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Datos de la propia AEE muestran cómo el servicio que ofrecen se ha deteriorado debido a la falta de mantenimiento, el retiro de casi 2,000 empleados y los problemas fiscales. (Archivo)

Desde el 2013 los apagones en Puerto Rico son cada vez más frecuentes, tardan más en resolverse y afectan a más clientes de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). Y pese a este enorme deterioro en el servicio hoy entra en vigor una tarifa provisional que aumenta en 1.299 centavos el costo de cada kilovatio-hora que se consume.

Según datos contenidos en los informes financieros mensuales que se presentan ante la Junta de Gobierno de la AEE, la cantidad de apagones ha aumentado en 449% en los últimos tres años, la cantidad de clientes afectados por episodio se triplicó, mientras que el tiempo promedio que pasa un cliente sin electricidad al mes pasó de ocho minutos a casi una hora.

Por ejemplo, en el 2013 se registraron 1,007 interrupciones en el servicio eléctrico. En el 2015, los apagones llegaron a 5,707 y para este año se proyecta que la cifra rondará en 5,525 episodios. Otro compendio de estadísticas de la propia AEE, que cubre las interrupciones por fallas en el sistema de generación de energía, propone un alza de 133% en los apagones entre el 2010 y el 2015.

“Hay un deterioro. La AEE tiene una crisis financiera, y por eso la AEE sometió una tarifa temporera de 1.299 centavos que fue aprobada por la comisión de energía. Como no tienen solvencia económica no pueden darle el mantenimiento que necesita el sistema y todo se deteriora. Eso es lo que está pasando”, dijo Tomás Torres Placa, presidente del Comité de Energía de la Asociación de Industriales, quien mostró duda sobre la capacidad de la AEE de reestructurarse.

“Eso es un tema que en todo momento está presente en la Junta (de Gobierno de la AEE) por la fragilidad que hay en el sistema, tanto en la transmisión como en la generación”, dijo Enid Monge, representante de los clientes comerciales en la Junta de Gobierno de la AEE.

La más reciente crisis en el sistema de generación eléctrica agravó el problema. Varias averías, una de ellas por un fuego en la Unidad 1 de la Central Termoeléctrica de Aguirre, una de las más grandes del sistema, provocó que la producción de electricidad fuera menor que el consumo. Es decir, no se estuvo produciendo suficiente electricidad por lo que la AEE tuvo que racionar la energía dejando a miles de clientes sin servicio por varias horas diarias. Específicamente, el miércoles, unas 23,300 personas sufrieron un apagón por este racionamiento del servicio, que los oficiales de la AEE denominan como un “relevo de carga”.

De ordinario, la AEE genera alrededor de 300 mega-vatios en exceso para poder abastecer cualquier pico en la demanda y para mantener el sistema energizado en el caso de una avería en las plantas de producción de electricidad. La cantidad en “reserva” pudiera estimarse mayor si se toma en cuenta que a la AEE le toma seis minutos encender la Central Mayagüez, que puede añadir hasta 220 mega-vatios al sistema. La unidad averiada en Aguirre producía 450 mega-vatios.

El problema es que, desde antes, la AEE operaba apenas con un exceso en electricidad. Para el pasado jueves había unas seis unidades, de las 21 que se denominan como “principales” y que de ordinario abastecen el sistema eléctrico (incluyendo las de las cogeneradoras Ecoeléctrica y AES). Algunas, como la Unidad 1 de AES está en un proceso de mantenimiento. Otras, como la Unidad 4 de Palo Seco, están en reparaciones.

La situación ha obligado a la AEE a activar las centrales Mayagüez y Cambalache, que usan un combustible costoso y que provocan alzas en la tarifa eléctrica cada vez que se encienden.

El director ejecutivo de la AEE, Javier Quintana, indicó que la reparación en la Unidad 1 de Aguirre se demorará unas tres semanas. No obstante, se espera que el sistema se normalice con la entrada en funciones el sábado de una unidad de la Central Costa Sur que estaba en mantenimiento.

“Lo que provoca toda esta situación es la avería en Aguirre. Antes del jueves pasado no habían interrupciones así en el sistema”, dijo, por su parte, el subdirector de la AEE, Carlos Castro.


Sin luz
Mientras los apagones son más grandes, tardan más en restablecer el servicio

Un problema de años

Datos de la propia AEE muestran cómo el servicio que ofrece la corporación pública se ha deteriorado debido a la falta de mantenimiento, el retiro de casi 2,000 empleados y los problemas fiscales que justificaron el establecimiento de una tarifa provisional a pesar de los problemas en la prestación de servicios. 

El  año 2014 fue particularmente problemático para la AEE y los efectos se reflejan en los datos del servicio al cliente. Las finanzas de la corporación pública entraron en un deterioro tan abismal que no pudieron cumplir con el pago parcial de la deuda de $9,000 millones con los bonistas. El escenario los obligó a comenzar un proceso de renegociación de la deuda. Del mismo modo, ese año fue que comenzó el retiro masivo de empleados de la corporación pública a raíz de la aprobación de la Ley 66 de Sostenibilidad Fiscal, que trastocaba los derechos marginales de estos servidores públicos.

Entre los años fiscales 2012-2013 y 2013-2014 se fueron 643 empleados de la AEE. Esta cifra era equivalente al 7.6% de la plantilla. Para el 2014-2015 salieron otros 847 trabajadores adicionales, limitando la capacidad de funcionamiento de la corporación pública, según admitió el propio Quintana.

Se trata de un asunto en el que coincide Josué Colón, exdirector ejecutivo de la AEE, quien advirtió que entre los retirados había mucho personal especializado que no tuvo la oportunidad de transferirle sus conocimientos a la nueva generación de trabajadores.

“Se han retirado 1,860 empleados. Es una reducción en nómina pero nos crea disloque en áreas operacionales. Este es uno de los retos que tenemos. Los otros son el asunto económico y el envejecimiento del sistema”, dijo, entretanto, Quintana.

Mantenimiento selectivo

Todo esto ha revertido en un mantenimiento “selectivo” de las plantas, esto porque no pueden costear todo lo que se necesita para mantenerlas al día, admitió Quintana. Esto no necesariamente implica que dejen cosas sin hacer, sino que las hacen con tardanza, cuando logran reunir el dinero suficiente.

“Es como cuando tienes una casa y no tienes el dinero para mantenerla. Poco a poco todo se va acumulando y desmejora”, dijo, por su parte, Torres Placa.

“Nosotros siempre tenemos que tratar de cumplir. Si no tienes el dinero se atrasa un poco (el mantenimiento). Es una realidad que ha ocurrido”, dijo, por su parte, Quintana.

 De ordinario, la AEE da prioridad a los mantenimientos que se requieren por reglamentos ambientales y los que se recomiendan por instrucción del manufacturero del equipo. Por ejemplo, los equipos que generan electricidad por gas tienen que ser cambiados cada cierto tiempo. Los de combustible basado en petróleo, pasa por un proceso de inspección y de análisis del deterioro.

Grave efecto en la economía

Este deterioro en el sistema eléctrico, y los apagones que conllevan, implican un lastre en la economía puertorriqueña que ya lleva una década en depresión. El economista José Alameda explicó que la electricidad es uno de los insumos de producción más importantes y que cada vez que ocurren interrupciones existe el potencial de pérdidas multimillonarias.

“Si tienes una fábrica de zapatos y no puedes poner a funcionar el equipo porque no tienes electricidad, pues estás perdiendo tiempo y dinero”, ilustró Alameda.

Lo mismo se repite en  comercios que usan mucha electricidad como supermercados, cines, etcétera. “Esto reduce el flujo de producción y la producción es lo que necesitamos para echar a correr la economía”, añadió.

 “Todo esto crea inestabilidad. Si tuviésemos un buen sistema, sería confiable. Ahora mismo cuando surgen apagones a veces se tiene que parar la producción y eso no permite un desarrollo continuo de los haberes de la producción”, dijo, por su parte, Torres Placa.

Inversión para producir

Además de mejorar la producción, en el País se necesita inversión para desarrollar la economía, indicó Alameda. El caso de la AEE es  ilustrativo de este asunto. Las proyecciones del Plan de Mejoras Capitales proponen inversiones que totalizan los $1,530 millones para el año fiscal 2021. Esto incluye la construcción del Aguirre Offshore Gas Port, la conversión de las unidades de las plantas en Aguirre al uso de gas natural, la creación de una nueva unidad en la Central Palo Seco, el retiro de varias unidades e inversiones en los sistemas de transmisión de alta intensidad.

“Nosotros hemos presentado al País unos planes que contienen una solución a los problemas. Hemos comenzado a tener unos resultados en esas metas. Esimportante que la AEE mejore su salud financiera. Con la ausencia de una salud financiera no vamos a poder implantar esos planes y el sistema no mejora. Por eso es importante la salud financiera”, dijo Quintana.

“Es un proceso lento para mejorar el sistema y se requiere una inversión para mantener la estabilidad. Nunca se podrá reducir a cero los apagones pero se tiene que llevar a un mínimo. El problema es que no hay dinero. Ahora ni pueden pedir dinero prestado para pagar esta inversión”, dijo Alameda.

Las dudas, sin embargo, surgen porque para darse el canje de bonos que reestructuraría la deuda, se necesita que la situación crediticia de la AEE mejore, asunto que enfrenta serias dificultades según Torres Placa, por el deterioro económico tanto de la AEE como de Puerto Rico.

“No va a ser fácil salir de esto cargando una deuda de $9,000 millones”, dijo Torres Placa. 


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