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La organización estará a cargo de la primera escuela charter.

Coloridos y amplios salones, con paredes de cristal y pleno acceso a equipo tecnológico, darán la bienvenida en unos días al medio centenar de estudiantes que formarán parte de la primera escuela charter que se establecerá en Puerto Rico.

La escuela es una parte del proyecto educativo Vimenti, desarrollado por Boys and Girls Club de Puerto Rico, ente que logró que el Departamento de Educación aprobara su propuesta para administrar un plantel público para atender a estudiantes de sectores desventajados.

La misión de este proyecto es atender los problemas que se desprenden de los niveles de pobreza en los que vive el 56% de los niños y jóvenes del país, explicó el principal oficial ejecutivo de la entidad, Eduardo Carrera.

“Nosotros no estamos creando una escuela para atender la reforma de Educación, esto es parte de un proyecto mucho más amplio que busca romper con el ciclo generacional de la pobreza. Al final del día, una de las cosas que nosotros hemos entendido con el trabajo que se viene haciendo es que lo que pasa programáticamente no es suficiente como para cambiar las condiciones de todos los niños del país”, dijo Carrera.

La Ley 85 de Reforma Educativa, aprobada hace cinco meses, creó una nueva ley orgánica para el Departamento de Educación y viabilizó el establecimiento de escuelas charter en la isla. No obstante, Boys and Girls Club comenzó a diseñar su centro educativo en verano de 2016.

Una escuela charter -identificadas en la Ley 85 como Escuelas Alianza- es una escuela pública administrada por una entidad privada. Bajo la legislación local, estas solo pueden ser operadas por entidades sin fines de lucro, municipios, universidades, instituciones educativas, organizaciones de maestros o cooperativas.

El cambio en la legislación le permitió a Boys and Girls Club presentar una propuesta para contar con el respaldo económico del gobierno para un proyecto que planificaban desarrollar en su totalidad con financiamiento privado. Esto también requerirá que cumplan con requisitos del Estado, entre ellos contar con maestros certificados, que les ofrezcan desarrollo profesional constante, que los estudiantes tomen pruebas estandarizadas y que entreguen informes constantes al gobierno.

Los 58 niños que estudiarán en la primera escuela charter bilingüe en Puerto Rico ya caminan por los pasillos de la casa club del Boys and Girls Club, ubicada en el residencial Ernesto Ramos Antonini en Río Piedras. A mediados de la semana pasada, iniciaron un período de inducción para acostumbrarse al espacio y a los docentes que los atenderán, pero las clases formalmente comienzan el lunes, explicó la directora del programa Vimenti, Bárbara Rivera.

En la sala de clases, la escuela charter de Vimenti usará el currículo del colegio privado St. John’s School, ubicado en el Condado, el cual ha sido modificado para atender los objetivos del proyecto educativo, indicó Rivera.

“Ya tenemos el estándar, la expectativa que tenemos es esta. Es un currículo de excelencia y sabemos que todo lo que hagamos en esta escuela tiene que ser de esa expectativa para arriba”, comentó Carrera.

De los 58 estudiantes admitidos, 31 residen en el complejo de vivienda pública Ramos Antonini, seis viven en otros residenciales de la zona y el resto son oriundos de comunidades de bajos recursos aledañas. Hasta ayer, se había identificado que 13 de los menores requerirán servicios de Educación Especial, pero 10 alumnos todavía no han pasado por los cernimientos sicométricos de los que se están encargando la entidad SER de Puerto Rico, detalló Carrera.

Boys and Girls Club realizó múltiples reuniones, casas abiertas y rondas de orientación tanto en el residencial Ramos Antonini como en comunidades cercanas previo a iniciar el proceso de matrícula, explicó Rivera. Los padres interesados entregaron la documentación necesaria y se aceptaron menores hasta que se llegó al máximo de 58, sostuvo Carrera.

Los estudiantes estarán divididos en cuatro grupos con dos maestros cada uno, los cuales fueron reclutados por Boys and Girls Club. No provienen del Departamento de Educación, indicó Carrera. Los educadores tendrán un salario anual de $40,000 -sin contar beneficios marginales-, casi el doble del salario básico para un maestro nuevo en el sistema público.

Financiamiento

Carrera indicó que, como parte de las proyecciones presupuestarias que entregaron a Educación, ha estimado que operar la Escuela Alianza requerirá una inversión de unos $16 millones durante los próximos cuatro años.

Más de la mitad de este dinero provendrá de donativos y financiamiento privado, aseguró el principal oficial ejecutivo de la organización sin fines de lucro.

“Al gobierno, esta escuela proyectó (una inversión de) $1.1 millones este primer año y específicamente nosotros hicimos un cálculo de aportación total del gobierno de $6,400 por niño. Si nosotros dividimos $1,100,000 entre los 58 niños, este año el gasto por participante ronda los $18,000”, indicó Carrera.

Boys and Girls Club inició el proyecto Vimenti con una inversión inicial de $1 millón. En los últimos dos años, han recibido donaciones adicionales que rondan los $4 millones, precisó Carrera.

“Nuestros inversionistas son personas dedicadas a la filantropía. Son personas que tienen el capital, ellos nos han pedido información acerca de la escuela, esperan ver resultados positivos”, sostuvo el funcionario, quien destacó que entre los donantes a la escuela está la iniciativa Somos una voz -encabezada por Marc Anthony y Jennifer López-, la Fundación Colibrí y la Harold Alfond Foundation.

Carrera indicó que aún trabajan con el Departamento de Educación en la versión final de la Carta Constitutiva, el documento legal que equivale al contrato que se firmaría entre la entidad y la agencia gubernamental y en el que se establecen las responsabilidades de cada una de las partes. La secretaria de Educación, Julia Keleher, indicó ayer que esperan que el documento esté listo hoy.


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