Tomas de satélite de distintos días muestran cómo fueron llegando los suministros a la instalación aeroportuaria.

La Administración de Servicios Generales (ASG) estatal comenzó hoy, miércoles, una investigación interna para conocer las razones por las que la agencia solicitó miles de botellas de agua en abril sin tener la capacidad de poder manejar la mercancía y posteriormente las aceptó a pesar de que permanecían a la intemperie en el aeropuerto José Aponte de la Torre, en Ceiba.

Según el administrador de la ASG, Ottmar Chávez, un empleado de carrera de la agencia fue quien realizó el pedido de las 20,000 paletas de agua a la Administración de Servicios Generales de Estados Unidos (GSA, por sus siglas en inglés), quien publicó que tenía disponible los suministros en abril en su página de Internet.

El funcionario, que entró en funciones en julio luego que el gobernador Ricardo Rosselló lo designara al puesto, rechazó que la antigua dirección de la agencia esté involucrada en el pedido que se realizó a GSA.

Las cajas de agua pertenecían a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Esta agencia declaró la mercancía como un exceso ante GSA, por lo que se abrió una convocatoria para que agencias locales y estatales mostraran interés en el agua.

El secretario del Departamento de Seguridad Pública, Héctor Pesquera, aclaró que el agua no llegó a la isla como parte de la respuesta del gobierno tras el huracán María.

No obstante, dijo que en la convocatoria sobre el agua que GSA lanzó en abril se especificó que la mercancía estaba en Puerto Rico y le pertenecía a FEMA.

Más temprano, la portavoz de prensa de FEMA, Deliris Aquino, indicó a endi.com que “aclaramos que el agua no es nuestra”.

Aquino no estuvo disponible para responder las preguntas de este medio respecto a desde cuándo el agua se encontraba en la isla y al aire libre.

Pesquera también reconoció que el agua fue otorgada a Servicios Generales el 26 de abril, pero fue el 30 de mayo, casi un mes después, que la agencia local tomó posesión de la mercancía.

“De que hay unas determinaciones que no nos cuadran, no nos cuadran. Tardaron un mes en buscarla”, acotó Pesquera.

Desde que la ASG se hizo a cargo de la mercancía se entregaron sobre 700 paletas a municipios y agencias de gobierno de la isla.

Sin embargo, la agencia recibió quejas por el estado del agua, por lo que decidió detener la entrega de los suministros.

La primera queja se recibió el 5 de junio por parte de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública.

Asimismo, el funcionario precisó que personal del Municipio de Barceloneta se comunicó con la ASG para informar sobre un problema similar con las paletas de agua, que entre otras cosas, tenían un mal olor.

Las botellas de agua se expiran en septiembre de 2019, según la etiqueta del producto.

El administrador de Servicios Generales informó que comenzó el proceso para devolver a la GSA las paletas de agua que aún permanecen en el aeropuerto de Ceiba.

“Por el momento, la decisión que he tomado es la de iniciar un proceso de devolver todas estas paletas de agua al inventario de GSA federal por las quejas que hemos recibido y ya que no sabemos cuándo tiempo ese inventario antes de ser entregado a ASG”, aseguró Chávez.

La presencia de las botellas de agua en Ceiba tomó relevancia luego de que unas imágenes del área se publicaron ayer en las redes sociales.


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