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La FDA alertó de que la producción local de suero y productos intravenosos para suplir a hospitales y proveedores es insuficiente. (GFR Media/Archivo)

El paso del huracán María por Puerto Rico puso un detente en la producción farmacéutica de la isla y lanzó una ola de incertidumbre a lo largo de Estados Unidos ante la posibilidad de escasez de medicamentos críticos que solo se producen aquí. Pero, más de 100 días después de los destrozos del ciclón, la industria farmacéutica del país asegura estar de pie nuevamente y que la temida crisis no se materializó.

El comisionado de la Administración federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), Scott Gottlieb, emitió el jueves una declaración en la que aseguró que el riesgo de escasez de medicamentos se ha reducido, luego que la mayoría de las empresas farmacéuticas y de productos médicos en la isla recuperaran el servicio eléctrico en las últimas semanas del 2017.

No obstante, lo mismo no se puede decir todavía del mercado de sueros y productos intravenosos, pues la producción local aún no es suficiente para suplir la necesidad de hospitales y proveedores de salud, alertó la FDA.

“Todas las compañías que manufacturan productos que estaban en nuestra lista inicial de drogas consideradas críticas y en peligro de experimentar escasez –porque las drogas se manufacturan mayor o exclusivamente en Puerto Rico– ya tienen servicio eléctrico. Muchas de estas compañías nos reportan que sus producciones están aumentando. Mientras todavía quedan muchos retos –por ejemplo, la red eléctrica industrial sigue inestable en algunos lugares– estos desarrollos reducen los riesgos de escasez en el futuro a causa del impacto del huracán en el sector industrial de la isla”, sostuvo Gottlieb.

En octubre, el comisionado de la FDA informó que la agencia federal monitoreaba de cerca la producción de una treintena de medicamentos que se manufacturan única o mayormente en la isla.

En el caso de los sueros, la empresa Baxter reconoció que la producción de bolsas y empaques de sueros y de sustancias intravenosas, como aminoácidos, se vio afectada por la interrupción del servicio eléctrico luego del paso de María. Desde octubre, la firma recibió autorización de la FDA para importar al mercado estadounidense algunos productos que manufacturan en sus plantas en Irlanda, Australia, Canadá, México, Inglaterra e Italia, de acuerdo a expresiones escritas enviadas a este diario.

“Hemos, de hecho, aumentado la cantidad de ciertos productos que están disponibles a los clientes gracias a un incremento en la producción en Puerto Rico y con la importación especial de productos. En general, esperamos volver a un nivel normal de producción para los artículos que hacemos en Puerto Rico en las próximas semanas”, lee la declaración de Baxter, donde aseguran que sus tres instalaciones de manufactura en Aibonito, Jayuya y Guayama ya cuenta con servicio de energía eléctrica.

Baxter manufactura en la isla principalmente bolsas pequeñas de sueros que se utilizan para administrar medicamentos intravenosos –como los que se requieren en tratamientos para el cáncer o antibióticos– y aminoácidos, que son proteínas líquidas que se utilizan principalmente para proveer nutrición a pacientes y son comunes en los tratamientos de bebés prematuros.

No fue posible obtener una entrevista con representantes de la Asociación de la Industria Farmacéutica (PIA, por sus siglas en inglés).

Para Gottlieb, aunque estos son buenas noticias, la FDA no bajará la guardia y continuará tomando medidas para enfrentar la insuficiencia en los suplidos de sueros, dado que otras dos empresas que manufacturan artículos similares no han podido llenar el vacío creado por la disminución en la producción de Baxter en Puerto Rico.

La agencia federal ha publicado guías sobre los pasos que deben tomar los proveedores de salud para hacer frente a la escasez de bolsas de suero, por lo cual diversos hospitales en Estados Unidos han tenido que asignar personal médico para que administre medicamentos lentamente a través de jeringuillas o han recurrido a mezclar ellos mismos las infusiones que no se consiguen en el mercado.

“Ante las mejorías que he visto a lo largo de las últimas semanas, estoy optimista que los inventarios de salina intravenosa y aminoácidos aumentará en las próximas semanas y que el estrés por la escasez comenzará a disminuir, aun cuando la insuficiencia no se resolverá inmediatamente. Dicho eso, la situación en Puerto Rico continúa frágil. Mientras se mantengan los riesgos y retos y todavía haya situaciones afectando el cuidado de los pacientes, continuaremos tomando todos los pasos posibles para atender las situaciones de insuficiencia de productos”, expresó Gottlieb.

Proceso de recuperación

En Puerto Rico operan la mitad de las principales compañías farmacéuticas del mundo, así como 13 de las principales 20 empresas de manufactura de artículos médicos. Asimismo, 13 de los medicamentos recetados más vendidos en el 2016 se producen en la isla. AbbVie fabrica en Puerto Rico Humira, el medicamento más vendido en el mundo; mientras que la droga más vendida de la empresa AstraZeneca, Crestor, se produce exclusivamente en la isla.

La mayoría de las empresas farmacéuticas y de producción de artefactos médicos contactadas por este diario aseguraron que han estado operando desde pocas semanas después de huracán y no han sufrido mayores contratiempos en la manufactura de sus productos.

El vicepresidente divisional de comunicaciones externas y asuntos públicos de Abbott, Scott Stoffel, aseguró que sus instalaciones en la isla no sufrieron mayores daños tras el ciclón y aunque ya cuentan con servicio energético, sus generadores eléctricos se utilizan como respaldo ante las posibles interrupciones por la inestabilidad de la red eléctrica.

Asimismo, la directora de asuntos corporativos de Amgen, Kristen Neese, detalló que sus instalaciones en Juncos aún funcionan con generadores eléctricos, pero no han reducido su producción de medicamentos a causa de esto.

Tampoco han reportado problemas para cumplir con sus metas de producción las plantas de Bristol-Myers Squibb en Manatí y Humacao, aunque esta última sigue conectada a sus plantas eléctricas, según información provista por la compañía.

En cuanto a los artefactos médicos, la compañía Medtronic aseguró que ya está operando a los mismos niveles que antes del paso del huracán María, detalló el director ‘senior’ de comunicaciones corporativas, Fernando Vivanco. Ya tres de las cuatro plantas de Medtronic en Puerto Rico –que fabrica artefactos médicos, como aquellos utilizados en cirugías o para tratamientos para condiciones cardíacas y diabetes, entre otras– están conectadas a la red de la Autoridad de Energía Eléctrica.


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