La exsecretaria de Educación, Julia Keleher renunció hoy, jueves, a su contrato con Aafaf. (GFR Media) (semisquare-x3)
La exsecretaria de Educación, Julia Keleher renunció hoy, jueves, a su contrato con Aafaf. (GFR Media)

Luego de dimitir a su cargo como secretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher hizo un llamado a organizaciones sin fines de lucro para que por la vía de donaciones privadas se financien programas de apoyo de diversos tipos para la agencia gubernamental.

En una publicación firmada ayer por Keleher en la revista digital filantrópica Education Week, especializada en temas de educación, la extitular afirmó que “necesitamos la ayuda de educadores del continente y otros profesionales dispuestos a venir a Puerto Rico, trabajar junto con los maestros en nuestras escuelas y brindar capacitación sobre nuevas habilidades y mejores prácticas”.

“Necesitamos la ayuda de organizaciones sin fines de lucro educativas para capacitar a nuestro personal en el apoyo a la gran cantidad de desafíos que nuestros estudiantes traen a las aulas todos los días. Y necesitamos apoyo filantrópico para financiar este tipo de programas”, sostuvo la extitular en la publicación, que pertenece a Editorial Projects in Education (EPE, en inglés), una organización sin fines de lucro.

El uso de fondos privados por la vía filantrópica en Educación es un camino que allanó la Ley 85 de 2018 (Reforma Educativa). Se trata de una herramienta que Keleher utilizó para la colocación de al menos una ayudante especial en su oficina y mentores a través de las siete Oficinas Regionales Educativas (ORE) de la agencia.

Para efectos del departamento, estas figuras donan su servicio, aunque en realidad reciben salarios pagos por la Puerto Rico Education Foundation, que a su vez recibe donaciones privadas de entidades como la Tenacre Foundation, The Walton Family Foundation y la Billand Melinda Gates Foundation, entre otras. Hasta mediados de febrero, la PRED había recibido $3,000,000, que serían destinados a distintos programas en Educación. Esa cifra incluye el pago a los mentores, que devengan sumas que fluctúan los $150,000, según las convocatorias para reclutarlos que fueron publicadas en medios estadounidenses.

“Hoy es un momento crucial para la educación pública en Puerto Rico y en la propia isla. Hemos logrado un progreso significativo, pero solo lograremos asegurarnos de que todos los estudiantes puertorriqueños tengan igual acceso a una educación pública de alta calidad si aquellos en el continente que están en posición de ayudar, prestan no solo su financiamiento, sino también su colaboración”, manifestó Keleher.

La publicación de la exsecretaria tiene la fecha de ayer, 3 de abril, un día antes de que renunciara su contrato de $250,000 con la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf). Keleher salió el martes de la jefatura de Educación luego de ocupar la posición desde enero de 2017, pero el acuerdo con la Aafaf continuaba vigente hasta el 30 de junio de 2019. En la publicación firmada por la exfuncionaria sugiere que, debido a la “histórica” falta de inversión en el desarrollo de talentos, el personal docente en la isla carece de herramientas para garantizar el éxito del estudiantado.

“Muchos maestros de Puerto Rico necesitan exponerse a prácticas innovadoras para garantizar que nuestros estudiantes tengan las habilidades que necesitarán para tener éxito en el siglo XXI”, manifestó.

La visión que plantea Keleher parece ser contraria -al menos respecto al asunto de traer talento desde Estados Unidos- a la del secretario interino Eleuterio Álamo Fernández, quien anticipó ayer que haría movidas en puestos administrativos, pero utilizando personas que están ya en la agencia.

“El sistema (de enseñanza pública) tiene gente con vasta experiencia que puede ocupar posiciones gerenciales que nos va a facilitar de mil maneras los procesos administrativos”, subrayó el secretario interino.

De la publicación se desprende que, tras su salida de la silla de secretaria, Keleher estaría realizando tareas parecidas a las que hace un cabildero. Dijo que su energía estaría concentrada en el desarrollo de capacidades, el desarrollo del liderazgo y la obtención de fondos, capacitación y asistencia, “y talento del continente para reestructurar y apoyar una enseñanza y un aprendizaje más sólidos en todo nuestro sistema educativo”.

Esta no es la primera vez que la exsecretaria manifiesta su intención de allegar a Puerto Rico personal proveniente de Estados Unidos. Al menos en el año 2018-2019, Keleher contrató unos seis asesores cuyos contratos sumaron $780,000 aproximadamente.

La hasta hoy contratista del gobierno también denunció que a un año y medio del paso del huracán María sobre Puerto Rico, Educación espera todavía por la aprobación de al menos $5,000 millones por parte de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) que serían destinados a reparaciones permanentes durante los próximos cinco a diez años. Sostuvo, además, que desde el paso del huracán la agencia destinó $140 millones en fondos de FEMA para la rehabilitación de edificios escolares y recibió la aprobación de $289 millones adicionales para reparaciones temporales.

“Continuamos esperando la aprobación de FEMA para abordar la mayoría de nuestras necesidades de infraestructura física y esperamos que el gobierno federal cumpla con su promesa de garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a un entorno de aprendizaje seguro, saludable y atractivo”, subrayó. “Depositamos nuestra confianza en Washington y nuestras esperanzas en educadores talentosos, organizaciones sin fines de lucro dedicadas y donantes filantrópicos que nos brinden la oportunidad de mejorar la educación que reciben nuestros hijos”.


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