En la foto la montaña de Agremax (cenizas humedecida) dentro de las facilidades de AES. (GFR Media) (semisquare-x3)
En la foto la montaña de Agremax (cenizas humedecida) dentro de las facilidades de AES. (GFR Media)

Dos estudios divulgados esta mañana relacionan la operación de AES Puerto Rico –que genera energía quemando carbón– con una alta prevalencia de enfermedades crónicas y de mortandad por contaminación de aire en Guayama.

Los estudios fueron realizados por el Departamento de Salud Ambiental de la Escuela Graduada de Salud Pública de Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, y liderados por el doctor Luis A. Bonilla Soto.

En conferencia de prensa en el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Bonilla Soto indicó que el primer estudio fue una investigación por encuesta, en la que se recopiló información de 160 personas mayores de 21 años. El estudio lleva por título “Prevalencia de enfermedades crónicas en las comunidades de Miramar y Puerto de Jobos del municipio de Guayama: un estudio de comunidad por encuesta”.

“Me di a la tarea de repetir un estudio que se había hecho en 2016 para ver cómo habían cambiado las prevalencias. En este tipo de estudio, la unidad de análisis son las personas”, dijo Bonilla Soto.

Se encontró que las prevalencias de todas las enfermedades crónicas encontradas en 2016 (enfermedades respiratorias, cardiovasculares, diabetes, piel y cáncer) incrementaron para este año.

La única excepción, señaló Bonilla Soto, fueron los abortos espontáneos, que reflejaron una baja de 12.1%. El investigador lo atribuyó a que, en 2016, Puerto Rico estaban en epidemia del virus del zika, y uno de los efectos secundarios de la infección en mujeres embarazadas son los abortos espontáneos.

El segundo estudio se titula “Mortalidad y contaminación de aire en los municipios de Guayama y Fajardo, Puerto Rico: un estudio ecológico de series de tiempo”. Bonilla Soto explicó que, en un estudio ecológico, la unidad de análisis es la población en vez del individuo.

Este estudio comprende el período entre 2000 y 2014, es decir, 15 años de datos demográficos y ambientales. El propósito fue determinar cómo la contaminación del aire por materia particulada PM10 afecta la mortalidad total y por varias causas específicas de muerte.

“Se escogió Fajardo como municipio de comparación porque, para efectos de la Junta de Calidad Ambiental, es uno de los pueblos con mejor calidad de aire en Puerto Rico”, indicó Bonilla Soto.

Se encontró, por ejemplo, que los niveles de PM10 atmosférico siempre fueron más altos en Guayama a lo largo de los 15 años, lo que se atribuye a la presenciade AES Puerto Rico.

“El polvo (del desierto) del Sahara es la otra gran fuente (de PM10), pero se parte de la premisa de que este afecta igual a toda la isla. Entonces, la diferencia en los niveles de particulado entre ambos municipios se debe a la contaminación de la carbonera”, afirmó.

Otro hallazgo fue que las tasas de mortalidad por causas específicas asociadas a los niveles atmosféricos de PM10 (enfermedades cardíacas, enfermedades respiratorias crónicas, cerebrovasculares y tumores malignos o cáncer), en el grupo de personas de 65 años y más, son mayores en Guayama.

A la luz de los resultados, los investigadores recomendaron que se cierre la planta de AES Puerto Rico, que no se apruebe el propuesto reglamento para el manejo y disposición de las cenizas de carbón, y que se derogue la Ley 40-2017.

“Los hacedores de política pública en este país tienen en sus manos la salud y la vida de miles de puertorriqueños. La decisión está en sus manos. El pueblo espera que actúen con prudencia y diligencia a favor del bien común”, puntualizó Bonilla Soto.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Víctor Ramos, informó que compartirá los resultados de los estudios con el gobernador Ricardo Rosselló, los presidentes legislativos y de las comisiones que atienden los temas ambientales y de salud, y los jefes de la Autoridad de Energía Eléctrica y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales.

Tras conocer sobre los resultados, el senador Juan Dalmau, del Partido Independentista Puertorriqueño, pidió al gobernador y al “silente” Departamento de Salud que declaren un estado de emergencia salubrista en las comunidades Miramar y Puente de Jobos.

“Reafirmamos nuestra exigencia al presidente del Senado, Tomas Rivera Shatz, que dé paso al Proyecto del Senado 600, de mi autoría, para enmendar la Ley 40-2017, y prohibir realmente el uso de cenizas tóxicas de carbón en Puerto Rico”, dijo en un comunicado de prensa.

“Estas acciones no deben seguir esperando para evitar un deterioro peor de la salud de las personas en Puerto Rico”, agregó Dalmau.

Al momento, ningún portavoz de AES Puerto Rico ha reaccionado a los estudios.


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