Un estudio de la Universidad de George Washington reveló que fallecieron 2,975 personas durante el periodo de octubre a diciembre del 2017.

Washington.- La Escuela de Salud Pública de la Universidad   George Washington (GWU) desarrolla aún el concepto y la metodología de la segunda etapa del estudio sobre las 2,975 muertes que se estima ocurrieron en la isla a causa del huracán María.

“Tenemos que entender las causas por las cuales la gente murió”, manifestó  Lynn Goldman, decana del Instituto Milken de Salud Pública de GWU, que por encomienda del gobierno de Puerto Rico realizó el estudio oficial que  calculó las muertes relacionadas a la devastación que dejó el ciclón María, a partir del 20 de septiembre de 2017.

El Instituto Milken, el Instituto de Estadísticas y expertos como el ex secretario de Salud Johnny Rullán han indicado que después de haberse estimado en 2,975 el exceso de muertes ocurridas en Puerto Rico entre septiembre de 2017 y  febrero de 2018, urge ahora hacer un estudio epidemiológico que permita determinar el tiempo, el lugar y las causas.

“Sabemos que hubo demasiadas muertes, pero todavía no sabemos todas las razones de por qué”, dijo Goldman a El Nuevo Día, tras declarar el jueves ante el Comité de Investigaciones y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (EE.UU.).

Aunque el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico propuso financiar la segunda etapa del estudio, la Escuela de Salud Pública de GWU no considera esa propuesta, según el profesor Carlos Santos Burgoa, quien fue el principal investigador del análisis inicial.  El jueves, Goldman había dado a entender que la oferta del Instituto de Estadísticas estaba bajo consideración. “Para el potencial financiamiento  exploramos con diferentes organizaciones federales, estatales y fundaciones”, sostuvo Santos Burgoa.

Aunque Goldman estima que el estudio epidemiológico puede tomar entre seis meses y un año, no está claro su costo. La investigación inicial sobre el exceso de muertes fue financiada por el gobierno de Puerto Rico a un costo de $305,000. “Tenemos que hacerlo”, indicó Goldman. 

A la decana de la Escuela de Salud Pública, sin embargo, le parecen expresiones políticas los intentos por minimizar el exceso de muertes ocurridas en Puerto Rico tras el huracán María. 

El propio presidente Donald Trump, quien ha tratado de proyectar que la respuesta federal en Puerto Rico fue un éxito, llegó a alegar que el estudio de GWU  es un esfuerzo de los demócratas por hacerle daño políticamente.

“Se enviaron equipos (federales) porque las morgues no tenían la capacidad para manejar el exceso de muertes”, sostuvo Goldman.

La investigación inicial de GWU determinó que las principales víctimas del huracán -que apagó el sistema eléctrico y limitó gravemente los servicios de salud y transportación, entre otras cosas- fueron las personas de mayor edad y los pobres.  Según el estudio, el 85% de las 2,975 fueron personas mayores de 65 años, y más de la mitad fueron hombres.

En su testimonio del jueves ante el Comité de Investigaciones y Reforma Gubernamental, que examinó la respuesta federal a los desastres naturales de 2017, Goldman indicó que “es claro que la respuesta (federal) no atendió adecuadamente la necesidad de proteger las vidas de los más vulnerables en Puerto Rico”.

También destacó que “los planes de comunicación” y el personal de emergencia del gobierno de Puerto Rico no fueron adecuados para prepararse para un desastre natural de consecuencias catastróficas como el huracán María.

“No existían o estaban sin  actualizar los planes de comunicación de las agencias del gobierno para el manejo de crisis y riesgos de  emergencias”, dijo Goldman.

Los planes “no fueron diseñados para desastres catastróficos, incluida la designación de contingencias por fallas de telecomunicaciones”, ni fueron creados con la participación de sectores comunitarios y partes interesadas. 

Reafirmó que los planes no tomaban en cuenta la reestructuración ocurrida tras el establecimiento del Departamento de Seguridad Pública, bajo la cual funcionan ahora la Policía, el  Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), y el Servicio de Bomberos, entre otros.

Goldman indicó que “probablemente gran parte del impacto en la salud se relaciona con los grandes esfuerzos que requería satisfacer necesidades básicas como alimentos, agua, albergue y servicios de salud”. 

“Eventualmente, aquellos que estaban en mejores condiciones pudieron cuidar de sus necesidades”, afirmó la decana Goldman, pero  “muchos no pudieron”.


💬Ver 0 comentarios