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La última sequía reportada en la isla ocurrió en el 2015 y provocó un agresivo plan de racionamiento de agua potable. (horizontal-x3)
La última sequía reportada en la isla ocurrió en el 2015 y provocó un agresivo plan de racionamiento de agua potable. (Archivo / GFR Media)

La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) implementó un plan de reducción de presiones a través de toda la isla para evitar que se reduzcan los niveles de los embalses en este periodo de sequía.

La determinación, informó el presidente de la AAA, Elí Díaz Atienza, también llevará a la corporación a lograr ahorros millonarios por la reducción en el uso de químicos para filtrar el agua y en la reparación de la tubería que se afecta por la alta presión.

Las medidas de manejo de presiones las estamos trabajando desde hace tres meses a través de todo Puerto Rico como provisión para la época seca, para proteger embalses y acuíferos. Ha funcionado, porque la mayoría de los embalses están a ley de desborde. Estas medidas de control de presiones han funcionado para extraer menos agua”, puntualizó Díaz Atienza, quien no había hablado públicamente de esta determinación.

Esta reducción de presiones se supone que no provoque interrupciones del servicio de agua potable en los sectores altos.

“Eso no lo va a ver el ciudadano, porque su tubería va a llevarle la presión. Esto es para el proceso de distribución”, comentó.

En cambio, este proceso lleva a la AAA a tener más técnicos pendientes sobre cómo funciona el sistema de distribución de agua potable en toda la isla.

“Vamos a estar operando 24/7 de ahora en adelante. Nuestro personal de redes tiene que estar pendiente del manejo de presiones de sus sistemas”, explicó Díaz Atienza.

Si los empleados de la AAA detectan problemas en la distribución, es entonces que la agencia tendría que aumentar la producción de agua para evitar que las zonas altas se queden sin servicio.

Esta medida de limitar las presiones, ayuda a la agencia a evitar salideros de agua.

Díaz Atienza indicó que “en el pasado se mantenían presiones a máxima potencia. Eso rompe tubería, provocaba salideros”.

La medida, en resumen, mejora la infraestructura, provoca menos liqueo en el proceso de distribución y se conserva el agua. Por tal razón, el ejecutivo espera mantener en vigor esta disminución de la presión aun cuando pase el periodo de la sequía.

El embalse Toa Vaca bajo observación

De los embalses, actualmente el que se encuentra en peor estado es el de Toa Vaca, en Villalba. Está en nivel de observación y a 3.59 metros de que se tengan que implantar ajustes operacionales.


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Atienza Díaz, sin embargo, dijo que la corporación tiene alternativas para evitar impactar a los abonados que se suplen de este embalse.

“Toa Vaca siemprees el más bajo. Está en el área sur, donde hay sequía. Pero, allí tenemos de ‘back up’ a Cerrillo. Una vez está bajito, se prende Cerrillo”, indicó.

Dijo que el único problema es que el embalse de Cerrillo es del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), por lo que la corporación le tiene que pagar para poder extraer agua.


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