet.

Según Pacheco, actualmente hay un brote de sarampión en 21 estados, una de las enfermedades contra las que hay vacunas.

Iris Cardona, doctora y asesora en vacunación de Salud, informó que datos del 2016 indican que entre un 97% y 99% de los estudiantes de kínder cumplen con los requisitos mínimos de vacunación, mientras que el cumplimiento entre los de séptimo grado es de 90%.

“Mientras más niños estén vacunados en un salón de clases, menos probabilidad de que una enfermedad se transmita de uno a otro”, afirmó Cardona, quien comentó que desde la aprobación de la Ley 25 no han habido brotes de las enfermedades contra las que existen vacunas en Puerto Rico.

Rivera, entretanto, advirtió que le preocupa ungrupo de padres de niños menores de dos años que no está cumpliendo a cabalidad con el itinerario de vacunación que recomienda el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Indicó, no obstante, que la mayoría se pone al día a partir de los tres años, cuando los menores ingresan a cuidos o centros preescolares.

La pediatra Ada Ortiz, con oficina en Caguas, les recomienda a sus pacientes que sigan el itinerario de vacunación que sugiere la doctora estadounidense Stephanie Cave, al que describió como “un protocolo menos violento” al espaciar las vacunas más allá del itinerario que recomienda el CDC.

“Vi un paciente mío de 10 años que no tenía la vacuna contra el neumococo y murió de meningitis. Por eso, no patrocino que no vacunen, sino que no se pongan todas a la vez”, sostuvo Ortiz.

Joyce Dávila, de la Alianza de Autismo, comentó que, considerando que como todo medicamento las vacunas también representan un riesgo, los papás deben tomar una decisión informada a la hora de decidir si vacunan o no a sus hijos.

“No estamos en contra de las vacunas, pero lo que se les está inyectando a nuestros hijos tiene beneficios y riesgos. Es nuestro derecho como padres estar informados”, dijo.

Díaz coincidió al resaltar que es importante que siempre se hable de las posibles consecuencias que podría traer la vacunación.

“Es momento de levantar bandera en Puerto Rico”, sostuvo.

Por su parte, Rivera comentó que el nuevo requisito de VPH entre estudiantes de 11 y 12 años se añadió por el aumento en la incidencia de cáncer cervical. Datos del 2014 del Registro Central de Cáncer de Puerto Rico señalan que, para esa fecha, la incidencia de cáncer cervical en Puerto Rico ubicaba su media en 13.9 por cada 100,000 mujeres. Esta enfermedad también afecta a los varones.


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