Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

WASHINGTON - La determinación de la Casa Blanca de congelar en su cantidad actual gastos federales discrecionales le impone mayores retos a las autoridades boricuas, que buscan en la capital federal un alivio a la crisis fiscal del Gobierno de Puerto Rico.

Más de $4,000 millones en fondos federales que recibe Puerto Rico pueden estar sujetos a la decisión de mantener sin aumentos durante los próximos tres años la suma de programas educativos y de asistencia nutricional (PAN), entre otras iniciativas federales.

Como parte de su mensaje sobre la situación de Estados Unidos, el presidente Barack Obama anunciará esta noche la determinación de frenar durante los próximos tres años gastos referentes a educación, transporte, nutrición, ambiente y otros que se asignan a discreción del Congreso.

Quedarán excluidas las asignaciones a los departamentos de Defensa, Seguridad Nacional, Asuntos del Veterano, ciertos programas como Medicaid y Medicare, así como iniciativas de impacto internacional.

Los detalles se conocerán la semana próxima, cuando Obama presente el presupuesto del año fiscal 2010-2011. “Mientras más nos apretemos el cinturón, más baja es la prioridad para los territorios”, advirtió ayer el congresista José Serrano, jefe de un subcomité de asignaciones de la Cámara baja.

“Vamos a tener que ser más proactivos y efectivos en la búsqueda de esos fondos”, dijo el comisionado residente Pedro Pierluisi, quien ayer, junto a los delegados de los demás territorios, solicitó que se establezca la práctica de precisar si cada proyecto de ley que se presenta en el Congreso tendrá o no vigencia en Puerto Rico, Guam, Islas Vírgenes, Samoa e Islas Marianas del Norte.

La congelación de aumentos persigue reducir el déficit fiscal estadounidense, que actualmente alcanza los $1.3 billones (trillions, en inglés) y puede variar por programas. Por ejemplo, Puerto Rico pudiera enfrentarse a recortes en un área, pero quizá recibir aumentos en otras. El plan de la Casa Blanca es que las asignaciones discrecionales sujetas a la congelación de fondos, como un todo, no se aumenten durante lo que queda del cuatrienio.

Según fuentes, se quieren excluir del plan los gastos excepcionales a corto plazo, como una nueva iniciativa para generar empleos, que el Congreso atenderá en las próximas semanas.

Tijeretazo

Algunas de las asignaciones que podrían no recibir aumentos en el próximo presupuesto federal:

PAN - $2,000 millones

Educación - $1,400 millones

Vivienda - $467 millones

Trabajo - $138.8 millones

EPA - $34 millones

Nota: Las cifras son estimadas, a base de las asignaciones fiscales de 2008 y 2009


💬Ver 0 comentarios