Tomas de satélite de distintos días muestran cómo fueron llegando los suministros a la instalación aeroportuaria.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) confirmó esta tarde que fueron ellos los que tomaron la decisión de colocar miles de paletas de botellas de agua en la pista del aeropuerto José Aponte de la Torre, en la antigua base naval Roosevelt Roads de Ceiba, por entender que tenían un “exceso” de suministros.

Justo Hernández, coordinador alterno para operaciones de FEMA en Puerto Rico, indicó que el suministro de agua y comida en la isla mediante la misión de la agencia tras el huracán María no se detuvo, pero a principios de año ajustaron el plan cuando los comercios comenzaron a reabrir y el servicio de agua potable era restablecido por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

“Determinamos en enero que teníamos un exceso. Este exceso lo estábamos trabajando en Ceiba. Decidimos poner esa agua en el piso, en el tarmac, porque nosotros teníamos esa agua en contenedores o en almacenes a través de toda la isla. Teníamos 1,157 contenedores llenos de agua que era en exceso y esos contenedores teníamos que devolverlos”, explicó Hernández en una conferencia de prensa.

No obstante, recalcó que las paletas de botellas de agua entraban y salían del lugar, según llegaban más suministros y se repartían. En una comunicación oficial de FEMA, se informó que más de cuatro millones de litros de agua fueron distribuidos después de declarar el exceso. 

“No puedo decirle a nadie que de esa agua no hay que esté dañada, pero tampoco voy a decir que toda esa agua está dañada. Lo que sí les puedo decir es que nosotros la pusimos en el terminal”, dijo, en relación a las alegaciones de que el agua tenía mal olor y sabor.

“En ningún momento ni el gobierno de Puerto Rico ni FEMA puso en peligro la salud de ningún ciudadano en Puerto Rico con los suministros que trajimos para darles ayuda”, recalcó.

Asimismo, según Hernández, antes de identificar el agua como exceso, la agencia hizo un ejercicio de ir a todos los bancos de comida, a las agencias voluntarias que estaban dando comida de FEMA y a los Ayuntamientos para verificar que tuvieran agua.

“Había agua y comida en excedente en los municipios y cuando llegamos a la decisión todavía teníamos misiones de comida y agua, y estábamos reciclando esta agua”, aseguró a preguntas de los medios.

Acompañado por el secretario de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, el coordinador detalló que el proceso mediante el cual se identifican los excesos de cualquier suministro para “salir de él” es a través de la Administración de Servicios Generales (ASG).

“Para febrero decidimos que teníamos 19,841 paletas de agua en exceso, para abril pusimos esto en ASG para salir del exceso y lo abrimos para que toda persona jurídica en Puerto Rico, el gobierno local y el gobierno de Estados Unidos pudieran tener acceso a ese exceso de agua que no se iba a usar para la misión de comida y agua (de FEMA)”, sostuvo Hernández.

Fue entonces cuando, desde mayo, el gobierno local tomó la titularidad de los suministros. Ayer, miércoles, trascendió que la ASG inició una investigación interna para indagar en las razones por las que la agencia solicitó la mercancía sin tener la capacidad de manejarla.

La ASG informó que, desde que se hizo a cargo de la mercancía, se entregaron sobre 700 paletas a municipios y agencias del gobierno local hasta que recibió quejas por el estado del agua.

Hernández confirmó que la ASG devolvió los suministros a FEMA, por lo que ahora la agencia utilizará los recursos federales “para disponer apropiadamente de esa agua”.


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